Louis corría por los amplios jardines de la mansión, detrás lo seguía su inseparable amigo rubio. Ambos niños completamente ajenos a las cosas que se trataban en aquella casona.
-Louis, Niall!-grito una dulce voz, desde la puerta que daba al jardín- El almuerzo esta listo.
-Ya vamos mama!- respondió el castaño- Apresúrate Ni, quiero sentarme al lado de Gemma, ella siempre nos da su postre- hablo el pequeño con ojos brillantes.
-No quiero sentarme con Gemma, Lou- murmuro el rubio- su hermano siempre esta ahí y me da miedo.
El ojiazul miro a su amigo extrañado, no lo entendía. No entendía porque todas las personas en esa casa le temían al hermano mayor de Gemma. Cuando el entraba en la cocina todos guardaban silencio y miraban hacia abajo, como si estuvieran esperando que este les de una orden o los reprimiera. Todos lo veían con respeto y temor, y Louis no podía comprender porque. Para el, el ojiverde era otra de las tantas personas que vivían en esa mansión, no le temía y siempre que se lo cruzaba lo saludaba con una de las deslumbrantes sonrisas que caracterizaban al menor.
-El no da miedo Ni, es bueno y creo que si se lo pedimos hasta nos de su postre-agrego Louis cada vez mas emocionado por comer ese tan preciado postre.
-No lo entiendes Lou, mi mama dice que es mejor no molestarlo y cuanto menos hablemos con el mejor.
-Esta bien Ni, pero de todas formas yo me sentare al lado de Gemma- dijo el pequeño antes de correr al interior de la casa.
Una vez dentro, Louis corrió hasta la silla contigua a la de Gemma, quien estaba muy concentrada en la pequeña muñeca que tenia en brazos, a su alrededor la gente buscaba sitio en la gran mesa para disfrutar de la comida. Así eran los días en la misión de los Styles, llenos de gente, yendo de un lado a otro, comida por todas partes y niños corriendo por el lugar. Y es que a pesar de ser el centro del control de la mafia francesa, la mansión Styles era una casa de familia.
La familia estaba compuesta por el alfa lupus Des Styles, su omega Anne y sus tres hijos: Harry y Adrien, dos alfas de 15 y 12 años, y Gemma, su hermanita beta de 8 años. Des era el jefe de la Mafia Corsa, la mafia mas peligrosa de toda Francia y Mark Tomlinson era su mano derecha. Ambos alfas habían crecido dentro de ese mundo y estaban seguros de que pasarían sus últimos días en el.
Mark diviso a su pequeño hijo tratando de agarrar un pastelillo de la mesa sin ser visto y no pudo contener la sonrisa, su Louis ,de tan solo 5 años, era el omega mas tierno y hermoso que alguna vez haya visto. Lo amaba con todo su corazón, al igual que a su omega Jay, ellos eran su familia y el no dudaría en hacer cualquier cosa para protegerlos. Estaba tan concentrado en su hijo que casi ni noto cundo la amiga de su esposa llego a su lado.
-Disculpa Mark, no has visto a Jay? No la veo por aquí-pregunto Anne-están a punto de servir la comida.
Anne y Jay eran muy buenas amigas, ambas omegas provenían de España e iban a la universidad cuando conocieron a sus respectivos alfas. Luego de afrontar la realidad de quienes eran sus parejas y aceptarlos, decidieron mudarse a Francia y comenzar una familia. Las dos eran muy queridas, tanto así que hasta impusieron su idioma en la casa, dejando en segundo plano al francés.
-Lo siento Anne, pero no la he visto-respondió el alfa, mientras comenzaba a mirar por todo el salón buscando a su esposa.
De repente se escucho una lluvia de balas en todo el lugar y la calma de ese día se vio interrumpida por la tragedia.
YOU ARE READING
*ABANDONADA* Aime moi | Larry Stylinson | Omegaverse
Fanfiction"Ámame" Louis se consideraba un omega con una vida tranquila. Vivía en un piso en Nueva York, iba a una buena universidad y tenia una agitada vida social. Pero todo cambia cuando su padre llama una tarde pidiéndole un gran favor. Dias después esta d...
