Era una mañana de viernes, todo era como todos los días, la chica castaña caminaba de un lado al otro entregando ordenes y anotando nuevas. No era un trabajo agotador cuando habían pocas personas en él local, pero aun así se sentía la tensión en todo él cuerpo de la chica.
"-Un movimiento en falso y pierdo este empleo. -"
Pensó, sintiendo él sudor en su frente.
La chica exageraba un poco, pero no era mentira que podía perder ese trabajo ese mismo día, pues era la semana de prueba y este era él último día en él que se ponía presión a los novatos.
-Hola, buenos días ¡bienvenidos a Coffeland! - Dijo, enfrente de unos nuevos clientes, con una deslumbrante sonrisa.
Pasó los menús a los chicos y fue a atender otra mesa, camino de aquí para allá y de allá para acá, hasta que volvió a la mesa de los tres chicos.
-¿Qué desean ordenar? - Preguntó con su pequeña libreta y su lapicero en mano.
Estando un poco mas calmada, se tomó unos segundos para detallar a los clientes.
-Quisiera un revoltillo con extra de tocino y una cola, por favor. - Dijo sonriendo, mostrando sus blancos dientes.
Este chico parecía él mas normal de los tres, tenía una chamarra verde, pelo castaño y ojos verdes.
-Yo quiero lo que tu quieras, nena. - Dijo un peli-naranja.
La chica lo miró, con una mezcla de confusión y sorpresa en su cerebro, mirando la reacción de la chica sonrió con dulzura.
-Solo sirve me un sándwich de jamón y queso y una cola. - La chica asintió con la típica sonrisa amable que todos debían mostrar.
Anotó todo en su libreta y una vez acabó su vista se dirigió a el último de los chicos, este tenía una chamarra azul, su cabello estaba en puntas y donde debían estar sus ojos solo se veía un negro profundo, en el cual se perdió por unos segundos, hasta que el chico carraspeo su garganta y giró su vista a otro lado, el también se había perdido en los ojos azules de la chica.
-Yo quiero un revoltillo de huevo con tostadas y tocino y una botella de smirnoff. - Se pudo escuchar como sus palabras luchaban por salir de su boca y en las mejillas de ambos se notaba un leve tono carmesí.
La chica retiró los menús y fue a llevar la orden a la cocina, donde su primo Rick la miraba con picardía.
-Así que... - Dejó la oración en el aire por unos segundos. - ¿Ese chico te llamó la atención? - Preguntó directamente y la chica se exaltó un poco ¿La estuvo observando todo este tiempo?
-No seas idiota y ve a hacer tu trabajo. - Ordenó seriamente, pero el chico solo sonrió.
-¿Qué pasa aquí? - Preguntó una voz detrás de la chica, lo que hizo que se girara para ver quien era.
"-Claro, mi suerte no puede ser mejor, ahora hace falta que el idiota de mi hermano también comience a fastidiar. -"
Pensó con un poco de enojo, solo frunció el entrecejo y se fue de allí, dejando a sus familiares con la palabra en la boca.
Volvió a su trabajo, tratando de no cruzar miradas con ese chico, lo cual era algo difícil, cuando algo le interesaba a la chica no podía ocultarlo. Luego de unos minutos, el chico de la chamarra verde la llamó, a lo que ella se acercó con un paso algo apresurado.
-Quisiera pedir la cuenta. - Dijo el chico, sonriendo amablemente.
-Enseguida la traigo. - Informó, igualmente con una sonrisa.
Cuando la chica iba a retirarse el le tomó la mano con una sonrisa en su rostro.
-Si añades tu número telefónico seria ideal. - El la soltó de su agarre y ella, sintiendo que su cara iba a explotar en cualquier segundo, se alejó de ellos.
Fue con su primo, el cual la miraba con esa picardía.
-¿Me harías un favor? - Musitó aun sonrojada. - ¿Podrías hacer que alguien mas les lleve la cuenta? - Lo miro a los ojos, suplicante, tratando de que accediera.
El chico solo se limitó a suspirar, pensando en quien podría ir en lugar de ella, y en ese justo momento entro el hermano de la chica, el cual también trabajaba allí.
-¡Henri, hermano mío! ¿Cómo estas? - Preguntó sonriente.
-¿Qué quieres esta vez Rose? - La chica soltó el aire de sus pulmones de golpe y le explicó su situación lo mas rápido que pudo. - Y, ¿qué ganaré yo a cambio? - Preguntó a la chica, la cual se quedo pensando.
-¿Qué te parece si te consigo el número de esa chica que tanto te gusta? - Preguntó con una sonrisa y su hermano sonrió de medio lado. - Entonces, ¿Es un trato? - Extendió su mano y el chico la acepto, sellando así su trato.
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Mundo___ -Tom y tu-
Fanfiction___, una chica común y corriente trabaja en una cafetería junto con su hermano Henri y su primo Rick. Estos tres tendrán muchas aventuras junto a otro trío de chicos: Tom, Edd y Matt. No se aceptan copias ni adaptaciones. Gralex. M.
