Capítulo 1: Encontrarte en mi camino

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•Narra Guido•

Terminamos con el extenso rally de entrevistas del día. Pasamos toda la tarde metidos en el bar de siempre dando notas. Ahora todo lo que queria era estar en mi casa. Mis hermanos desaparecieron primero, Pato se fue con el Bebe, nuestro amigo, salen de joda nuevamente. Gastón aprovecho de pasar a la casa de su novia que vive cerca. Por mi parte salí a la entrada esperando el remis que venía por mi. Dicha espera parecía eterna, me habian dicho que tenian demoras, pero no creí que tantas.
El dueño del lugar, buen amigo nuestro, se acercó al verme aun varado en la puerta.
Dani:- Che Guido ¿Qué onda con el remis? - Preguntó y se paró en la puerta.
Guido:- No sé, tienen demora, pero esto ya es un montón - Digo frustrado.
Dani:- Acá cerca hay una remiseria de confianza, a cuatro cuadras - Arroja la idea que parece buena.
Guido:- buenísimo, gracias Dani - Agradezco y me retiró.
Camino unas cuadras, por lo menos dos cuadras y medio. Encaró la tercera, una moto pasa al lado mío, sigo sin darle importancia. Al cabo de unos pocos segundos, pasa otra moto, esta vez por delante como cerrando mi paso. Retrocedo y me giro al lado contrario. La moto anterior se encarga de terminar de encerrarme.
M1:- ¡Dame todo pibe! ¡La mochila ya! - Grita y obedezco.
Es inútil resistirme, y también es inútil hacerme el héroe.
Después de sacarme la mochila, el de la segunda moto me saca el celular del bolsillo. Ambos salen picando trás culminar el asalto.
Guido:- ¡Hijos de puta! - Gritó tras ser despojado de mis pertenencias. Caminó pensando en las mil cosas que pude haber hecho, pero que en ese momento te paralizas y no podes.
Llegó a la remiseria, indicó la dirección y me asignan un remisero. Tuve que esperar a llegar a mi casa, usar la llave de emergencia y pagar recién después. Una vez tranquilo en mi hogar, pongo música en la computadora y me tumbo en la cama. Al menos así me relajo de la forma tan deplorable en que terminé la jornada.

•Narra Helena•

Terminó el día laboral en la libreria. Como siempre, estoy a cargo de cerrar y acomodar todo. Una vez que el local esta cerrado y sellado con candados, emprendo mi retirada . Caminó a la parada del colectivo que queda exactamente a unas cinco cuadras. La calle parecía estar desierta, inicio el cruce con tranquilidad, dos hombres en moto vienen por delante de mi. La primer moto me roza provocando mi caída y por ende pierde el control y también cae. Un celular vuela cerca mío, los dos tipos, -aparentemente ladrones- Se apresuran a irse dejando el aparato tirado. Lo tomó y guardo en mi cartera. Trás levantarme prosigo mis pasos. El colectivo llega rápido, posiblemente uno de los últimos de la noche.
Llegó a casa, organizó mis cosas dejando el teléfono sobre el mueble aparador. Unos segundos más tarde comienza a sonar. No se muy bien que hacer ¿Atiendo la llamada? Sería raro. Pero si es un familiar quizás este preocupado. Si corto también queda mal.
Respiró aliviada al ver que el remitente dice "Mi casa" imagino que es el dueño del celular.
Helena:- Hola - Contestó.
Guido:- Hola ¿Quién sos? Este es mi teléfono - Resuena una voz gruesa y hermosa.
Helena:- Mira, me choque con los tipos que te robaron y dejaron caer el teléfono, por eso lo tengo yo - Le explicó.
Guido:- Mejor que lo encontrarás, necesito que me lo devuelvas - Dice él.
Helena:- Sí, obvio, trabajo en una librería que está cerca de una plaza, podemos vernos ahí - Ofrezco.
Guido:- Hay un bar cerca del lugar donde trabajo ¿Puede ser ahí? - Hace una contra oferta algo desconfiado.
Helena:- Tranquilo, no te voy a hacer nada ¿Si? Jamás me quedaría con algo que no me pertenece - Objetó empezando a molestarme.
Guido:- Bueno, Gracias y disculpa que sea tan desconfiado, soy Guido ¿Vos?
Helena:- Helena, pasaste un momento de mierda, en tu lugar estaría igual.
Guido:- Sí... ¿ A qué hora nos vemos?- Preguntó.
Helena:- Entró a las cinco, así que podemos vernos a las cuatro ¿Tenes para anotar?.
Guido:- Dame un segundo- Se escucha ruido del otro lado - Listo, decime.
Le paso la dirección.
Helena: Entonces nos vemos - Río por lo bajo -Chico desconfiado- Susurró lo último.
Guido:- Okey - Ríe despacio -Objetos perdidos - Susurra también, aunque se lo que dijo.
Helena:- Nos vemos mañana.
▪Cortó la llamada▪
Dejó el teléfono conectado a mi cargador. La pantalla se enciende mostrando la foto de una mujer hermosa con una sonrisa radiante.   Se desbloquea y repite la misma foto en blanco y negro. No sé quien sera, pero se ve que la quiere mucho. La agenda de contactos se abre automáticamente. Elijo "crear contactó" Lo medito unos segundos, anotó mi número bajo el nombre "Objetos Perdidos", guardo los cambios y me apartó.
Sonrió y me preparo para dormir. Organizó mis cosas, cambió mi ropa y me acuesto.
Trás pensar un momento cierro los ojos.

