Todo es hermoso al principio pero, que hay del final.
Carla....
Estaba sentada en mi pequeño jardín, mi difunto padre compro una pequeña casa antes de morir, estaba situada en un campo, habían otras 3 más un poco alejadas de esta, en una de ellas vivía la señora Foster, en la otra vivía el señor y la señora Martínez, ellos tienen una historia muy triste y por eso decidieron alejarse del mundo caótico y por último solo para verano viajan una familia, al parecer son de California, solo conozco a sus tres hijos kristan, kellen y Kevin siempre bromeó y les digo los triple K.
Tomaba un vaso de jugo cuando alcance a ver a Kevin venía corriendo hacia mi, tiene 19 años, cabello castaño, tez blanca ojos azules y de un físico bien trabajado.
Por mi parte tengo 21 trabajo en una empresa como secretaria, por el momento estoy disfrutando de mis vacaciones anuales, como las amo.
— Hola — dijo al llegar, tenía una de sus manos oculta.
— Hola — le respondí.
— Te traje un regalo — ya lo sabía genio, pero fingire sorpresa por que te quiero.
— Pero debes cerrar los ojos.
— Listo, ya deja el misterio sí — le suplique porque la curiosidad me estaba calcomiendo.
Sentí unos labios suaves sobre los míos, me estaba besando, sabía que nos atraiamos pero pensé que él tenía novia, nunca le di a demostrar nada.
Deje de pensar y le correspondí el dulce beso, era suave pero con posesión y determinación.
— Listo — dijo y miré hacia mi cuello.
Había una hermosa cadenita con una mitad faltante.
— Eran dos iniciales entrelazadas entre sí — me dijo al darse cuenta que la observaba buscando algo.
De su cuello saco una igual y me fijé que las iniciales eran una C&K, a él le pertenecía la C, no puedo creer que era la inicial de mi nombre, me sentía feliz y emocionada al mismo tiempo, era un hermoso detalle.
Entonces la mía es la K de su nombre.
— Habrá un problemita porque ustedes son tres K — bromeé y el sonrió.
— No lo habrá porque serás mi novia.
Oww Dios acaba de decir que soy su novia, déjame darme un pequeño pellizco, ehh nop esto no es un sueño es real.
— Desde hoy señorita usted me pertenece y yo a usted.
Y así empezó nuestra relación. Desde ese día el se trasladó a una universidad de Washington y empezó a vivir en mi departamento, primero se apareció un día buscando alguien que le rentara un cuarto y así vivimos por 4 años hasta que se graduó.
Desde ese día todo a sido más distante el solo viaja un fin de semana por mes a mi departamento.
Un viernes llegue cansada a mi depa y me tiró en el sofá, mi celular empieza a vibrar y cuando lo veo es una llamada de él, la tomo rápidamente no voy a negar que lo extraño mucho.
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Una Noche
Short StoryUn amor entre mentiras, destruido, dejando grandes heridas a su paso, convirtiendo a una dulce chica en una ninfómana, amante de una sola noche, no más que eso, una desconocida que te dará placer. Una chica olvidada, triste, vacía y sin sentimientos...
