Prólogo

7 0 0
                                        


Siempre he pensado que el mundo en el que vivo es hermoso y puro, que todo a mi alrededor es bello, que no hay mal, siempre he pensado bien de mi mundo, pero.....parece que el no piensa así de mí, me llamo Mario, tengo 22 años y ahora mismo estoy en la azotea de un edificio a punto de tirarme al vacio, ¿queréis saber por qué? quizás os lo cuente, aunque.... ¿antes o después de tirarme?

Empecemos desde el principio, y lo primero es presentarme. Me llamo Mario Callado y ahora mismo tengo 22 años, nací un 24 de agosto de 1997 en Madrid, España, en una familia de 4, mi padre: Salvador, mi madre: Silvia y mi hermana 7 años mayor: Mónica. Desde pequeño he sido un niño un poco especial, siempre he sido una persona tranquila por naturaleza, mi padre salía a trabajar y yo me quedaba en casa con mi hermana y mi madre. Mi hermana se pasaba los días en su habitación hablando con chicos y mi madre cocinando, mientras yo no hacía más que ver los dibujos animados en la televisión del salón, eran días tranquilos, menos cuando a mi padre le daba por ir a beber con sus amigos, llegaba a casa borracho y siempre volvía buscando pelea, daba igual que mi madre o mi hermana no dijeran nada él siempre buscaba alguna excusa para discutir con ellas, cuando esto pasaba yo me iba a mi cuarto y me quedaba allí intentando no escuchar los gritos y los golpes, pero siempre lo oía todo. Pasaron los años y empecé el colegio, era el gordito de la clase y todos se metían conmigo, por ser tranquilo nunca les decía nada y el acoso no paraba ,jamás les decía nada a mis padres o a mi hermana ya que ellos tres siempre estaban en conflicto, simplemente llegaba a casa e iba a mi cuarto y me ponía a escribir o a inventarme mundos que me sacaban de la realidad en la que vivía, pero mi familia siempre intentaba sacarme de esos mundos, aun así yo me aferraba a ellos ya que eran mi único medio de escapar de la realidad, a causa de esto mis padres empezaron a mirarme como un rarito y todos a mi alrededor hacían lo mismo, pero no me importaba, ya que tenía mi mundo donde yo era el protagonista. Y así pasaron los años, no voy a aburriros más, creo que es hora de empezar a contarlo todo.

EscaparWhere stories live. Discover now