Capitulo 1

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Las personas no nacen con un manual sobre como vivir su vida y a quienes aceptar y quienes no. Es lo que muchos hubieran pedido como regalo de navidad. Pero las cosas simplemente no eran así.

La vida de ambos adolescentes se cruzaron para no volver a separarse. Si, al crecer y lidiar con la distancia ambos decidieron alejarse, pero cuatro años después el destino los volvió a unir demostrando que él es el que manda en la vida.

Luego de pasar por miles de problemas más ambos decidieron finalmente ser compañeros de vida.

  Pero ahora siguen sin entender. Simplemente no entienden que deben estar juntos.

Spencer de treinta y un años vuelve a estar sola en una cama para dos personas, en una habitación que hace unos eternos cinco meses pertenecía a una pareja con dos hermosos hijos.

Hace solo cinco meses, esta hermosa mujer se encontraba en la oficina de su casa donde su esposo trabajaba a menudo. Donde estaría llorando y con el más terrible dolor le pediría a su esposo que se marche y que en unos meses se divorciarían.

-Spence, espera no tenemos que hacer esto.

Recordó como el también lloraba y salía de su escritorio para acercarse cara a cara con ella.

Su relación para ese entonces era una cuerda que ambos sostenían con demasiados nudos y con el más mínimo error, en este caso hecho por Toby, uno de los dos pediría la separación.

El error fue descuidar la salud de uno de sus bebes. Esa fue la gota que derramó el vaso y el grano de sal que sobrepasó a Spencer.

Se revolvía en la cama y rebobinaba un par de meses atrás cuando todo era perfecto. Tal vez ocho meses atrás, cuando la morocha ni siquiera pensaba en llamar a una psicóloga de parejas, ellos se levantaban a los besos es su gran habitación.

Como sus trabajos eran casi de tiempo completo y lo que quedaba de tiempo libre lo aprovechaban con sus hijos, casi no había nada de lugar para parar y darse un tiempo para ellos.

Por eso aprovechaban la noche cuando los niños ya estaban durmiendo y ellos estaban solos en una habitación. Cuando Toby estaba ya ayudando en un caso totalmente confidencial y de tiempo completo esas noches de lujuria fueron reemplazadas por una sesión de ducha, masajes y sueño. Esas fueron las primeras gotas que cayeron en el vaso.

Pero la falta se sexo no era lo único. Ambos se fueron separando de a poco sin darse cuenta.

Cada seis de todos los meses Toby siempre la sorprendería con un detalle.

Hasta que un seis de agosto no recibió ningún detalle. Tal vez esperaba levantarse y que su esposo le dejara flores, ya que ahora sus horarios de trabajo no combinaban.

Y tal vez esa fue la razón por la que ella le había gritado de esa manera.

-Lo siento, tuve un mal día.

Nuevamente Toby había llegado a las tres de la mañana a su hogar.

Y durante todo ese día. Spencer buscaba una razón por la cual su esposo no se había acordado que se cumplía un mes más de relación.

Mientras esa mañana preparaba a sus hijos para ir a la escuela pensaba en porque a veces llegaba tan tarde y porque nunca había un horario para eso.

Y así ella comenzó a sospechar de una amante que lo hacía trabajar tiempo completo. Hasta a veces se quedaba con ganas y lo hacía quedarse hasta muy tarde.

Cuando bajó las escaleras ya lista para ir a trabajar pudo ver en la cocina a sus niños desayunando. En un pasado Toby estaría allí jugando a hacer figuras de panqueques para sus hijos.

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