Ya es tarde.
Si tan solo lo hubiera hecho un segundo antes. Pero no. Siempre fui igual de cobarde.
Me acuerdo la vez esa en la primaria, a mi se me movía un diente y me dieron un pelotazo, sangró y le pedí a mi amiga que le pidiera permiso a la maestra para ir al baño, ella le explicó la situación y la maestra en vez de preocuparse solo dijo "¿Qué, ella no puede hablar? Bueno vayan."
Y yo moría de impotencia, odiaba, no, todavía odio esa maldita sensación que me invade el cuerpo y me paraliza, que no se de dónde viene ni cómo hacer que se vaya.
La misma de esa otra vez en la casa de mi abuelo, las típicas reuniones familiares, llenas de gente con la que yo no tenía ninguna relación más allá del lazo de sangre. Yo jugaba en un rincón, ni me acuerdo bien la situación, pero me acuerdo lo horrible que se sintió que mi prima Natalia me llamara hija de puta por no saludarla, obvio que me puse a llorar, obvio que me odié por no tener el carácter para reaccionar de otra manera que no sea llorar como una boba, y nadie se dio cuenta, o no le dieron importancia, bah, creo que mi mamá me dijo que no le diera bola y me dejó ahí, llorando en un rincón, en una casa llena de gente desconocida, no porque no fueran mi familia, si no porque yo nada sabia de ellos ni a ellos parecía importarles saber de mi.
Vergonzosa, tímida, introvertida, todo eso que me dicen y para mi tiene una sola traducción: cobarde.
Pocos van a entender cómo en realidad me siento, es fácil mirando desde afuera, decir que no es para tanto. Tenés que perder la vergüenza, tenés que dejar de ser tímida, soltate.
Me decís eso y siento como me quema la bronca. No ves que no puedo. No ves que aunque quiera no me sale, que no se, que no me doy cuenta de que tiemblo porque me enfoco tanto en no estar nerviosa y hasta me siento bien. Pero los nervios no se van, no, ellos salen de alguna u otra manera, si evito el nudo en la garganta, tiemblo, si evito temblar, sudo, y no lo noto hasta que me lo dicen, y es peor, porque me odio más en ese momento, odio ser así, ojalá fuera de esas personas que no tienen miedo de ser ellas mismas, que no titubean, que no tiemblan, que no lo piensan dos veces.
Yo creo que es un conjunto de cosas, para empezar siempre fui de muy pocas palabras, simplemente prefería no decir lo que pensaba, después como que a veces quería, pero a nadie le importaba, o ni me escuchaban porque, además de ser estúpida tampoco se hablar, o proyectar la voz, como sea. Nadie me escucha.
¿Y si me escuchan?
¿Qué va a pasar?
Van a darse cuenta que soy estúpida.
Eso va a pasar.
Que solo se decir boludeces, que no soy interesante.
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Cobarde
Teen FictionSuperarse será un proceso difícil para ella. Hacerse escuchar podría compararse con una tortura. Pero ella no quiere ser más la chica tímida. ¿Cómo logrará superar sus miedos?
