Strawberries and Cigarretes

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Yoongi, 14 de febrero del 2019.

Esto es un adiós.
¿Recuerdas cuando nos conocimos por primera vez? Me dijiste que encendiese tu cigarrillo, y le mentí a mis padres sobre ello; aun lo recuerdo, ese día llevabas unos pantalones tejanos negros con una camisa blanca básica, ese atuendo iba decorado con una deslumbrante sonrisa con hoyuelos y unos cigarrillos de sabor a fresas, me invitaste a probarlo, a lo cual acepte.
Aspirábamos el humo con tranquilidad, ese día era un festival, estábamos sentados alejados de la multitud, y ahí estábamos nosotros, fumando y admirando las estrellas, teniendo esas conversaciones que ambos necesitábamos para desahogarnos, tú me hablaste de tus mayores temores y de lo que más te hacía sonreír, que simplemente eras un estudiante que posiblemente no aspiraría a su sueño ni llegaría a una gran productora de música, yo sonreí pensando que tal vez tenías razón, que todo era una mierda y nada iba a salir como esperábamos, que todo eran sueños lejanos de unos chicos de 17 y 18 años.
Entonces los fuegos artificiales aparecieron alumbrado el cielo a compás de la música, y ambos conectamos nuestras miradas, nuestros sentimientos, pero todo tuvo que acabar, y cuando llegue a casa te daba por perdido hasta que revise el bolsillo de mi chaqueta, ahí estaban; un paquete de cigarrillos de sabor a fresa, y al abrirlo había una pequeña nota con tu número, al día de hoy aún guardo esa cajetilla.
Todo transcurrió de una manera rápida, como si fuese un sueño, aunque ahora que tengo la oportunidad de decir la verdad, siempre he soñado contigo.
El día que nos pudimos reencontrar fuimos a ver una película al teatro, el precio del poder, recuerdo que esa película es como si estuviese haciendo que se abriesen nuestros corazones para sincerarnos esa noche. Cuando llegamos a tu Cadillac azul y subimos a este, nos miramos para juntar nuestros dedos suavemente, y acabar juntando nuestros labios de una manera indescriptible, ese beso era tan sincero y verdadero que lo sigo disfrutando al día de hoy. También me llevaste a conocer tu casa, bueno, más bien casa con ruedas, era una caravana en un camping, las paredes eran de un tono apagado al igual que toda la casa, no entraba mucha luz, pero mi luz acabaste siendo tu, quien lo diría.
Entonces ahí estábamos, sentados en tu sofá, repartiéndonos besos entre calada y calada de el cigarro que estábamos fumando, ese día tus manos recorrieron todo mi cuerpo por primera vez de todas las veces que lo ibas a hacer, tus besos iban a recorrer cada uno de mis lunares, iba a tener tu sabor a tabaco de fresas en mi saliva, fuiste mi todo, y hasta el día de hoy sigues siéndolo.
Poco a poco la relación con mis padres empeoró, las notas de mis estudios también lo hicieron, pero puedo recordar perfectamente cuando cometimos una locura de las tantas que haríamos, tu lo necesitabas y yo también, no estábamos bien, me lo dijiste desde un principio, y yo lo sabia.
Ese día consumimos más de lo usual en la bañera, aquellos polvos blancos nos hicieron delirar al punto de volvernos locos uno por el otro de una manera incontrolable, haciéndonos robar preservativos en una gasolinera para estrenar el paquete en los mismos lavabos de estacionamiento, recuerdo cada suspiro y promesa que me hiciste cuando nuestras pieles se juntaron en ese baño, los recuerdo como si fuese ayer, y salimos corriendo después de ello hacia tu coche, entre carcajada y carcajada, quien lo diría, que te necesitaría tanto al día de hoy.
Deje de estudiar y tu también, mis padres me echaron de casa al no ser alguien responsable para ellos y decepcionarles, ¿pero siempre había sido una carga para ellos no? Así que viniste con tu coche a buscarme y me llevaste a tu pequeña morada para besarme apasionadamente nada más cerrar la puerta de esta, mientras yo lloraba y te abrazaba, tú también lo hacías, esa noche me hiciste ese juramento, "si tu te vas, yo me iré contigo" me dijiste repetidamente en mi oído mientras acariciabas mi pelo azabache con tus largos dedos y me abrazabas en ese viejo sofá.
