Si había algo que Song Yeri hacia todos los días era salir a correr 5 minutos antes de las 8 de la mañana. No lo hacía precisamente porque fuese fanática de los deportes o porque desease mantenerse en forma, ella tenía sólo un objetivo en mente, si salía a correr en ese momento pasaría frente al palacio a las 8:15, lo que se traducía en ver al príncipe Junmyeon a la hora que partía a la universidad.
Yeri pasaría frente al príncipe, haría una ligera reverencia y exclamaría: -Buenos días, su majestad.
Entonces Junmyeon la vería con una sonrisa en el rostro, acariciaría su cabello y le diría: -Buenos días, Yeri-ah.
Esos diez segundos de interacción eran el motivo por el cual la chica se despertaba todos los días con una sonrisa a una hora tan temprana. Habría días lluviosos en los cuales nadie querría salir por ningún motivo de su casa, incluso en esos días Yeri se pondría su impermeable azul y saldría a correr. Al verla Junmyeon exclamaría: -Wow, tu si que eres tenaz, Yeri. Solo alguien que ama el deporte saldría a ejercitarse en estas condiciones.
Pero Yeri no amaba el deporte, mucho menos el sudor o mantenerse en forma. Ella amaba a Kim Junmyeon, y agradecía todos los días en la noche mientras hacia sus oraciones por haber nacido en una familia cercana a la realeza, todo por el simple motivo de tener tan cerca al que llama su primer y único amor.
DU LIEST GERADE
ROYALS 《Kim Junmyeon》
FanfictionEn Corea Kim Junmyeon era sinónimo de perfección. Era amable, inteligente, muy atractivo y tenía un talento nato para la política, estaba casi listo para ascender al trono y solo le faltaba cubrir un pequeño requisito que no planeaba cumplir, el mat...
