Capitulo I

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Y entonces...
Construiremos una aldea, tú y yo.
Donde los niños no mueran en las guerras de los adultos.
Donde no haya más dolor.
Donde tu hermano y el mío puedan vivir en paz.
Donde estemos tú y yo juntos.
Sólo tú y yo.

Donde pueda amarte sin el miedo de perderte...


°°°

—¿Quieres dejar de perder el tiempo, hermano?— Tobirama lo veía con el seño fruncido, estaba que echaba humo por las orejas. — Los Uzumaki llevan cuarenta y cinco minutos esperándote y no puedo hacer más para entretenerlos, tengo que encargarme de los estudiantes y su entrenamiento, Izuna no puede hacerse cargo de tantos estudiantes por su cuenta.—

Hashirama con algo de pereza encima cerró el portafolio de documentos que debía entregar esa mañana. Se había atrasado, pero como Hokage debía cumplir primero con su aldea antes que complacer clanes ajenos con propuestas de alianzas que no necesitaban ahora.

—Ya voy, estaba tan sumido en el papeleo pendiente que olvide la Junta de hoy.—

— Perdona que te lo diga pero últimamente estas muy distraído.—
Su vista recorrió el escritorio del Senju mayor y  negó con la cabeza.
— La cantidad de papeleo que se te asignó este mes es mínimo comparado al que se te ha asignado meses atrás. —

Hashirama río nervioso.

Era verdad, meses atrás había rendido como nunca antes. Ahora su cabeza parecía no colaborar, sumiéndolo en depresiones momentáneas, haciendo que se perdiera en cosas irrelevantes  que ahora comenzaban a quitarle el sueño.

"¿Qué estarás haciendo Maddy?"

Pensó y no pudo evitar recordar su rostro palido, sus ojos, los ojos más perfectos que haya visto jamás.
Su cabello negro y rebelde, rebelde así como su personalidad.
Lo extrañaba, sí, lo extrañaba bastante justo ahora.

— Te estoy hablando Hashirama. —

De nuevo, de nuevo se había perdido pensando en él. Extrañaba su compañía, pero desde que se le había asignado como Hokage no podía faltar a su oficina.

— Lo sé, te escucho Tobi-chan.—

—Pues no le parece, vamos que ya debes estar en la Junta.—

Ambos salieron de la habitación, Tobirama guiaba el paso como buen asistente que era. Hashirama lo seguía a paso lento por detrás.

— Oye Tobi-chan...—

— ¿Sí? —

—¿Cómo ha estado Madara? —

Tobirama no dijo nada, se quedó en silencio por unos segundos antes de querer responder. Madara no era de su agrado, evadía cualquier tipo de acercamiento o contacto con el azabache.

— ¿Qué te hace pensar que yo sé algo del Uchiha?.—

—Pues, últimamente te he visto pasar tiempo con su hermano menor y pensé que quizá estabas enterado del estado de Madara, ya sabes...
No he tenido tiempo de saludarle o verle. —

Sin respuesta alguna Hashirama entendió que su hermano menor no quería hablar de él, aún no tenía intención alguna de llevarse mejor o si quiera intentarlo con el uchiha mayor.

Bien, no presionaria por respuestas. Tendría que esperar o averiguarlo por su cuenta.

— Esta bien Tobi-chan, no voy a presionarte para que te agrade Madara, entiendo que aún hay cosas que necesitan tiempo para asimilar.—
Sonrió el mayor de la manera más radiante. — También creo que deberías acercarte más a Izuna, quizá él te agrade. ¡Ya sé! Hablemos de Izuna, mientras más lo conozcas, mejor aprenderás a llevarte con los uchihas. ¿Te agrada Izuna? ¿Qué piensas de él? —

Tobirama detuvo su andar.

— Hermano, escucha yo ... —

Estaba indeciso de confesarlo o no, había estado planeando qué es lo que le diría y como se lo diría a Hashirama pero justo ahora que su hermano tocaba el tema tenía un nudo en la garganta.

—Escucha, respecto a Izuna... hay algo que tengo que decirte. —

— ¿Qué sucede ?— Nunca veía ese semblante nervioso de Tobi y entonces ... comenzó a imaginar los posibles echos desastrosos en los que se pudiera ver envuelto su hermano y el hermano menor de Madara.

Sudó frío, un golpe de paranoia cayó en su cerebro. ¿Y si algo malo había pasado? Y si.. ¿Y si había sido secuestrado? ¿Y si estaba perdido? O peor aún.
Hashirama miró atento a su hermano y algo cruzó por su cabeza .
¡¿Y si Tobirama lo había matado?! No, no, no.

  — ¡¿Le pasó algo ?! ¡Tobi-chan, dime que no le pasó nada a Izuna! Dime que no lo mataste — Asustado y paranoico el Senju se sentó en el suelo deprimido imaginando el como Madara se desquitaria con él por no cuidar de su hermanito.
—M-Maddy va a-a matarme.—

—¿Qué? No yo ...— Suspiró al ver uno de los muchos bajones de su hermano.
Realmente odiaba que hiciera eso.
— Izuna esta bien. No tienes de que preocuparte, lo he cuidado bien. —

Como por arte de magia el castaño se levantó animado y con una sonrisa en su rostro, como si nada hubiera pasado. Algo "Tétrico" para Tobirama.

— ¿Entonces? — preguntó. — ¿De que trata hermanito? —

Tobirama lo medito unos segundo y negó levemente.

— Olvidalo, te lo diré luego. Ahora tienes que entrar allí y hacer tu trabajo. — 

De nuevo el Senju se tiró al suelo con su aura depresiva encima.

— Eres cruel Tobi-chan, no quieres contarme nada.—

—Tsk, te he dicho que te lo diré luego.
Ahora ve a trabajar, los Uzumaki te esperan. —


°°°

La reunión fue aburrida, larga y con una serie de propuestas terribles.
Entre ellas la oferta de un matrimonio.

— Mito Uzumaki — Era atractiva, sí.
¿Podría casarse con ella? Sí, pero había un problema.

—Y ¿Cuál es ese problema Hashirama?— se auto-interrogó.

Podría casarse con Mito sólo si el corazón del Senju no tuviera dueño ya y ese dueño era su mejor amigo de la infancia y ese era el problema.

—"Madara"—

No quiso darle más vueltas al asunto así que siguió caminando por las calles de la aldea.

Era algo tarde ya pero por suerte no debía regresar a la oficina hasta mañana.
Se sentía como la gloria, tener el resto de la noche libre, ahora no desaprovecharia la oportunidad, ya había formulado un plan para recuperar todos los momentos perdidos junto al Uchiha.

Una cita, la mejor cita del mundo mundial, o al menos eso le había aconsejado el panadero hace quince minutos.

"Bien Maddy, allá voy "

HonestWhere stories live. Discover now