•Narra Guido•

Siento mucho alivió al saber que esa chica encontró mi celular. No es por ser un fanático de este aparato, ni mucho menos, pero tengo fotos de momentos que no quiero olvidar. Además soy un queso con la tecnología. Lo bueno es que voy a tenerlo de vuelta, me preguntaba como sería Helena, es decir ¿Cómo voy a reconocerla? No tengo como saber hasta mañana, sin embargo esfuerzo mi mente, logro recordar que poseo un celular viejo en buen estado. Puedo llamar a mi número y saber que es ella. Divisarla con más facilidad. Lo sacó del cajón y dejo cargando.
Cierro los ojos para finalmente dormirme.
Al día siguiente arrancó mi rutina con normalidad. Me preparó y salgo para los ensayos pertinentes a los próximos movimientos de la banda, más la parada por el estudió de grabación. Cuando llegó mis hermanos me miran sorprendidos.
Pato:- ¿Qué pasó nene? No contestabas las llamadas - Preguntó alzando una ceja.
Guido:- Ayer me robaron todo cuando salía del bar - Confieso.
Gastón:- Que mala leche boludo ¿Te hicieron algo? - Nuestro hermano mayor se acopló a la charla preocupado.
Guido:- Me encerraron entre dos motos y me sacaron todo - Les explicó para ambos -Por suerte recuperé el teléfono.
Pato:- ¿Cómo que recuperaste el teléfono? - Pregunta un poco intrigado e inquieto.
Guido:- Llamé al número y me atendió una chica que se choco con los chorros y agarró mi teléfono de casualidad.
Gastón:- ¿Estas seguro? - preguntó.
Guido:- Sí, al principio también dude pero hoy veo a Helena en la plaza cerca del lugar donde trabaja.
Pato:- Así que Helena - Pone cara de perverso -¿Cómo será ella?
Guido:- Que se yo, quiero mi teléfono - Levanto los hombros.
Pato:- Listo, voy con mi hermanito -Me abraza por encima de los hombros -No podes ir solo.
Guido:- Vos sólo querés saber como es la piba -Me apartó de él.
Pato:- Dale, deja que tu hermano te acompañe - Insiste por lo que termino aceptando.
La tarde transcurre con trabajo y normalidad. Ya a las 15:30 dejo el trabajo, agarro el celular viejo y me voy al lugar del encuentro con mi hermano al lado. 
Vamos en su auto, rumbo a la plaza. En el lugar empiezo a mirar para todos lados sin bajar. 16:00 en punto abro la puerta.
Guido:- Voy a llamarla - Marco el número.
Helena:- Hola... - Dice dudosa.
Guido:- Hola, soy Guido, el dueño del teléfono.
Helena:- Ah, chico desconfiado, ¿Donde estás? - Ambos reimos por lo bajo.
Guido:- Objetos perdidos, en la esquina de la plaza ¿Vos?
Helena:- ¿Qué esquina? Estoy parada al lado de un árbol.
Guido:- Espera - Bajo y me paró - Fijate si vez un rubio cerca de un auto blanco grande - Describo el auto de mi hermano.
Helena:- Ahí veo ¿Sos vos?
Guido:- Sí.
Caminó hacia mi.
Helena era de estatura baja, cabello castaño todo rizado. Cara de nena, y ojazos color miel. Sin que me diera cuenta, Patricio estaba parado al lado mio, Helena era de estatura baja, cabello castaño todo rizado. Cara de nena, y ojazos color miel. Sin que me diera cuenta, Patricio estaba parado al lado mio, su cara denotaba que estaba medio perdido. Es decir, se quedo mirandola venir con cara de bobo.
Guido:- No te tildes galán - Palmeo su pecho y me acerco a la chica.
Helena:- Hola - Miró  a Pato - ¿Viniste con seguridad?
Guido:- No -Me río -Es mi hermano Patricio.
Ella ríe y se acerca a saludarlo haciendo puntas de pie.
Helena:- Un gusto - Sonríe.
Pato:- El gusto es mío, hasta me haces sentir alto - Dice sonriente.
Guido:- No seas ganzo - Le doy un codazo a lo que Helena atina a reir.
Helena:- Tranquilos chicos, vamos a lo que vinimos ¿No? - Estira la mano con el celular en ella.
Lo tomó y la miro a los ojos. Son hermosos.
Guido:- Gracias enserio - Me rasco la nuca.
Helena:- No hay de que, si me disculpan en media hora entró a trabajar - Iba a saludarnos y Pato la detuvo.
Pato:- Hay que agradecer bien che, ademas la hiciste venir hasta acá, ¿A que hora salís del trabajo? - Pregunta casi obvio.
Helena:- A las nueve, a veces mas tarde, pero hoy salgo temprano - Dice con las manos en la cintura.
Pato:- Nosotros probablemente hoy cortemos a las diez ¿Comemos algo juntos? Digo nosotros, nuestro hermano y vos - Aclara casi tartamudeando.
Guido:- No la molestes, seguro prefiere ir a su casa - Digo.
Helena:- Por mi no hay problema, ahora si chicos, un gusto conocerlos pero tengo que irme - Nos saluda con un beso en la mejilla y se marcha. Nosotros subimos al auto.
Guido:- ¿Qué fue eso Pato? - Cuestionó en el camino.
Pato:- ¿No la ibas a dejar ir así nomas... O sí? -

• Sale el primer capítulo de este novelón 😱😱😱 Guido, Helena y Patricio, lo que se viene ahí! ¿Qué opinan de este comienzo? Pronto les traeré capítulos de las otras novelas. Recuerden que pueden leerme en mi instagram @barby_sardelli
¡Los amoo! 💕💕💕♡♡♡

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