Mascota

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Octubre 29 – 1974 7:30 AM

Era un día como otro cualquiera, se acercaba Halloween y las decoraciones ya se hacían presentes. Jonathan Fish un joven de 17 años era muy animado y siempre se la pasaba diciendo que no le tenía miedo a nada. Se reunía con su grupo de amigos los cuales siempre ponían retos tontos. Uno de sus amigos le puso un reto de ir a una casa abandonada al otro lado de la ciudad en Halloween. Jonathan no se lo pensó 2 veces, así que acepto el reto. La casa era muy famosa por que 20 años en el pasado, una mujer llamada Jeanne Swanenburg rapto y asesino a más de 35 menores de edad. La policía de la ciudad se enteró de lo que hacia la mujer en la casa, así que justo antes de que las autoridades llegaran a su casa Jeanne asesino al último niño y se suicidó después. Desde entonces la casa fue catalogada como una siniestra sede de eventos desafortunados. Pues dicen las malas lenguas que todo asesino, ladrón, secuestrador, violador, entre muchas otras personas que hayan hecho cosas malignas, cuando ya han sido descubiertas y en un acto desesperado por no ir a prisión, van a ese preciso lugar para quitarse la vida.

Octubre 31 – 1974 11:28 PM

Jonathan llego al lugar junto con sus amigos. Las autoridades de la ciudad bloquearon cualquier entrada posible a la casa. Los chicos se las arreglaron para romper una pared de madera. Jonathan, nervioso porque antes de ir al lugar se informó de la historia de la casa, les dijo a sus amigos que si también entraban con él. Sus amigos se negaron y le advirtieron que si no entraba a la casa iban a dejar de ser sus amigos. Jonathan se armó de valor y entro a la casa con una linterna no muy potente. La casa estaba exactamente igual que cuando la habían dejado. Los muebles, cuadros, entre otras cosas estaban exactamente en el mismo sito en el que estaban desde hace 20 años. Jonathan empezó a alterarse un poco y sentía que alguien lo vigilaba desde muy cerca. Su objetivo era pasar la noche dentro y explorar toda la casa. La casa contaba con 3 plantas, incluyendo un ático y un sótano. Jonathan contaba con un walkie-talkie para poder comunicarse con sus amigos. Jonathan les dijo que olía muy mal, como una combinación de algo podrido y algo que se quemaba. Sus amigos lo incitaban a explorar hasta el más mínimo detalle de la casa. Subió a la segunda planta, el olor allí era aún más fuerte y el walkie-talkie dejo de funcionar de la nada. Entero en el que al parecer era la habitación de la mujer y reviso en unos armarios. Encontró una especie de diario personal. Jonathan lo abrió y en la primera hoja ponía el título de "¿CUALES NIÑOS ASESINARE?" Jonathan sintió un miedo que le erizo toda la piel de golpe. Dejo de leer, pero se guardó el libro y subió a la tercera planta. En la tercera planta literalmente no había nada, ni siquiera muebles. Nada. Era una habitación en sí. Y al final decidió entrar al ático. Solo subir las escaleras que llevan a él, lo envolvió un olor tan horrendo, que incluso lo hizo vomitar. Pero él quería demostrarse a sí mismo que podía entrar a la casa explorarla y pasar toda una noche allí. Así que decidió introducirse en un lugar oscuro y frío, un lugar al cual nunca debió subir.

Había archivos por doquier. Muchos eran del Hospital General de la ciudad. Otros tantos eran de la policía. Lo que a Jonathan le pareció un tanto misterioso, es que todos los archivos hablaban sobre niños. Sobre todos resaltaba otro diario personal, pero este se veía mucho más viejo y maltratado. Jonathan empezó a leer, y no se esperaba encontrar con algo de tal magnitud.

Diario de Jeanne, Viernes, 13 de Noviembre de 1942

Oh mi diario querido, en ti me puedo desahogar. Todo lo que me ha estado pasando es... muy...

Mi hijo se fue a la escuela, está en el turno vespertino, así que no llegara hasta las 7 de la noche. Solo quiero que regrese con bien.

¡PORQUE A MI!

MascotaWhere stories live. Discover now