Capítulo 1:
El reloj marcaba las 4 de la mañana cuando Elena despertó dando un fuerte grito. Miró el espejo que le quedaba frente a su cama y colocó su mano en la frente respirando profundo y sacando el aire lentamente. Era la tercera vez que soñaba lo mismo y el miedo ya comenzaba a apoderarse de ella. No era normal soñar tres noches seguidas lo mismo y despertar gritando a la misma hora.
-Elena, ¿puedo pasar? ¿Estás bien? -la voz preocupante de su madre se escuchaba tras la puerta. También era la tercera vez que su mamá tocaba preocupada por los gritos de su hija, excepto que la primera vez no pidió permiso para entrar, sin decir nada abrió la puerta imaginando lo peor, tal vez que alguien había entrado por el balcón de la habitación de Elena.
-Si, pasa, mamá. Estoy bien....
La puerta se abrió y de la oscuridad salio Lourdes con cara de miedo.
-¿De nuevo pesadillas?- preguntó mientras se sentaba en la esquina de la cama apoyando su mano en el tobillo de su hija.
-Si, no se que está pasando mamá. Tengo miedo.
-Si quieres puedes venirte a mi habitación a dormir, la cama es demasiado grande.
-Como las niñas chiquitas-dijo Elena sonriendo con burla- por favor. Prefiero quedarme a enfrentar esto yo sola, pero igual gracias.
-Como quieras.- Lourdes puso sus ojos en blanco seguido de un suspiro- ¿qué soñaste ahora?- preguntó curiosa.
-Lo mismo...- las manos de Elena se encontraban en su cabeza mientras la mantenía agachada.
-Ni siquiera te animas a contarme, tienes que hacerlo, a lo mejor si sacas eso que tanto te atormenta te deja de molestar.
-No, mamá. No tienes por que saberlo, a lo mejor y te quedas pensando tanto en eso que hasta tu también lo sueñas y ya tenemos suficiente conmigo.
-De acuerdo, iré a dormir. Ah, y por favor siempre haz caso a tus sueños, nunca sabrás que podrás descubrir. Te amo mucho, mi niña, sueña bonito. No se te olvide llevarme el café mañana temprano a mi cuarto, y tampoco olvides el pan..- la mirada de Lourdes seguía en su hija, no podía evitar no preocuparse por Elena, pero como siempre se hacía la valiente y no quería compartir lo que le pasaba. En fin, así era Elena y ella no podía hacer nada para ayudarla sí no se dejaba ayudar. Salió de la habitación lentamente y se dirigió a su alcoba para seguir durmiendo.
Elena al mirar que su madre salía de su alcoba corrió al lado del ropero donde se encontraba un cristo colgado sobre la pared y se hinco frente a él cerrando sus ojos fuertemente y posando las manos en su rostro en modo de rezo. Lo único que se escuchaba en la habitación eran los murmullos que hacía Elena. Lo mas razonable que se le ocurría hacer cada vez que tenía miedo era rezar para así poder dormir, aunque le gustaba mantenerlo en secreto -según le daba vergüenza que se dieran cuenta que rezaba, por eso prefería hacerlo de esa manera-.
Nunca había estado tan consentrada pidiendo por el alma de las personas que la molestaban en sus sueños, pero era lo único que se le ocurría hacer, cuando de pronto unos fuertes golpes la interrumpieron haciéndola saltar del susto. Su cabeza giro hacia su derecha buscando con la mirada la fuente del ruido pero todo estaba en silencio. Se levantó lentamente apoyándose de la pared y sin apartar su mirada de la puerta.
-Mamá, ¿qué haces?- preguntó en voz alta con la esperanza de que su mamá le contestara. Su corazón estaba tan acelerado que hasta podía sentirlo.
-Tranquila, sólo se me cayó algo, quería prepararme una taza de té. Siento haberte despertado.- dijo en voz alta Lourdes.
Era extraño que la respuesta de su madre fuera esa. Su mamá no tomaba té y sabía perfectamente que ella estaba despierta desde hace menos de cinco minutos. Su corazón se aceleró aún más. Pero no quería pensar mucho en eso así que se quizo convencer a si misma de que su mamá quizo probar té por segunda vez (ya que la primera lo había escupido del asco que le había dado) y que pensaba que se había dormido luego.
-Está bien...-Gritó Elena. -Ten más cuidado...- caminó directo a su cama y se acostó mirando hacía el techo.
-Soy una tonta..- dijo Lourdes riendo fuertemente.
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Sueños de Elena.
Mystère / Thriller¿Alguna vez tuviste un sueño que parecía muy real? Elena Parker. Una jovencita de tan solo 18 años de edad que vive atormentada levantándose cada madrugada gritando. No sabe que quieren o que buscan de ella, pero lo que si sabe es que está dispuesta...
