Capítulo 1 Primera impresión

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     Y Ahí estaba yo, sentado frente a la entrada de la universidad en una arboleda, fumando unos cigarrillos mientras escuchaba como hablaban mis amigos de sus sentimientos y emociones a lo largo del día, Eduardo, Lalo cómo le llaman los demás o como lo conocemos nosotros "Chambe" es un chico delgado, alto, piel morena y vestido siempre con alguna camisa y pantalones entubados , es un buen amigo, ser humano amable y de buen corazón pero con un defecto, es de los que les gusta andar con más de una chica al mismo tiempo, el decía la forma en que le molestaba que una compañera fuera grosera con los demás siento muy atacante y más con el, a lo cual los demás le dieron la razón siendo ellos; Óliver, un buen amigo, fiel y con gran sentido del humor, de piel color clara y algo corpulento, nosotros le llamamos "Gran soldador" por qué un día nos dijo que el prefería a las chicas con "cabus grande" y me recordó a aquel personaje cuando dijo exactamente lo mismo, es buen chico pero muy seguido sale a fiestas y es un alto consumidor de cigarros y alcohol, muchas veces deja de lado su estudio y llega tarde o falta a las clases, el le respondió a Chambe "así es con todos y que no se puede hacer nada al respecto", a lo cual mi siguiente amistad contestó "¿Por qué no sólo la ignoran y ya? Mejor deberían preocuparse por los siguientes exámenes", quien dijo eso es mi amiga o como nosotros acordamos, mi hermana Joana o "Moana" como la apodamos y ella le gustó, siendo una chica muy linda, de piel morena, delgada y de mi tamaño, con un cabello tan largo y liso que le llega a la cintura, ella es mi mejor amiga y es mi consejera, la hermana que nunca tuve, ella es amable, tiene un corazón puro y enorme, vaya, podría pasarme toda esta historia diciendo sus virtudes, pero debo parar ya que imagino que algunos se preguntarán "¿Como soy yo?".
     
     Bueno, soy un chico de piel clara, cabello quebrado, ojos cafés, mido 1.65 para algunos pareceré alto y para otros bajo, tengo una complexión mediana, tengo 18 años y me llaman por varios apodos pero el que más me gusta y adopté fué Lucifer y en cuanto a mi actitud, soy fiel y bondadoso a mis aliados y una pesadilla para mis enemigos, o al menos así me describen algunos, yo siento que soy alguien normal, pero todo depende con quien esté.

     Bueno, para continuar, aquella tarde estuvimos conversando, riendo y disfrutando del momento, por cada cigarrillo que me acababa era un momento para disfrutar, sin embargo, llegó un momento que al ver hacia la entrada de la universidad ví a lo lejos que alguien estaba observándonos fijamente, se lo comenté a mis amigos pero creo que no le dieron importancia o tal vez no me escucharon, cuando giré la mirada ya no estaba ahí, supuse que solo era mi imaginación o tal vez era un chico que estaba ahí y se fue sin más, como sea, cuando terminamos de charlar cada quien tomó su camino a casa, chambe se quedó por qué es becario y debe quedarse en la universidad, Gran soldador y Moana nos fuimos por el mismo rumbo, todo iba normal,  Gran soldador nos decía por dónde caminar para apurar el paso, Moana nos decía sobre qué día haríamos un intercambio de regalos y yo solo caminaba a su lado tomado de su mano, al llegar al lugar tomamos nuestros transportes designados, mientras iba en el transporte usé mi cubrebocas, uno negro con una sonrisa de colmillos en medio, la gente me veía como si fuera un asaltante o tal vez algo nuevo y extraño para ellos, sin embargo no me importó, tomé un asiento trasero junto a la ventana, y después estuve pensando que durante todo el camino desde la universidad hasta el camión me sentí vigilado o al menos más que de costumbre, intenté ignorar eso y reproducí música en mi celular mientras ponía los audífonos en mis oídos, a mí me gusta mucho la música rock, sin embargo escucho de todos los géneros, como metal, clásica, electrónica, rap, incluso danzón, también escucho K-pop y algunas baladas, recuerdo que mientras escuchaba la música veía hacía afuera de la ventana y terminé dormido.
 
