— ¿Qué estás viendo? —La voz de Taehyung lo distrajo de sus pensamientos.
— ¿Y-yo? ¿Por qué? Ah... nada, estaba pensando si debía comer más, pero creo que ya estoy satisfecho —Jungkook volteó a verle con una leve sonrisa, disimulando su notable nerviosismo.
— ¿Al menos escuchaste lo que te estaba diciendo?
— Sí, sí, hablabas sobre tu clase de baile, los ensayos son duros, ¿no? — pregunta, rogando en su interior que haya sido eso de lo que su amigo estaba hablando.
— Jungkook... te conozco, no era uno de tus debates mentales, sé que has estado muy distraído estos días, no estás viendo a alguien sin contarme nada, ¿o sí?
— ¡Pff! Pero qué rayos dices, sabes que no te ocultaría algo así. No estaba viendo a nadie, tú eres el distraído estos días.
— Ajá...
— Por hoy lo pasaré desapercibido, pero ni creas que no me doy cuenta —Taehyung llevó ambos dedos a sus ojos y después apuntó al menor, haciéndole saber que lo estaría vigilando.
— Oh, ya basta. Vamos, sígueme contando la historia.
— NO, ya terminé de hablar —Sus palabras intentan sonar cortantes, aunque sabe que realmente no podría molestarse con su mejor amigo.
— Bien, entonces vayámonos de aquí, antes de que te inventes más historias locas. Y más tarde quiero escuchar lo que me estabas diciendo —le dice el menor, levantándose de la mesa para salir de allí.
Taehyung y Jungkook habían ido a comer en su receso de clases, como de costumbre.
No era extraño encontrarlos juntos; de hecho, era lo más normal del mundo. Estos chicos se asemejaban a la uña y la mugre, y las únicas veces que no estaban pegados uno al otro era porque no compartían las mismas clases o tenían horarios distintos, cosa que por primera vez en mucho tiempo pasaba, pues se conocían desde la primaria, donde se hicieron mejores amigos; pasaron la secundaria y hasta el primer año de preparatoria casi en las mismas clases y salones, hasta este año. Sería un cambio difícil para ambos, pero tal vez traería su lado positivo, no había porque negarse a nuevas experiencias.
Iniciando el segundo año de la preparatoria nuevos rostros se veían a diario, y por supuesto, nuevas miradas dirigidas a los chicos más populares. La cafetería se mantenía llena de pequeñas señoritas admiradas por la belleza de sus compañeros mayores, solo podían escucharse murmullos y risitas mientras estos pasaban a lado de ellas.
Jungkook y Tae realmente debían estar acostumbrados a recibir halagos por parte de todas las chicas, puesto que se encontraban entre los 10 chicos más guapos de todo el instituto.
— Demonios, no puedo controlarme cuando todas nos miran así —Soltó Jungkook saliendo de la cafetería con el rostro enrojecido.— Es realmente incómodo, ¿no crees?
— Sí, bastante. Pero ya deberías acostumbrarte, es el precio que tienes que pagar por ser un galán 7u7 —dice el mayor, riendo juguetonamente.
— Aunque debería, no puedo evitar ponerme nervioso. Me dan escalofríos cuando sé que todas nos ven de ese modo. Y peor aun cuando volteo a ver las caras de sus novios.
— Já, ¿acaso nosotros tenemos la culpa por ser tan guapos y haber nacido con este don? —Dice el mayor en tono burlón —
— Solo espero que ninguno de ellos termine golpeándonos porque su chica no nos quita los ojos de encima... Rayos, hasta ser guapo es difícil — Hace una pose extraña llevando su mano a la cintura, quiere parecer un divo, pero termina riendo por las ridículas poses que ambos ponen —
YOU ARE READING
Lo que dice tu mirada | • Kookmin•
FanfictionJungkook y Jimin han estado enamorados uno del otro desde el primer momento en que se vieron, pero ambos son demasiado tímidos para hablarse. Rodeados de inseguridades que los separan, es difícil mostrar sus sentimientos. Ambos se guardan las palabr...
