Mala suerte

73 2 1
                                        

Alex se encontraba saliendo de el cine junto a su pareja, estaban celebrando un año juntos y querían hacer algo simple.

-¿Qué te pareció? -dijo la pareja de Alex, su nombre era Shawn.

-Bien... el final, pudo haber sido mejor, pero aun así estuvo bien. -contesto Alex dirigiéndose junto a Shawn a un carro de color gris, la marca de este era Nissan.

De repente Shawn cogió a Alex de la mano y lo miro a los ojos, su mirada era tan penetrante como la luz de la luna en ese momento.

-Te amo... -decía Shawn mientras acariciaba la mejilla derecha de Alex-

-Yo también te amo tontito... -contesto Alex antes de recibir un cálido beso de los labios de Shawn. Cuando sus labios se unieron, Alex pudo sentir el sabor a palomitas.

Siguieron caminando hacia el carro y cada quien se monto en su respectivo asiento, Shawn en el asiento del piloto y Alex en el del copiloto. Alex se abrocho su cinturón pero Shawn no lo hizo y Alex se había percatado de ello.

-¿Por qué no te lo abrochas? -Alex veía a Shawn con mirada paranoica.

-Me duele un poco el estomago, pero descuida, conduciré despacio. -contestó Alex mientras se tocaba el estomago.

-Igual no me parece una buena idea conducir sin cinturón -decía Alex, desconfiado de lo que acababa de decir.

Shawn empezó a conducir, estaban yendo a su casa, Alex había empezado a vivir ahí desde... que sus padres murieron en ese accidente de coche, lo había devastado por completo y Shawn era el único apoyo emocional con el que contaba. 

-Shawn... - Alex rompió el silencio, detonando preocupación mientras juntaba las manos y veía por la ventana.

-¿Qué pasa amor? -Shawn veía la carretera, mientras se percataba de aquella voz preocupada por algo.

-¿Qué pasaría si... -tragó saliva- me escogen para la persecución?

En ese momento se produjo un largo silencio entre ambos, la persecución era un evento que se celebraba cada año, un participante de su comunidad iba a ser seleccionado al azar con otras nueve personas para ser dejado en un lugar aleatorio, en el cual tendrían que luchar por sus vidas, debido a que cinco asesinos estarían acechándolos hasta el amanecer.

-No va a pasar -dijo Shawn mientras apretaba el volante y detonaba nerviosismo.

-Sabes que podría pasar. -contestó Alex mientras lo veía conducir.

-¡Pues si pasa me ofreceré como voluntario! -Shawn alzó la voz, la cual luego se convirtió en un grito.

-Mejor no vuelvo a preguntar. -Dijo Alex volteando hacia la ventana, haciendo notar que estaba irritado.

Shawn soltó un suspiro, no le gustaba gritarle a Alex, algunas veces terminaron haciendo el amor a causa de esos gritos repentinos. -Ale...

En ese momento un camión los chocó, había salido de repente, inadvertido, como si se hubiera transportado de un lugar a otro. Ninguno de los dos sabía que estaba pasando hasta que el carro empezó a dar vueltas, Alex pudo escuchar como el cristal frontal se había roto al momento del impacto. Dieron en total veinte vueltas hasta que el carro se detuvo. Alex veía todo borroso, luego la vista se le aclaro y pudo ver todo de cabeza, vio hacia el lado del piloto y se dio cuenta de que Shawn no se encontraba ahí.

-S-s-shawn... -decía mientras se tocaba la cabeza, se había dado un buen golpe y estaba sangrando, podía sentir el dolor de esa herida.

Alex se desabrocho el cinturón, al momento de hacerlo cayó de cabeza, golpeándose la herida, soltó un pequeño gemido de dolor. Se volteo y empezó a salir del auto gateando, cuando logro salir de este y se puso de pie pudo ver a lo lejos un cuerpo, tardo en darse cuenta de que no era el conductor de el camión, era de la persona que siempre había estado ahí para él, con la cual había tenido sexo varias veces, con la cual lloró y también peleó.

-¡NO! -Alex lanzó un grito que se convirtió en un eco estridente.

Pasaron varios minutos, Alex se encontraba llorando al lado del cuerpo de su amado, a lo lejos escucho las sirenas de la ambulancia y la policía. Una gota cayo del cielo, luego dos y tres hasta que hubieron demasiado y no se pudieron contar, los paramédicos empezaron a quitarlo del cuerpo de Shawn, este empezaba a gritar diciendo que lo soltaran y empezaba a forcejear, luego sintió como una aguja se clavaba en su cuello, le habían dado un sedante, empezó a ver todo borroso y luego cayo dormido.

THE CHASEDonde viven las historias. Descúbrelo ahora