Perdón por no haberte enviado esto, perdón por enviarlo a otra persona, perdón porque tú nunca vas a saber acerca de esto, perdón por dejarte con la duda, perdón por dejar que tú decidas, perdón por ser así.
Miércoles 14-Nov-2018
4:06 am.
Mensajes enviados para: Ximena
Me siento mal, Xime
No quiero estar con él.
Pero tampoco quiero que me deje.
Pero tampoco lo quiero cerca de mí.
Me gusta tanto su perfume, que podría llorar cuando entro a su carro y siento como cada cápsula de su olor está alrededor de mí.
Odio tanto el tono de su voz, que podría gritarle que se aleje cuando me habla y me dice que le gusta mucho ver cómo me toco mientras él está adentro de mí.
Me gusta mucho que me diga lo que hago mal, que podría hacerme la idiota y olvidar cómo respirar, sólo para que él venga, me regañe y me enseñe cómo tengo que hacerlo.
Odio tanto la forma en la que se ríe, porque la forma de su boca no dice nada, no te da indicios si es una risa fingida, si está feliz, sí es sarcástica o se está burlando de mí.
Amo la forma de sus manos, Xime, me gusta tanto que si tuviera que escoger alguna parte de él, escogería sus manos, Me gusta cómo se sienten cuando toca mi pelo, o cuando me aprieta el brazo o la pierna para que me relaje.
Odio su pecho, es tan duro, y la forma en la que se sentían sus hombros cuando me acosté ahí la primera vez, y su corazón, Xime, suena horrible, odio como se escucha su corazón. Tiene un sonido tan marcado cuando lo escucho de cerca, que me inquieta el saber si es por mí que late así, o por el orgasmo que acaba de tener.
Me gustan sus labios, son tan delgaditos que me dan ternura, es una línea, pero tiene la boca más bonita que he visto.
Odio su mirada, odio que me mire, porque no puedo descifrar qué hay ahí, no sé si me mira con cariño, con ternura, con molestia, con deseo, con ganas o simplemente me mira sólo porque estoy frente a él.
—nena, dices que no sientes nada por él y que te da igual pero pienso que no es así, creo que en realidad no quieres sentir todo eso
no dejes que él te consuma.
Ya me consumió.
No quiero que el consuma, no quiero quererlo, no quiero que me conozca, no quiero que se dé cuenta que me gusta mucho hablar, ni que se dé cuenta que odio usar el teléfono cuando hay personas cerca, tampoco quiero que sepa que hablo mucho y que me río aún más. Que alzo la voz cuando hablo de algo que me gusta, y que me caga que la gente a mi alrededor se quede callada.
—pero entonces también odias que este lejos
y que no te conozca lo suficiente
Pero cuando estoy cerca de él, no puedo evitar el quedarme callada, cuando estoy con él no me salen las palabras, ni puedo dejar de ver el celular, dice cosas graciosas, pero no me sale la risa. Y eso a él le molesta tanto, por eso me está dejando, por eso cambió, por eso se alejó. Porque yo no pude abrirme a él. Y él cree que soy así, que esa es mi manera de ser. Cuando no es así.
Odio, que no vea cómo lo miro, odio que no escuche los suspiros que doy cuando entro al coche con tal de llenar mis pulmones con su perfume, odio que no vea que lo miro cuando va viendo a la ventana, o la forma en la que hago puñitos mis manos para no agarrar su mano y llevarla a mi boca, porque quiero tanto besar su mano.
Odio que no vea cómo se llenan mis ojos de lágrimas cuando no me habla, cuando va serio y me hace sentir incómoda.
–pero entonces las cosas serían menos complejas, y eso no los gusta, cierto?
en algún punto lo sabes, chica, sabes que no quieres dejar de ser cómo eres cuando estás con él
quieres que sepa pero a la misma vez no, porque esas son las reticencias que te da la razón.
Sí, Xime, ni me he abierto a él tanto, y me está doliendo ya todo lo que le he mostrado, cosas que tal vez él ni notó.
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No lo mereces, pero perdóname.
Short StoryTe alejaste tanto, que ya ni siquiera alcanzaba a verte. Perdón por hacerte alejarte, por no decir esto antes, por hacerte sentir que perdías el tiempo al creer que no eran recíprocos mis sentimientos. Perdóname por haber sido así.
