Hay una gran mancha viscosa en mi cocina, ahora estoy en mi cuarto, escuchando que viene, sus pasos son estremecedores, aterradores, hace tres días que no duermo bien y tengo un revolver apuntando a mi cabeza y el dedo en el gatillo, la puerta atrancada pero no sé si eso la detenga por un tiempo o para nada sirva, todo esto es causa de esa criatura, ese ser maligno que disfruta torturarme, mi imaginación vuela pensando que me va a hacer, sé que me arrastrara a lo más profundo de su abismo, abismo lleno de tinieblas y frigidez.
Me ha atormentado durante tres semanas y nunca he tenido idea de la razón por la que lo hace, yo nunca he hecho nada malo, siempre he sido moral y ético con todos.
Querido lector, no tratare de alargar esto, pero por simple hecho contare mi historia con detalles, que preferiría no decir por la razón que me eriza la piel, pero prefiero que lo sepan por mí y nadie más, que es lo que me paso, mi destino es predecible e injusto, por más que maldiga a tal criatura nunca podré salvarme de tan siniestra muerte.
Recuerdo la primera vez que la vi, hace tres semanas, la primera vez que intento llevarme; era un jueves en la madrugada, exactamente las 2:30 am, no había podido dormir bien, tenía estrés por el trabajo, la paga, la renta, tenía mi mente en otro lugar que no fuera mi vida, con mi novia había tenido problemas, problemas habituales, discusiones sin sentido, así que esa noche no estaba en mi departamento, me encontraba totalmente solo, o eso es lo que había pensado.
Me levante, fui a la cocina por un bocadillo y un vaso con leche, estaba todo oscuro, las luces de la noche plutónica alumbraban el lugar con muy poca nitidez, comí y termine el vaso con leche, empezó a hacer frió, mucho frió, comencé a notar un olor a rosas primaverales y una voz femenina tan dulce, al principio estaba confundido y algo aterrorizado, pero con esa voz me tranquilice y caí en la más tenebrosa pesadilla.
El frió no cesaba, me congelaba; me di media vuelta y vi a una hermosa mujer, de ella salía una tenue luz blanca, sorprendido guarde silencio, se acercó poco a poco con una sonrisa tan dulce que me hipnotizo, tenía un cabello hermoso, largo y rizado, me toco delicadamente el cuello a tal punto que ya estaba abrazada a mí, tenía mis manos en su cintura; de pronto todo cambio.
Su cara se empezó a desfigurar, su cabello largo se empezó a caer rápidamente, no sabía que pasaba, mis manos se pegaron a su cintura pegajosa, horrorizado aleje brusco a esa criatura de mí, caí al suelo, se convirtió en un ser más grande que yo, de una masa temblorosa negra de un aspecto grotesco y repugnante con tentáculos viscosos y babosos de la misma pútrida materia, salía la misma leve luz blanca de eso; así que, con una cara de asco pedí ayuda, gritaba, pero nadie venía a auxiliarme, esa cosa se acercaba lentamente ya que sus pies a simple vista eran pesados para aquella criatura y se pegaban con rara facilidad.
Esa cosa me sonreía y me observaba como un depredador que acecha a su presa, se acercaba y se acercaba, yo sentía como mi corazón quería salirse de mi pecho y mi temor hacia esa cosa se agrandaba más y más.
No sabía qué hacer, estaba aterrorizado y estático, ese repulsivo ser al llegar frente a mí, ella se rió levemente y me dijo algo indescifrable.
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El Fin
Science FictionUn hombre acechado por una bestia dentro de la realidad y sus sueños.
