Capítulo Uno.

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Camino por los pasillos, esquivando gente, pidiendo disculpas y soportando insultos, y por fin llego a la entrada donde los alumnos nuevos me esperan junto a Brad, mi compañero. La campana de inicio de clases se hace oír,  los pasillos quedan desiertos.

-Siento la demora. Bienvenidos a la preparatoria North-West. -Sonrío y miro a Brad.- Comencemos el tour.

Brad toma la palabra y comienza a mostrar la escuela a los alumnos nuevos mientras yo camino detrás del grupo, con la mirada en el suelo.

Nunca me ha gustado tomar el papel de "Mostrador", es decir, la persona que explica y muestra las partes de la escuela, siempre soy la chica que da la bienvenida y despedida.

Observo la facilidad y naturalidad que Brad tiene, él es perfecto, no sé que hace un chico como él en el comité de bienvenida, esté club es un suicidio social, hundirte hasta el fondo y no poder salir nunca pero la belleza y masculinidad de Brad hace que eso no sea problema, la popularidad no es nada para él.  Lo hace ver tan sencillo.

Un golpe me saca del trance, tengo frente a mi un duro pecho que huele a colonia para hombre, levanto la mirada y me encuentro con una blanca, perfecta pero engreída sonrisa.

-Porque no ves por donde vas. -Me alejo de él.  Fabuloso, ahora huelo a colonia para hombre.

-Tranquilizate hermosa, yo no era él que venía babeando por Brad. -Sonríe, de nuevo con su estúpida sonrisa de superioridad.

Lo examino. ¿Quién es él? ¿Es nuevo? No sabía que conociera a Brad, no estuvo en el grupo de alumnos nuevos.

Lo miro, su cabello es castaño, sus pestañas largas, chinas y finas, sus ojos son grises, sus labios son gruesos, rosados y finos, tiene un tatuaje en el cuello, su pecho es duro y su abdomen se marca a través de su camiseta gris, tiene puesta una camisa de cuadros roja encima la cual esta des abotonada y es de manga larga, es musculoso, fácilmente se nota, trae un jeans de marca y unos vans negros. Vuelvo la vista a sus ojos, él también me examina. A lo lejos el grupo avanza, el chico de sonrisa engreída me obstruye el camino.

-Compermiso. -Digo sin rodeos, él sonríe sin desviar la mirada de mis piernas.

-Espera, aún no termino. -Baja la mirada a mis pies.

-¡Quítate! -Elevo la voz.

-Tranquila nena, yo no dije nada, al contrario, te deje babear en paz.

Bufo. Él ríe y se hace un lado, suspiro y paso con la frente en alto cuando él  me pega en el trasero, me sobresalto.

-¿¡Qué te sucede!?

-Soy Jack Black, un placer. -Sonríe, de nuevo, engreídamente.

............

Llego a casa, aún con la imagen de Jack en mi cabeza. Un extraño ruido proviene de la cocina, me estremezco.

En silencio tomo una sombrilla del armario que se encuentra junto a la puerta, me lleno de valor y entro a la cocina. Me quedo pasmada, corro y me escondo detras de la barra que está en la cocina.

Respiro hondo. Grace está montada encima de un chico pelirrojo. Un gemido de parte de mi hermana se escucha. Odio cuando mi hermana trae chicos a la casa.

-Espera, quiero que me folles encima de la barra. -Grace jadea.

Oh mierda. Escucho como se levantan del suelo y caminan hacia la barra. No, no, no. Sin pensarlo dos veces me levanto con las manos en defensa.

-¡Alto! No, fuera.

-¡Bea!

Grace, grita con más odio que verguenza, el chico pelirrojo cubre con sus manos su pene y Grace se cruza de brazos.

- C-Creo que mejor me voy -El chico tartamudea. -Bye, Grace.

La besa en la mejilla y sale de la cocina corriendo. Unos minutos después se escucha como se azota la puerta principal.

-¿Acaso no puedes ser una hermana normal e irte a tu cuarto sin decir nada Bea?

-¿Acaso tú no puedes ser una hermana normal y no tener sexo con un chico diferente cada día, en cada parte de la casa?

-Ash. ¡Te odio!

Sube a su cuarto, aún desnuda. Me lleno de náuseas al ver sémen en el piso.

El timbre suena, supongo que es el amigo de Grace volviendo por algo, abro la puerta y me encuentro con Mike, nuestro extremadamente sexy vecino. Sonrío.

-Hola Mike.

-Bea. ¿Está tu hermana? 

-Se está cambiando. -Sonrío.

-Oh, bien. ¿Puedes darle un recado de mi parte?

-¿Qué quieres? -Me cruzo de brazos.

-Esta noche daré una fiesta, dile que no falte.

-Ajá. -Estoy dispuesta a cerrarle la puerta en la cara pero su pie me lo impide. -¿Ahora qué? -Bufo.

-Tú también puedes venir. -Sonríe.

-Algo me dice que me estás invitando por educación, así que no.

-Vamos Bea, será divertido.

-No Mike, no. Tu y yo sabemos como terminan esas fiestas.

-Sí, y tu y yo sabemos que te mueres por ir. Te veo allá. Además, no lo sé, tal vez pueda que suceda algo entre nosotros.

-¿Qué? ¿Jugaremos jenga? -Arqueo una ceja.

-Sexo, mi querida Bea, sexo. -Me guiña el ojo y se va.

Don't be afraid.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora