— ¡Bella mira, una familia de magos!
— ¿Qué? ¿Dónde?
— Allí, van hacia aquella pared. ¡Oh no,se van a estrellar! - dijo Isabel desconcertada.
La familia atravesó la pared. Las chicas, maravilladas, salieron corriendo y la atravesaron también.
— ¡Vaya Isabel, esto es muy raro!
— Buah, este mundo me sorprende cada vez más, desde lo de las cartas con lechuzas.
—Eso fue bastante bueno - se rieron juntas.
FlashBack
Aquel día de verano, en el parque de siempre, estaban Bella e Isabel montadas en los columpios y vieron venir a dos lechuzas, una blanca con manchas oscuras y otra negra. Se acercaron a las chicas y les dieron una carta a cada una. La carta parecía antigua. Isabel fue la primera que la abrió y leyó:
Querida Isabel Jiménez:
Has sido admitida en el Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería.
Si vas a asistir por favor envie una respuesta con la lechuza.
Le esperamos el 1 de septiembre en King Cross. El Expresso partirá a las 11:00 de la mañana. Les adjuntamos una lista de materiales.
Bella abrió la suya y leyó lo mismo.
Estaban a 31 de julio y faltaba solo un mes para ir a aquel colegio tan extraño.
Lo primero que hicieron fue hablar con sus padres. Éstos no las creyeron.
Dos semanas antes del 1 de septiembre vino a la casa de cada una un hombre grande y con barba. Le explicó a sus padres cómo era el colegio y que sus hijas tenían unas capacidades que no tenía cualquier persona. Le pidió que las dejara ir con él al Callejón Diagon a comprar los materiales que debían usar en el curso.
Resulta que el hombre se llamaba Hagrid y era muy amable, aunque imponía un poco porque era muy grande.
A las chicas les encantó ir al Callejón Diagon , y Hagrid les dijo:
—Si os ha gustado esto, veréis cuando vengáis a Hogwarts. Bueno os voy a llevar a casa para que podáis pasar las dos semanas que quedan con vuestra familia. El 1 de septiembre debéis estar en King Cross, que no se os olvide chicas.
— No se nos olvidará Hagrid.—respondieron las dos al unísono.
Fin del flashback
Las dos amigas siguieron a la familia de magos hacia el tren. Iban dos chicos y una niña. Uno de ellos parecía de su edad, el otro más mayor y la niña, más pequeña.
Vieron como se encontraron con otra familia llena de pelirrojos, menos la mujer.
Bella e Isabel entraron en el tren y encontraron un compartimento vacío y se sentaron en él. Poco después, entraron en el tren los chicos de la familia que habían perseguido antes. El más mayor se atrevió a preguntar:
—Hola. ¿Podemos sentarnos con vosotras? Es que los demás compartimentos están llenos.
—¡Pues claro!—respondió Isabel.
Resulta que los chicos se llamaban Albus y James. Le contaron a las chicas que su padre, Harry Potter, salvó al mundo mágico dos veces, una cuando era bebé y la otra en su último año de Hogwarts, y las pusieron al día sobre el mundo mágico. La conversación siguió hasta que un chico rubio de ojos grises llamó a la puerta del compartimento:
—Hola. ¿Me puedo sentar con vosotros? Es que llevo un rato dando vueltas por el tren y no hay ningún compartimento vacío. Vosotros parecéis amables.
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Hogwarts y los mensajes secretos
FantasyIsabel e Isabella (Bella), son mejores amigas desde los 3 años, pero un día, al tener ya los 11 años, unas lechuzas les traen unas extrañas cartas sobre un colegio para magos... Allí conocen a chicos y chicas que se acaban convirtiendo en sus mejore...
