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Un chico caminaba por los pasillos de una gran y prestigiosa escuela, mirando todo a su alrededor completamente fascinado.

Él estaba ahí, realmente había conseguido lo que siempre había querido, y vaya que estaba feliz. Lo tenía todo. Estaba en la escuela que tanto había soñado y le había costado noches de duro estudio y buenas notas, y lo más importante, su mejor amigo estaba a su lado con una sonrisa sincera.

— Esto — dijo él castaño —, esto es perfecto.

— Lo és — afirmó él rubio —, te dije que lo lograríamos. Lo hemos logrado Jungkook.

Él castaño afirmó levemente con la cabeza, admirando a su mejor amigo el cuál hace un par de años lo había animado a lograr todo eso. Aunque bien, no sería fácil pues la beca sería difícil de mantener, no era algo imposible, y el hecho de que los hubiesen aceptado, ya era algo que agradecer, pues esa escuela era ha decir verdad... Bastante exclusiva.

Se dirigieron al su salón correspondiente y deslizaron de la puerta con verdadera emoción. Tomaron asiento, uno a lado del otro y se sonrieron mutuamente.

Cada uno de los ahí presentes comenzaron a presentarse, y bien ellos no tardaron en hacerlo. No fue difícil de notar de qué ellos eran los únicos que aún no portaban del uniforme escolar, pero es que vaya que éste era caro. Algunos comentarios se hicieron presentes en el salón, algunos eran de admiración pues como se mencionó antes, resultaba realmente difícil entrar a aquella escuela, pero ellos lo habían logrado.

Aunque bien, otros comentarios eran de burla y asco, porque no muchos querían que esa adinerada escuela se convirtiera en algo sucio dónde cualquiera pudiese entrar.

Tomaron sus primeras clases con alegría, tomando apuntes y intercambiando sonrisas. Cuando por fin el timbre resonó anunciando el descanso el rubio se levantó con alegría tomando del brazo de su amigo para por fin poder recorrer mucho mejor la escuela.

— Vamos Jimin — rió el castaño —, ¿a dónde vamos?

— Explorar — respondió alegre en dirección a la cafetería.

— No sabía de qué la cafetería era un buen lugar para explorar — bromeó —, pero vaya que tengo hambre.

— Bueno, yo igual tengo hambre. Pero no tengo mucho dinero y aquí la comida es bastante cara, pero esta mañana preparé el almuerzo.

— ¡¿De verdad?! — gritó emocionado — Oh Jimin, eres muy dulce.

Tomaron asiento en una hermosa mesa y miraron alrededor para después perderse nuevamente en su mundo.

Tal vez por esa razón, no notaron las miradas de odio que un par de chicos les dirigían a un par de metros de ellos.

— Es repugnante — sentenció uno de ellos.

— ¿En serio Hobi? — rió otro — solo déjalo pasar.

— ¡No lo haré Namjoon! Vamos, nuestros padres pagan demasiado y ahora, ésta asquerosa gente llega a querer hacer de éste lugar, uno cualquiera.

— Estoy de acuerdo, es un asco. — Dijo un chico de voz gruesa, dándole a su compañero, una sonrisa rectangular que provocó un par de risas.

— ¿Y qué piensan hacer? — él chico de tez pálida que antes se había limitado a escuchar la conversación por fin habló — ¿Hacer lo mismo que con los anteriores? Eso sería interesante, además últimamente cuento con demasiado estrés, no sería malo el distraerme un rato.

Un par de risas resonaron en la mesa de aquellos cinco chicos.

— Min Yoongi, estás demente — continuó riendo —, además, estoy a favor.

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⏰ Last updated: Jan 13, 2019 ⏰

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