Pluma

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Hace muchas letras que olvidé todas las cartas que te he escrito, todos los poemarios que he llenado convirtiendo mis recuerdos en tinta, que habla de un nosotros en poemas que nadie leerá jamás.
Te perdí, pero descubrí a la poesía y desde ese momento supe que mis letras tienen nombre y apellidos.
Hace muchas letras que olvidé versar tu espalda por miedo a que mis palabras mancharan tus lunares... Es que nunca han estado a su altura.
Descubrí que si tenemos miedo al amor es porque a todos nos han dado el mar y no hemos sabido nadar, al menos dos veces en la vida. A mí me sirvió una.
Veintitrés son muchos lunes como para no volver a besarte y veintisiete las razones por las que te elegiría a ti siempre.
Dicen que por corto que sea el camino, quien pisa fuerte deja huella, pero poco se habla de las cicatrices. Del tiempo aprendí a no esperarle y a no creerle. Ni él todo lo cura, ni el amor todo lo puede.
Tal vez, si tenemos miedo a amar es porque alguien alguna vez nos dijo que duele, o peor, nos enseñó a volar sin alas y nos dejó caer. Porque nadie te cuenta que hay trenes que solo pasan una vez en la vida, pero que vuelven en la siguiente. Tú no vuelves. Que pensar que alguna vez te fuiste no es concebible en mi mente.
La Luna me habló del destino, de los hilos rojos, de los dos amores de Coelho y de Paris. Yo le hablé de ti, mi poesía. Le hablé de mí, de las noches en vela llorando tinta.
Si nos da miedo amar es porque nos da miedo ser felices y, por ley natural, perseguimos los sencillo... escapar.
Y tú... por favor no te vayas nunca... No te vayas nunca más, que no existen suficientes poemarios para llorar tu ausencia.

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⏰ Última actualización: May 05, 2020 ⏰

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