[🌻]

24 5 22
                                        


••

  ••

Oops! This image does not follow our content guidelines. To continue publishing, please remove it or upload a different image.

  ••




Cada que lo tenia cerca, intentaba percatarse de cosas que nadie se daba cuenta en él, cada movimiento o gesto. Se vería raro, pero así hacia que lo conociese mejor, ver cosas que otras personas no captan ni aunque hayan pasado años de amistad, por más de que se vieran todos los días, nadie sabía que hacía pucheros sin darse cuenta, se estresaba por lo más mínimo y perdonaba aunque le hayan hecho pedazos.

Nadie sabía que contaba con tres lunares en la mejilla derecha, que si los unes, forman la constelación de verano o eso es lo que hacía Jimin al juntarlos.

Jimin siempre se pasó dedicando tiempo en observarlo, el aura tan brillante que se reflejaba en él al estar con sus amigos, lo hacía sentirse bien como también le hacía recordar como sus girasoles se mantenían tan fuertes con los rayos del sol cada que los observaba antes de salir de casa.

Para Jimin, Jungkook siempre fue su girasol favorito, uno de los más grandes y fuertes, uno que te da tranquilidad al observarlo en silencio, al admirar su belleza. Uno que te transmite toda la felicidad y vitalidad, te da positivismo y energía para todo con solo poder captar con tus ojos esa sonrisa suya, te llena de amor al escucharlo cantar, de admiración al verlo bailar.

Pero como todo ser humano, como toda flor, siempre hay obstáculos en la vida para seguir en pie, para seguir brillando y demostrando que no hay que dejarse caer, Jimin lo sabía, sabía que Jungkook tenía sus días malos, esos en los que Jimin no podía saber de él, no podía verlo para otorgarle esa luz que necesitaba, para escuchar su risa o ver su baile, el único que sabía de Jungkook era Yoongi.

A pesar de todas las cosas que suceden, Jimin nunca dejó de ser perseverante porque conocía a Jungkook, conocía al chico que por más destrozado que se encontraba, volvía a levantar la cabeza con más fuerza y con más energía, volvía a sonreír, a cantar, bailar y brillar como nunca, sabía que nunca se daba por vencido ante nada y eso era digno de admirar.

Lo que Jimin no sabía, era que Jungkook siempre lo buscaba a el para sentirse mejor, siempre lo escuchaba cantar y veía bailar, le daba esa luz que necesitaba en su día a día, la energía para seguir en pie, para nunca rendirse.

Así fue como un día Jimin recibió una carta, con un girasol al lado y decía:

“vos sos el sol que me ayuda a seguir en pie, que me da fuerza con su luz, con su calidez, que a pesar de todo sigue ahí y no me deja caer nunca, por más de que no lo digas” -Haebaragi

Uno nunca dejaría de ser su luz y otro siempre buscaría a esa luz.

Jimin no podía dejar de ver a Jungkook, y Jungkook no podía dejar de seguir a Jimin.

Porque ambos se querían, de todas las formas y maneras posibles.

"Hay una historia que dice que los girasoles siempre persiguen al sol, significa que quieres a alguien tanto que no puedes parar de mirarlo."





-Meg

You've reached the end of published parts.

⏰ Last updated: Nov 25, 2022 ⏰

Add this story to your Library to get notified about new parts!

Haebaragi [KookMin] Where stories live. Discover now