     Durante el camino tuve un sueño, uno donde estaba caminando hacía una chica y al voltear ella se convirtió en un monstruo el cual empezó a perseguir me, cuando me alcanzó intenté defenderme pero no lo logré, justo en ese momento desperté, no sé qué tipo de suerte tengo pero desperté justo antes de llegar a la parada donde bajo, al bajar empecé a caminar pensando en aquella pesadilla, había dormido antes en el camino pero jamás había soñado algo, mejor decidí encender un cigarrillo y seguir caminando por la carretera.

      Llegué a casa abriendo la puerta con llave, estaba solo como de costumbre pues mi madre casi no está en casa, arrojé mi mochila a un lado debajo de las escaleras, pensé en comer pero la verdad estaba muy agotado, me quité la chaqueta y me acosté, puse unos vídeos de caricaturas mientras descansaba hasta que me quedé dormido, entonces empecé a soñar, en el sueño estaba yo preparando alimento, supongo que por el hambre, mientras lo hacía escuche una voz femenina que me decía "¿me das un poco?" Acepté y al girarme ví una sombra femenina, la cual tenía un cuchillo en la mano y una sonrisa demasiado escalofriante, no pude ver ningún rasgo más y entonces me apuñaló mientras sonreía, volví a despertar mientras escuché la puerta de la casa azotar se, era mi madre quien acababa de llegar, al ver la hora ya era muy tarde, supongo que dormí de más, mi madre preparó algo de la comida congelada que tenemos y comimos, al terminar saque a pasear a mi perrita, es pequeña, café y muy tierna, realmente no sé qué raza sea pero lo que si sé es que es muy activa y se emociona mucho cuando me ve, a diferencia de mi gata cuyo pelaje es negro y ojos amarillos, es muy tranquila y si la acaricias es juguetona conmigo pero con los demás se aleja y es agresiva.

      Me puse mi chamarra gris con mangas blancas, es nueva y todos dicen que me queda muy bien, espero que no sean solo cumplidos, mientras caminaba veía a mi perrita correr de un lado al otro, yo jamás le pongo correa por qué me gusta que sea libre por ese momento y haga lo que se le antoje, yo caminaba mientras veía a la luna preguntándome "¿De verdad voy por buen camino?" Suena tonto pero yo suelo hablar con la luna y pedir deseos a las estrellas, viéndolo de cierto modo es muy estúpido pero me consuela y tranquiliza, me recosté en el pasto mientras mi perrita se recostó a mi lado, veía las estrellas a lo largo del firmamento y las nubes pasar, sentía frío pero realmente no me importaba, solo me recosté y dejé que el tiempo pasara, después me levanté volví a casa, puse la televisión conectada a mi celular mientras ponía caricaturas.
 
     Mientras estaba recostado estaba en el celular, hablando con amigos tanto los que ya conocen como los otros que no, mientras me recostaba busque en mi chamarra mi encendedor, sin embargo no lo encontraba, imaginé que se debió caer al acostarme en el pasto. Salí a buscarlo al parque, estaba completamente solo el parque y sentí más frío que de costumbre, fui a la cancha de fútbol para buscar lo que vine a recuperar, buscando el encendedor con la lámpara de mi celular sentí que alguien me estaba observando, pero busqué por todo el parque con mi mirada y mi oído y no encontré nada ni a nadie, de repente escuché un ruido casi tras de mí, ví y no había nada, pero al iluminar el lugar ví mi encendedor, fue algo muy extraño ya había buscado ahí, junto a él ví un papel pequeño de esos para dejar notas, el papel lo hubiera ignorado de no ser por qué decía "¿Buscabas esto?".

Al volver a casa tomé un vaso de agua mientras tomaba mi medicina, por desgracia tengo trastorno depresivo mayor y trastorno de ansiedad por ello debo tomar ciertas pastillas y cápsulas que eviten los efectos de esos trastornos, me recosté mientras intentaba dormir sin embargo aquella nota no dejaba que conciliara el sueño.

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