(editado).
La primavera del año pasado conocí a Lee Donghyuck, un chico que, a simple vista era común y corriente, pero no tenía ni la más mínima idea de que pronto cambiaría toda mi realidad.
Puede que estén preguntándose el porqué, y bueno, solo puedo decir que el chico en sí es un completo lío. ¿No se daba cuenta de que no estaba bien que besara a cada chico en el colegio?
Todo inició un día común, almorzábamos con Johnny ya que era una costumbre entre amigos, cabe destacar que, Donghyuck fue un invitado sorpresa que llegó a nuestras vidas la primera semana de clases.
Le invitamos a sentarse con nosotros ya que era nuevo y Johnny le agradaba, en primeras instancias, a mí igual, sin embargo, los últimos días le notaba más cariñoso y empalagoso de lo usual, no se despegaba de nosotros y ya no podíamos estar tranquilos porque estaba aquella sanguijuela pegada a Johnny como si su vida dependiese de ello. ¿Qué tenían sus mejillas que se le apetecían tanto? Bueno, esa fue la pregunta inicial a todo el caos que ese pequeño ser conllevaba.
-Donghyuck ya te dije muchas veces que dejes de besar a Johnny hyung, es molesto e incómodo- le indicó al menor con obvio disgusto en su tono de voz.
-¿Por qué? a él le gusta que le dé besitos ¿No es así hyung?- respondió sin vergüenza y con atrevimiento, atrapando entre sus labios los bonitos mofletes que se cargaba el mayor de los tres.
El más alto no hacía más que reírse ante aquella disputa habitual de perro y gato. No se quejaba pues ya estaba acostumbrado a dicha rutina y también sacaba provecho para fastidiar un poco a sus amigos.
-Mark tiene la razón, deja de darme besitos, no ves que tu novio se muere de celos cada que lo haces, basta- no pudo contener la falsa seriedad en sus palabras ni dos segundos, amaba molestar a ese par de enanos y se preguntaba porque aún no estaban comiéndose la boca.
-¡No somos novios!- dijeron al unísono los dos menores, sin embargo, el de procedencia canadiense enfatizó la oración con evidente asco hacia lo dicho y furia hacia su amigo de toda la vida, como es que le traicionaba de aquella forma.
-Ambos deberían considerarlo, harían linda pareja y así dejarías de quejarte tanto- habló el estadounidense con total seguridad.
-¿Yo, salir con él? JÁ, deja de bromear, quién soportaría tenerlo como novio.
Al escuchar lo último Mark esperaba una reacción similar a la suya por parte del menor, mas se encontró con una expresión que desconocía en el rostro Donghyuck, algo decepcionado e incómodo. No comprendía, al menos en ese entonces.
-Digo lo mismo, quién querría a un novio que no le gustan los besitos y que sobre todo, vive amargado- besó la mejilla del estadounidense y miró a su amienemigo con recelo. -Johnny hyung me gusta más.
El canadiense simplemente rodó los ojos, no podía negar que aquella escena le molestaba, y mucho. Pero era solo obra de las acciones de Donghyuck ¿Cómo podía ser tan inmaduro e intentar hacerle enojar con algo tan tonto?
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Luego de la escuela Mark siempre se encontraba con sus otros amigos, Sicheng y Lucas, ambos extranjeros. el primero era un chico sumamente adorable, al cual amaba mimar, el segundo, él era un caso aparte, sin embargo el alma del grupo.
Se hallaban frente a una cafetería cercana al colegio y luego de haber ordenado pequeños sándwiches y café se sentaron a charlar como de costumbre. Mark se encontraba apretando las mejillas de su tierno amigo cuando la catástrofe cruzó la puerta: Haechan acompañado de Jeno y Renjun, como él les llamaba, sus secuaces.
El de piel canela reía a carcajadas junto a sus amigos, sin embargo, al notar la presencia de Mark, quien se encontraba tan plácidamente jugando con las mejillas del chino, su expresión cambió rápidamente.
Se limitó a sentarse en una mesa un tanto lejana y a abrazar a Jeno, llenándolo de besitos por toda su cara. Cosa que era normal entre ellos pues se sabía que Donghyuck era un ser extremadamente afectivo y meloso.
El menor hacía oídos sordos a todo lo que hablaban sus amigos, estaba enfocado en ver la reacción de Mark. Sabía que le molestaría y terminaría por enfadarse y eso le encantaba.
Luego de unos minutos el canadiense finalmente se harta de aquella escenita y se levanta con un semblante serio, tomando por la muñeca a Donghyuck y encaminándolo hacia la parte exterior del establecimiento.
-¿Qué pretendes de mí Donghyuck?- mencionó aprisionándole con los brazos.
-¿Tan gran cosa te crees? No te he hecho nada- respondió con todo el valor que sacó quién sabe de dónde, pues, ahora se sentía el ser más chiquito e indefenso en la Tierra.
-Maldita sea Donghyuck, podía ver que me hacías ojitos- dijo acercándose peligrosamente a su rostro, a esa distancia ya podía escuchar la acelerada respiración del menor y sentía su propio corazón latir con rapidez, se sintió extraño, pero no de mala manera. Sentirse de esa manera por estar cerca de un chico le provocó náuseas.
-¿No lo entiendes?- preguntó mirando a los ojos del menor, ni siquiera él mismo sabía por qué estaba tan enojado, se desconocía y eso le enfurecía más, hacía hervir su sangre el que ese ser tan molesto le causara tanta confusión.
-¿Entender qué, Mark?-
El mayor se acercó lentamente a los labios del menor, una vez estuvo lo suficientemente cerca. rozándolos, creía que su corazón se saldría. Definitivamente no sabía qué estaba haciendo.
El menor no supo cómo reaccionar, sus ojos empezaban a pestañear en señal de que se cerraban poco a poco, su cuerpo se debilitaba y por más que quería empujarlo lejos, su corazón le indicaba otra cosa, algo con lo que numerosas veces había soñado. Pero sus alas fueron cortadas cuando Mark se atrevió a abrir la boca.
-¿Crees que soy tan fácil? -dijo alejándose de el rosáceo rostro del menor. -No vayas creyendo que porque te hayas besado a medio colegio puedes hacerlo conmigo también, no vales tanto.
El menor simplemente abrió sus ojos y empujó al mayor, nunca en su vida se había sentido peor que en ese momento, tan estúpido y humillado. Mark Lee con tan poco le había destrozado el corazoncito. Era fácil hacerlo si por quién latía se encargaba de destrozarlo.
Esa noche Donghyuck no pudo dormir, sus lágrimas no se lo permitieron.
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¡No beses a otros chicos! [markhyuck]
RomantikMark Lee odia que Donghyuck bese unas mejillas que no sean las suyas. - markhyuck - romance soft, drama - capítulos cortos
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