Poco después me hice mi primer tatuaje, gracias a tu amigo Jungkook, me acuerdo lo asustado que estaba, un tatuaje era para toda la vida y hoy en día lo sigo viendo y sonriendo, aún me pregunto que paso con todo lo que prometimos, pero sigo viendo la pequeña fresa en mi tobillo sabiendo que tu estas siempre ahí, por que eras una dulce fresa que siempre quería saborear.
Otro recuerdo que tengo en mente es cuando lo hicimos en tu coche en un aparcamiento abandonado, o cuando fumamos nuestro primer porro, también recuerdo la primera vez que tomé una arma, o cuando comencé a tatuarme aún más cosas, como tu fecha de nacimiento en mi pecho cerca de mi corazón, ya que tu eres mi palpitar.
Ese día de febrero hace un año acabamos de hacerlo en tu coche, estaba apoyado en su pecho, diciéndote cuanto te amaba y haciéndote pequeñas caricias en tu piel canela, analizando tu sonrisa y aprendiendo cada uno de tus lunares que era iluminado por la luz de la luna presente, ella estaba presente siempre, desde que nos conocimos hasta que te fuiste de mi vida.
Ella admiro cada beso, cada "te amo", cada promesa de meñique, cada vez que nos drogamos, cada vez que robamos, cada vez que escapamos en tu coche, cada vez que perdíamos el conocimiento uno por el otro, ella fue testigo de todo nuestro amor y dificultad.
El día de mi cumpleaños me hiciste el mejor regalo que me pudiste hacer, me compraste mi primera moto, recuerdo cuando subimos para ir a las carreteras con más curvas al lado del mar, mientras el viento nos daba en la cara y sonreíamos, y al llegar a la playa me pediste matrimonio, realmente no recuerdo cuantas jeringas llevamos en nuestra sangre, pero recuerdo tus ojos brillando, llenos de felicidad, esa sonrisa llena de esperanza, tú lagrimas bajando por tus mejillas de la felicidad y euforia, me lancé encima tuyo abrazándote y acabamos haciendo el amor mientras la luna era testigo una vez más de nuestro amor además de el mar, por que el sonido de las olas rompiéndose entre beso y beso me hizo entender que cada momento contigo era algo necesario en mi vida.
Poco después las cosas empeoraron, cada día llegabas más tarde a casa, solías beber demasiado y deprimirte más, y entonces lo dijiste, estabas en peligro, llore toda la noche abrazándote y tu a mí, hacía tanto que no te abrías a mi corazón.
Después de unas semanas unos sonidos atentaron nuestra puerta, al levantarte al abrir nunca volviste, cuando te vi era demasiado tarde, estabas en el suelo, cubierto de sangre, tus ojos se habían cerrado, tu corazón había dejado de funcionar, no podía escuchar tu respiración, me sentí aprisionado y comencé a abrazarte desesperadamente, no entendía nada, que estaba pasando en ese momento para encontrarte de esa manera.
Cuando reaccione me puse a pensar por que la pequeña caravana estaba toda desordenada, como si buscasen algo, así que empecé a buscar desesperadamente por todos los lados, cajones de cualquier tipo, debajo de la cama, en el lavabo...
Hasta que lo encontré, la razón de tu muerte estaba una pequeña carpeta, la abrí con miedo, y entonces lo vi, estabas destinado a morir por ellos, por no cumplir sus normas, por haberles atacado, por defenderme.
Pero cuando lo volví a dejar en su sitio era demasiado tarde, escuché las alarmas de la policía, y acabé siendo condenado por tu asesinato.
¿Quien lo diría? Que el olor de los cigarrillos me iba siempre a recordar a ti, que el sabor a las fresas siempre sabrían como tus labios, pero ya no podía sentir tus besos más.
Faros en mi Camino mientras corría a sesenta, he sido un tonto, recuerdo cuando me enseñaste mi futuro, dijiste que toda la espera valdría la pena, como esa noche en la parte posterior de la cabina cuando me dijiste que me amabas por primera vez.
Encendedores y caramelos, eran todo lo contrario, pero que podía perder.
Escribo esta carta para despedirte de ti, dentro de unos minutos ambos nos veremos de nuevo, y podré volver a besar tus labios, así que espérame solo unos minutos más, ellos harán el trabajo más fácil y te podré ver en el cielo.

• Te amo Kim Namjoon.

Strawberries and cigarettes;  YoonNam/NamgiStories to obsess over. Discover now