Estaba allí, mirando hacia el techo de mi habitación con la mente totalmente en blanco pero por alguna razón mi cabeza dolía y las lágrimas que ya habían caído de mis ojos y resbalado por mis mejillas se empezaban a secar, la música sonaba cada vez más fuerte y eso solo empeoraba mi dolor de cabeza.
Decidí pararme de mi cama e ir a apagar el parlante y sentí una gran tranquilidad al volver a sentir un prolongado silencio, regresé a mi cama, la migraña se mantenía pero poco a poco dejaba de sentirla. Me aburrí de mirar el techo, moví mi cabeza para mirar hacía la pared, sólo habían pósters de algunas bandas las cuales me seguían pareciendo buenas, pero ya no me apasionaban como en algún entonces.
Porque ya no me apasionaba nada; la música, las películas que solía ver los domingos, salir con amigos, ni siquiera lo que antes para mí era lo mejor de mantenerse vivo los animales. Digo son lo mejor de este estúpido mundo; nunca te juzgan, perdonan sin resentimientos, tienen todo lo que a un humano le falta, me dieron el cariño que nunca recibí de uno, eso siempre lo agradecí pero me sentía tan solo que sentía que eso no era suficiente.
Me levanté de mi cama, y me senté en la silla situada enfrente de la computadora, ahí estaba aún la lista que había estado haciendo. Recordé en un segundo porque la hacía, decidí una cosa; acabar con mi vida. Tantas cosas me llevaron a esta decisión, estaba en una depresión profunda desde hace meses, me sentía tan solo, me alejé de la poca gente que estaba a mi al rededor, nada me apasionaba y por supuesto también está mi madre, a ella nunca le gustó cómo era mi personalidad para todo siempre tenía una crítica, pero nunca la escuché diciendo algo lindo sobre mi. En cuanto le dije que era homosexual me corrió de casa ahora vivo en este apartamento el cual puedo pagar con su tarjeta de crédito, después de todo fue lo que me dió para sobrevivir.
Tras esta decisión debía dejar algunas cosas arregladas como la carta con la razón de mi suicidio, dónde lo haría y como lo haría, esas cosas ya las tenía planeadas.
La lista escrita en mi computadora era algo así como una lista de mis últimos deseos.
La lista no estaba terminada, pero se me habían ocurrido ya algunas cosas
">Hacer una buena acción.
>Volver a hablar con antiguos amigos.
>..."
Me mantenía pensando en que otra cosa podría querer hacer, pero estaba vacío.
De pronto recordé a mi primer amor; aquel chico de primaria, recordé la amabilidad con la que me trataba, sólo el pudo verme.
"- ¡Te atrapé! Te lo dije, siempre gano yo. - gritó con gloria un chico de cabellos dorados.
- Obviamente me atraparás si yo ni siquiera me esfuerzo en correr, Boruto. - dijo el contrario con serenidad, el chico tenía una coleta que sujetaba su cabello negro.
- Si, si. Admítelo, perdiste. - era clara la arrogancia en su tono de voz -.
El timbre sonó, y distrajo a ambos infantes de la conversación.
- Vamos, llegaremos tarde - dijo el de coleta pero su amigo se había quedado mirando hacia otro punto, no lo escuchaba -.
- Ve tú, pronto te alcanzó - pasó por el lado del chico y se acercó a él chico de piel pálida -.
>> Hey, ya acabó el receso. Para de llorar, levántate y vamos a clase, ¿Si?
El chico aún escondía su cara entre sus piernas y no respondía a las palabras del rubio.
>> ¿Qué te pasa? Cuéntame, no le diré a nadie - se sentó al lado del chico, dispuesto a escuchar -.
Al fin dejo de esconder su cara para ver quién parecía tan interesado en el, al verlo quedó algo sorprendido pues era aquel chico que hacía que su corazón palpitara más rápido.
- ¿Realmente te importa? - pregunto con curiosidad -.
No hubo respuesta pero si una linda sonrisa, que decía todo.
El contrario quedó estupefacto por un momento, luego suspiro. Esa sonrisa lo hizo sentir más tranquilo.
- Mamá.. ella es realmente complicada, ¿Sabes?, desde que murió papá hace cómo si yo no existiera y cuando al fin consigo que me vea me da una mirada fría y con odio, creo que ella no es mi mamá, cuando estaba papá era totalmente diferen... - el chico quedó paralizado, el niño que le acababa de hablar lo estaba abrazando, su cuerpo era cálido, lo hacía sentir completo, no podía ver su cara pero pudo sentir lágrimas en su hombro -.
Pasaron unos segundos así luego Boruto soltó su abrazo, y Mitsuki pudo ver su cara, aún tenía lágrimas en sus ojos aún no podía entender porque lloraba.
- No te preocupes, todo estará bien. - acompaño sus palabras con una sonrisa -.
- ¿Por qué estás llorando? - preguntó Mitsuki -.
- Supongo que te entiendo.
Hubo un pequeño silencio y el rubio lo ayudó a levantarse, lo agarró de su muñeca y lo arrastró hacia el baño
- Eres muy guapo, no puedes dejar que tu grupo de fans te vean así, lávate la cara. Después entraremos a clase.
Un impulso controló a Mitsuki y se detuvo en seco, Boruto volteó seguramente para decirle que se apresurara. Antes de que pudiera decir algo Mitsuki agarró su barbilla para que sus labios estuvieran más cerca y le dió un corto beso, el mejor y único beso de su vida .Boruto aún tenía los labios húmedos por las lágrimas que hace poco cayeron en ellos. El beso se intensificó y sus lenguas se entrelazaron, ambos se dejaron llevar y cada vez se hacía más la tentación de tocarse un poco más. Pero Boruto rompió el beso, y salió corriendo lejos de Mitsuki con las mejillas de un color rojo intenso.
Lastima, que en ese entonces Mitsuki creía las tonterías que le decía su madre, pensó que lo que había acabado suceder estaba mal, que estúpido que fue"
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Everything.
FanfictionMitsuki está harto de su vida, decide acabar con ella, no sin antes intentar cumplir todo lo que alguna vez quiso. Entre sus deseos está uno de los inicios de su vida, el de confesarse a ese chico de cabellos dorados, ojos claros y azules, ¿a qué lo...
