0.-Prologo.

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Uno de mis temores se hizo realidad, en esta noche silenciosa, solitaria y fría me encontraba sentado en el sofá de mi hogar viendo caricaturas en la televisión, de repente, el teléfono de línea fija empezó a sonar, desde el inicio se nos dijo que si ese teléfono sonaba significaba que algo terrible había sucedido, no respondí la llamada sino que apresurado me vestí con mi uniforme y tome las llaves del coche. Antes de irme me contemple en el espejo que colgué de la puerta del baño, notaba con disgusto mis ojeras ocasionadas por todas las noches sin dormir debido a las pesadillas que me atormentaban desde hace muchos años, otra particularidad de mi ser que a veces odiaba era la diferencia de colores en mis ojos siendo el derecho verde claro y el izquierdo morado claro, mi cabellera larga peinada hacia tras. Sin darle más vueltas al asunto salí de golpe por la puerta principal y corrí al garaje donde estaba la camioneta.

Luego de un largo trayecto desde mi hogar hasta la entrada que se encontraba al pie de la montaña donde estaban las instalaciones de la entidad mundialmente reconocida "Thunder Corporation". Los portones normalmente se habrían solos o el guardia hacia un procedimiento de rutina para poder pasar pero en esta ocasión no paso ni una ni la otra, salí de la camioneta y observaba el área determinadamente hasta que llego en una motocicleta Kawasaki una chica, era Lirio una de mis colegas en el trabajo, ella se retiró el casco y me vio con una exprecion fría.

-¿Sabes que es lo que pasa? –Lirio apagaba su motocicleta sin hacer contacto visual.

-No se absolutamente nada, por lo visto algo terrible paso dentro, para evitar sorpresas indeseadas...me tome la libertad de traer un par de cosas. –Respondí mientas veía la entrada buscando una manera de entrar.

Respire hondo y abrí el maletero de mi camioneta, tome un par de mochilas y las deje caer al suelo, de ellas saque; dos máscaras de gas a media cara, una M1911 plateada con supresor, un rifle Winchester pintada en azul y dorado metálico, un revolver Mateba model 6 esta era mi favorita, la pinte en negro y morado.

Le di a lirio la pistola y una máscara de gas, ella al igual que yo nos equipamos no solo con las armas sino con determinación, nos deshicimos de todo temor y duda, al ver que una entrada convencional tuvimos que escalar un árbol que creció a un lado de la cerca y saltamos por encima de esta, avanzamos por el pavimento en línea recta hasta llegar al edificio donde se encontraban las instalaciones que íbamos a inspeccionar.

Las cámaras de seguridad captaron a dos personas con máscaras pasar por la recepción, entrar al ascensor exclusivo para empleados y bajar al piso subterráneo conocido como "Zona Zero".

-¿Por qué hacemos esto? Bien podríamos habernos alejado y vivir tranquilamente, tener vidas normales...ser normales. –Lirio se reposo su peso en un panel tras de ella.

-No puedo responder a eso, pero, ten fe tal vez algún día tengas una familia, serias una gran madre...una mamá oso capaz de romper columnas o encuentres una razón por la cual vivir. –Me estiraba moviéndome de un lado a otro por si debíamos actuar.

-Oye, lo mencionaste mal no es "tengas" sino "tengamos" eres mi familia ¿Recuerdas? –Golpeo levemente mi brazo izquierdo. –No sé por qué te temen. –Con su dedo meñique sostuvo el mío. –Si eres bueno ¿No es así?

La puerta del elevador se abrió dejándonos ver con disgusto y sorpresa charcos de sangre en el suelo, manchas de sangre en las paredes y techo, un ser extraño caminaba en círculos por el pasillo del laboratorio, este vestía prendas de científicos, su bata blanca estaba cubierta de sangre, rota y con marcas de mordidas hasta en el cuello, la piel de esa cosa destilaba un pestilente olor como si estuviera podrida, sus venas, arterias se notaban a simple vista y sus ojos eran totalmente blancos. Este al notar nuestra presencia libero un grito desgarrador que a cualquiera hubiera matado del susto.

Sujeto Ex-35: La infecciónOnde histórias criam vida. Descubra agora