Para ser sólo la primera semana que era capitán, ya estaba que echaba humo. Bueno, Tsukishima había perdido la cordura desde hacía tiempo pero sabía que nombrarle el responsable del equipo significaba que tenía que empezar a cavar su propia tumba. Porque una cosa era que Ennoshita hubiera confiado en él porque era capaz, y la otra muy distinta era lidiar con ese par de idiotas.
Suerte que venían vacaciones...
En su última semana de segundo curso, Tsukishima quiso empezar a adaptarse a la situación antes de que le pillaran desprevenido en septiembre. Sería demasiado estrés, tener que controlarlo todo de golpe.
—Yo habría preferido que el último día de curso fuese distinto, pero es que no me dejáis otra. Mira que ya no sé qué hacer con vosotros dos...
—Oye, frena — lo interrumpió Hinata. —No hemos hecho nada.
— ¡Sí, exactamente! Yamaguchi y yo os hemos ayudado bastante, no era como para suspender de ese modo. ¿Cómo es posible que no se quede nada en esas cabezotas?
—Eh, sí nos quedan cosas — se defendió Kageyama. —Jamás había llegado al 3 en matemáticas.
—Por favor, no te alegres por eso...
—Bueno, chicos... — intervino Yamaguchi. —La cuestión es que vuestras notas podrían suponer un problema.
—Yo no sé cómo os han permitido pasar a tercero. Qué digo, no sé cómo aprobasteis primero. Primero de escuela media, claro.
Hinata y Kageyama no encontraron argumentos válidos. Las dos cabezas huecas de estos dos chicos era nulas para los estudios, eso sí lo entendían. Pero, ¿qué podían hacer? Copiar de la pizarra era fácil, pero entender lo que ponía no. Tantos números, palabras extranjeras y cosas raras de la naturaleza... Bah, demasiado complicado.
Además, Hinata puede jurar que la profesora de inglés le tiene manía.
Y Kageyama no opina nada porque le dan igual las clases.
No, en serio. Eran una absoluta pérdida de tiempo. Podría estar entrenando mientras los profesores se empeñan en que debe prestar más atención. De atención, ya presta ya. Pero a la pelota. O al equipo rival, eso tampoco es difícil. Pero es que las mates...
—Yo acepté a ayudaros a estudiar, y habéis malgastado mis energías —siguió diciendo Tsukki. —Me debéis el aprobado, para paliar mis dolores de cabeza.
—Pero si las clases ya han terminado — dijo Hinata. — ¡Ya es verano, hay que divertirse!
—Oh, sí, yo lo haré mientras os veo estudiando sin parar desde mi piscina.
— ¡No es justo!
—Pues aprobad de una vez. Ah, y no os pienso ayudar. Ya habéis cruzado el límite de mi paciencia. Y no miréis a Yamaguchi, tampoco lo hará.
— ¡Eres nuestra última esperanza! —Hinata se echó a los brazos del castaño. Pasar el verano estudiando ya era el infierno en sí, pero hacerlo sin la ayuda de esos dos seres inteligentes era pasarse. —Kageyama, ayúdame a convencerlo.
—Por fa.
—Lo siento, chicos... Pero no os darán otra oportunidad en tercero, y podrían haceros repetir el año. Tenéis que ponerlos las pilas.
Hinata acabó tirándose al suelo, derrotado, y Kageyama se veía pálido.
—Hemos terminado. Iros a comprar un cuaderno de verano y... Bueno, ya nos veremos en septiembre, supongo. Vámonos, Yamaguchi. Habrá que hablar con los de primero.
YOU ARE READING
PS: Pretty Setter
Fanfiction-PS. ¡Significa Pretty Setter! - aseguró Oikawa, muy convencido. Semi se asombra, Shirabu suspira cansado, Akaashi tan sólo observa, Sugawara sonríe, Kenma quiere pasara al nivel 320 del Candy Crush y Miya sólo come sin preocupaciones. Y luego es...
