CAPITULO 1 FELICIA Mi Historia📜

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Me encuentro sentada en mi trono meditando,  recordando los motivos por los cuales haré esto,  no sé porque a pesar de los años me empeño en recordar,  el odio que en mi interior habita es inmenso hace 15 años jamás habría creído que me convertiría en esto...

Recordando....

Yo era un pequeño híbrido entre vampiro y demonio,  no sé por que llegué aquí,  seguramente mis padres no me deseaban, el Reino de Erinias(de donde creo que procedo pues tiene criaturas como yo) es una isla cercana a Eride allí habitan seres oscuros como demonios,  duendes y toda clase de seres de espíritus malignos o considerados peligrosos,  se supone que siempre fue así,  por ello mi presencia en este lugar ha sido un  misterio para todos los habitantes.
Dicen las Druidas Ignes y Thaia quienes me adoptaron me hallaron en la costa noreste de la isla,  en un sarcófago sellado con clavos.
Estas dos han sido como mis madres,  en realidad creo que son los seres que aún aprecio. Al pertenecer al clan Druida debí aprender a manejar la magia naturalista, hacer crecer plantas,  encantamientos con plantas ni venenosas,  ser cálida y amable,  cosas que ahora me causan una profunda repulsión.
Mi infancia fue dura,  los demás miembros se burlaban de mi por mi aspecto,  palida,  con ojeras,  mis ojos negros como la noche, sin brillo y sin vida,  la pequeña yo de aquel entonces creía merecer aquel trato de los inmundos seres.
En el Reino el clan Druida es el encargado de enseñar la magia en el Reino por lo que Elfos,  Hadas, Driades e incluso humanos llegan al bosque en busca de conocimientos mágicos. Debido a ser diferente mi única companía eran las viejas argoreras y mis madres adoptivas quienes me cuidaban y querían como a nadie.
Los humanos son los peores seres del universo pueden aprender todas las disciplinas mágicas y muchos de ellos lo usa para la guerra lo cual no es malo,  pero lo que odio de ellos es que se creen superiores capaces de jugar con quien les da la gana y como tienen por complacencia, lo tuve que aprender a la mala y sin quien me advirtiera, pues los Druidas creen que todos son buenos.
Cuando cumplí 15 años,  ese maravilloso y perturbador día (aunque quisiera olvidar ese amor que sentí por el nunca puedo,  quiero convencerme de que todo ha sido malo sin mayor logro,  aun no lo puedo olvidar),  yo caminaba por el bosque,  el día estaba soleado por eso debía andar entre las sombras de los árboles,  era un mal clima para un vampiro,  aún recuerdo que estaba usando aquel día,  tenía un largo y simple vestido blanco sin mangas,  el viento soplaba y se oía el murmullo de los árboles y el trino de las aves,  estaba tranquilo y solitario como era mi costumbre,  estaba saliendo de la casa de la Argorera Marie mis madres me decían que no la frecuentara demasiado (no entendí el porque hasta después),  me senté con la esperanza de meditar,  en eso escuché un ruido,  me puse alerta dispuesta a correr a casa de tratarse de alguien que no sea del clan ( los seres oscuros son muy mal recibidos en este país pues los ERINIOS son enemigos de los Erides me podrían matar pues no todos saben de mi presencia en el bosque y en ese entonces no dominaba el cambio de forma),  después de entre los árboles apareció él Sir Felipe Octavio,  un conde muy apuesto,  es de los pocos seres humanos que no ha querido aprender magia en el Reino Eride. Cuando su caballo me vió se espantó lo cual alertó a su señor este dijo:- ¿quién anda en estos inhóspitos parajes? ¡salga ahora o lo rebajar con mi espada! -.  Tras esto al verme obligada salí de mi escondite en señal de rendición,  al verme guardó su espada (la cual no había notado que había desembainado)  y me dijo claro  una ceja levantada:- ¿Eres tú el híbrido del que se rumora en los pueblos?-
Yo tímidamente respondí:- No sabía que se hablaba de mí en su aldea señor,  soy hija de Thaia e Ignes las Druidas sacerdotisas del Reino,  perdóneme por asustar a su corcel,  si me disculpa me iré a casa...- me interrumpió diciendo:- Por favor quédate desearía charlar contigo un momento.... -

Termino de recordar

-¡No! ¡no puedo seguir recordando! - me estoy sujetando demasiado fuerte la cabeza,  estoy llorando,  aún soy muy débil- ¡Debo hacer esto!  - al fin esa sensación de poder y odio recorre mis venas- Su hija será maldita con la muerte y al fin le haré pagar el sufrimiento que pasé por su culpa,  entonces me sentiré digna de que me llamen "La Señora de la Maldad y la obscuridad" La hechicera más poderosa de los cuatro reinos de este planeta me lo he jurado-.

El bosque de LokiWhere stories live. Discover now