Encuentro

1.7K 187 131
                                        

▂▂▂▂▂▂▂▂▂▂▂▂

. • UNO •.

▂▂▂▂▂▂▂▂▂▂▂▂

—Muy bien idiotas, esta es la situación. Estamos quebrados. —anunció un rubio golpeando la mesa.

Son las nueve y media de la mañana de un lunes hábil de la semana. Y ninguna de las tres personas que compartían aquel pequeño departamento tenía que hacer ¿La razón? todos estaban desempleados.

—Ayer el Sr. Cementos me dijo que teníamos hasta la próxima semana para pagar los meses atrasados. —hablo otro chico llevándose las manos al rostro en señal de pánico. —Estamos jodidos. No tenemos ni un quinto guardado. Tendré que salir a prostituirme, es lo único que nos queda... Demonios sabía que este día llegaría. —dramatizo el rubio eléctrico.

Enseguida recibió un zape de parte del otro rubio que lo calmó. A veces necesitaba un buen golpe para reaccionar.

—Que desagradable... —murmuró el rubio cenizo.

El otro rubio se encogió de hombros. 

—Ser omega tiene que servirme de algo. —dijo tranquilo después de pasar por su pequeña crisis. —La verdad una vez soñé que ambos me obligaban a prostituirme para pagar unos tragos en el bar de abajo. —pensó entrecerrando los ojos mirando sospechasamente al otro par.

— ¿Soñaste? —bromeó el pelirrojo del grupo hablando por primera vez.

El chico rubio sintió un escalofrió recorrerle la espalda y abrio los ojos alarmado. 

— ¡¿Eso pasó?! —exclamó llevándose otra vez las manos al rostro. — ¿En serio paso? Diablos estaba tan ebrio... —trata de recordar.

Adelante, Katsuki comenzó a perder la paciencia. 

— ¡Ya déjense de tonterías! —interrumpió exasperado golpeando la mesa. —Llevamos ya casi dos semanas sin empleos y eh sido bastante tolerante. —señala acusador, los otros dos desvían la mirada. —El que llegue hoy al departamento debe hacerlo con un trabajo o no dormirá aquí. —sentenció.

—Oye, tranquilo Kats. —trato de calmarlo el pelirrojo, como siempre. Era él el encargado de calmar a la bestia.

Katsuki tan sólo se limitó a salir del departamento dando un portazo.

—Oh cielos, él es tan dramático. —sonrió Kaminari tomando su café tranquilo. Kirishima le miró reprobatoriamente. — ¿Crees que nos haga dormir en la calle si no volvemos con un empleo? —pregunta el rubio con un escalofrió.

—No lo dudes. —responde el pelirrojo tomando el ultimo sorbo de su jugo de naranja. —Bueno, es mejor que nos movamos.

Kaminari bostezo en su lugar y termino su desayuno solo.

.

.

.

Bakugō tacho de su lista el último empleo que tenía anotado, se estaba quedando sin opciones.

De preferencia prefería los empleos en mecánicas, como llevaba trabajando el último año, pero actualmente su situación era tan crítica que realmente no le importaba tomar cualquier trabajo, al menos por un corto periodo de tiempo, hasta que pueda encontrar algo mejor. Pero había caminado casi toda la mañana para nada.

Eran las dos de la tarde cuando un mensaje llego al grupo que tenían formando los tres compañeros de departamento. Era Kaminari con una foto del vestido de mesero, y al pie de la foto escribía.

RAMÉ. Caoticamente Hermoso [Todobaku] BNHAPovești de care să fii obsedat. Descoperă acum