¡¿Cómo que reencarnar?!

2.9K 196 31
                                        

Muchas niñas sueñan con ser hadas, sirenas o princesas, ¡Pero no creo que alguna niña en el mundo hubiera soñado con ser una enana!, y si acaso alguna lo hizo, definitivamente esa no fui yo.

"Vas a reencarnar"

Fue todo lo que me dijo esa diosa. Yo al principio no terminaba de comprender nada, estaba en shock. Incluso recuerdo cómo me di un pellizco para saber si eso era sólo un sueño producto de mi alocada mente, pero no lo era.

"No hagas eso, ¿Qué tienen los humanos con pellizcarse para tratar de salir de aquí?"

En lugar de escucharla hablar normalmente, escuchaba su voz en mi cabeza.

—Lo siento...es sólo que estoy demasiado confundida, ¿Cómo que reencarnar?, sé que morí, pero…¿Reencarnación?, ¿En serio?.

No era que yo fuera una fanática que se pasó toda la vida tratando de averiguar qué había después de la muerte, pero una de las más grandes teorías era la reencarnación, y parece que era cierta.

"Así es, aunque no te confundas, esto es sólo en casos especiales, el tuyo por ejemplo, no disfrutaste casi nada tu vida a pesar de que viviste muchos años, no te casaste ni tuviste hijos."

—Me gustan las mujeres.

"Lo sé, pero nunca te casaste con una."

—Pues…no es precisamente fácil, tuve muy pocas novias a lo largo de mi vida, y la relación no duró tanto como para pensar en el matrimonio, mucho menos en adoptar niños.

"Aún así, tuviste varias oportunidades de ser feliz y no aprovechaste ninguna, tampoco tenías ningún sueño o meta, aún así, vivías cómodamente y no te faltaba nada."

—Bueno, eso sí es cierto.

"Así que he decidido concederte el máximo regalo que un dios le puede dar a un mortal, el regalo de la reencarnación, podrás disfrutar de una segunda vida."

—Pero no me será posible disfrutarla plenamente si no tengo mis recuerdos.

"Conservarás tus recuerdos, tranquila."

—Ok...todo es muy bonito hasta ahora, ¿Pero cuál es el truco?, debe haber alguno, nadie da nada gratis, y no creo que esa regla no aplique en los dioses.

"Pues verás…tengo un pequeño problema, actualmente, casi todas las razas están en guerra entre sí, exceptuando a algunas que permanecen neutrales, el problema es que esta guerra ya ha durado mucho tiempo y se ha cobrado demasiadas vidas, por ello, los gobernantes de cada reino han estado rompiendo tabúes que no deberían haber sido rotos nunca, han estado invocando héroes de otros mundos y haciéndoles creer que su lado es el correcto para que luchen por su respectivo reino."

—Entonces…¿Quieres que detenga la guerra?.

"Así es, pero no quiero que pelees ni que mates a los héroes a menos que sea estrictamente necesario, sólo quiero que alguien le de fin a esa absurda guerra de una vez por todas, no exagero cuando digo que ha durado cientos de años, creo que a todos ya hasta se les debe haber olvidado porqué empezó en primer lugar, y sólo siguen con ella porque nadie quiere ser el primero en rendirse, y luego parecer como que fue el más débil."

—Hay un pequeño problema con todo esto...¿Cómo quieres que detenga la guerra?, no sé pelear, además de que no tengo manera de convencerlos.

"De lo segundo ya te preocuparás cuando sea el momento, y por ahora, te daré tres habilidades o regalos, tu puedes escogerlos, pero te lo advierto, hasta para una diosa hay límites en lo que puede hacer, no puedo hacerte inmortal, ni inmune a todos los ataques, tampoco puedo darte poder infinito."

—Entonces fuera de eso…¿Puedo pedir lo que se me ocurra?.

"Así es."

—En ese caso…quiero una habilidad que me de libre albedrío, ¿En ese mundo existe la esclavitud?

"Sí."

—Quiero que nadie, sin importar quién sea, pueda quitarme mi libertad o obligarme a hacer algo que no desee.

"Hecho, puedes escoger dos habilidades o regalos más."

—Quiero tener una gran afinidad y control sobre la magia de hielo/nieve y de agua.

"Esas son dos habilidades, pero está bien, puedes elegir una cosa más."

—¿Puedo pedir una cosa que sonará muy infantil?.

"Lo que quieras."

—Quiero poder invocar criaturas poderosas que me acompañen, no sólo para pelear, si no para lo que sea que las necesite, no quiero estar sola todo el tiempo.

"Está bien, aunque es una habilidad contraproducente, sólo te daré un consejo, nunca intentes invocar una criatura que sea más fuerte que tú."

De todos modos no planeaba intentar algo así, no era tonta, pero si hasta la misma diosa lo decía, debía tener muchísimo más cuidado del que había creído con ese detalle.

—Lo tendré en cuenta.

"Bueno, es el momento de despedirnos, ha llegado tu hora de nacer, ya te hablaré cuando sea el momento, nos vemos."

—Espera…¿Nacer?, no me digas que…

"Hasta luego ^^."

Ahí fue cuando empezé a sentir como si estuviera cayendo y cayendo, pero más que asustarme, me estaba comenzando a sentir muy, muy cansada, y justo antes de tocar el suelo me quedé dormida.

------------------------------

—¡Es una niña!.

Yo escuchaba voces a lo lejos, y podía entenderlas, aunque seguía estando muy cansada como para prestarles atención, tanto, que ni siquiera me di cuenta del hecho de que estaban hablando otro idioma que yo no debería poder entender, pero podía.

De repente, sentí cómo alguien que no pude identificar mas que por una bata blanca que afirmaba que era un médico, me daba unas pocas palmadas, eso fue suficiente para que mis ojos se llenaran de lágrimas, pero me negué a llorar, yo era una adulta, no podía ponerme a llorar por algo así, en cambio, cerré los ojos intentando contener mis lágrimas, pero parece que no resultó como esperaba, porque empezé a escuchar gritos.

—Esto es muy extraño, tenía que empezar a llorar.

—Doctor…¿Mi hija está bien?, ¡¿Le pasa algo malo?!.

—Señora, calmese.

Yo no entendía nada de lo que estaba pasando, entonces lo recordé, había reencarnado, y en esos momentos apenas debía ser una bebé recién nacida. ¿Pero qué debía hacer?, ¿Debía dejar a un lado mi orgullo y llorar como si en verdad fuera una bebé normal?.

No pude seguir pensando, porque el doctor, al ver que yo no reaccionaba, volvió a darme más palmadas, y esta vez yo ya no pude contener mis lágrimas.

—¡Buaaaaa!.

Sí, definitivamente no me esperaba una vida nada fácil.

Ok, quiero aclarar, que esta es mi primera historia, y que es algo que decidí escribir como un pasatiempo, así que aparte de que seguro tendrá varios errores, actualizaré cada vez que tenga tiempo libre.

No se esperen una novela digna de ser llevada a una editorial, si están buscando algo así, aquí no van a encontrarlo. Pero si lo que están buscando es una pequeña historia que cuente la vida y las aventuras de una chica reencarnada bastante rara, esta es su historia.

(Por cierto, si acaso te gustan las lolis, también, esta es tu historia.)

En fin, espero que les haya gustado este pequeño primer capítulo, nos vemos.

EiraWhere stories live. Discover now