Capitulo 1

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Inframundo, hace un par de semanas.

____ povs*

Calculaba que eran aproximadamente las 10 de la mañana, no quería levantarme, eso significa tener que ver a Hades y a su hijo; no es que me caigan mal o algo por el estilo... Pero Nico di Angelo debe de mal humor, como todas las mañanas; aunque debo admitir que es divertido ver su carita de cansancio y su pelo desordenado.

Soy ____ Scott, hija única de Thanatos, dios de la muerte pacífica, vivo con él desde que tengo memoria.

Al contrario del Rey de Los Fantasmas, a mi me gusta quedarme aquí, nunca eh ido al campamento mestizo y no quiero ir, ya me acostumbre al calor del inframundo y los lamentos de las almas.

- Hey, ¿que tal si te levantas y nos vamos a al castillo de Hades? - Escuché a mi padre susurrar y acariciar mi cabello.

- ¿Tengo qué? - mis ojos estaban entreabiertos, y lo que menos me apetece es levantarme.

-...- No respondió, esa es mi señal - te dejo para que te cambies - y sin más, salió de mi habitación para esperar, supongo, en las puertas del castillo.

- Ya que...- resignada, salté de la cama y fui hacia mi armario, particularmente, me gusta andar en pijama todo el día... Pero no puedo ver al dios de los muertos así, me metí al baño y abrí la ducha; luego de alrededor media hora, salí envuelta en una toalla y empecé a buscar ropa interior, terminé usando ropa interior de encaje negro y rojo, una remera negra con estampado de calavera que me quedaba gigantesca (se la robé a di Angelo una vez que me quedé a dormir en el castillo) y un short negro que no se veía mucho a causa de la remera.

Al salir de mi habitación, me dirigí hacia mi padre - Ya estoy lista - él me volteó a ver con una sonrisa pícara en el rostro al ver que traía puesta la remera del hijo de Hades - ¿qué? - solo río.

- Vamos, se hace tarde - tomó mi mano y nos llevó volando con sus majestuosas alas negras, me encantaría tener unas, pero no se sabe aún si las tendré o no. Al llegar al inmenso castillo nos encontramos con Cerbero.

- Hola precioso - saludé cariñosamente al perro de tres cabezas, quien me dio una lamida - sí, también te extrañé grandote - al voltear corrí donde mi padre me esperaba.

- Ten. - Extendió un pañuelo para sacarme la baba - no querrás ensuciar esa camiseta ¿verdad? - dijo con burla, yo solo le saqué la lengua de modo infantil.

- Mejor entremos, se hará tarde y odio llegar tarde - Thanatos asintió dándome la razón y cruzamos las inmensas puertas que daban a la sala del trono.

- Señor Hades, Persephone - saludamos cordialmente mi padre y yo.

- Saludos viejo amigo y pequeña mocosa - rodé los ojos ante su saludo.

- ¿Cómo estás cariño? - me saludó con una cálida sonrisa Persephone a lo que le sonreí.

- Estoy bien, gracias por preguntar.

- Cariño, ¿por qué no vas a buscar al hijo de Hades? Tengo cosas de las cuales hablar con ustedes dos - con seriedad, pero delicadeza y ternura a la vez me ordenó mi padre, a lo que asentí, me incliné ante los reyes y me fui por el pasillo que me conocía de memoria.

Nico povs*

Estaba recostado en mi cama, disfrutando de mi soledad escuchando música hasta que escucho que tocan mi puerta.

- ¿Qué pasa? - dije de mala gana a Persephone.

- Thanatos y su hija vendrán dentro de poco, báñate - me ordenó y desapareció por el pasillo. Mi día no podría empezar mejor, ¿soportar a ____ Scott, por todo un día? Veo una guerra de almohadas en mi futuro.

Me metí a bañar y al salir me coloqué ropa interior negra, una remera negra con una calavera, jeans negros, converse negras y mi chaqueta de aviador; al terminar de cambiarme me tiré en mi cama y observé el cuadro de mi madre, mi padre, Bianca y yo, era viejo, pero era mi tesoro más preciado.

- Hola cariño ¿me extrañaste? - escuché que alguien dijo con burla mientras se tiraba arriba mio.

- Y yo que pensé no volvería a verte por mucho más tiempo - la volteé a ver, sonrió con burla y besó mi mejilla - no hagas eso... - me quejé - ya mucho con que te deje tocarme.

- ¡Oh! lo siento majestad, no sabía que necesitaba un permiso especial - se sentó en mi cintura cruzada de brazos - antes eras más divertido engel (ángel) - me acomode mejor en la cama y la sostuve por los hombros.

- Querida farfalla scheletro (mariposa esquelética), siempre fui así y lo sabes - sonreí y me acerqué a ella, vi que se puso nerviosa, eso me hizo sonreír más - que olor tan dulce tienes... ¿Acaso son jazmines lo que huelo?

- Tal vez...- se quiso alejar, pero la detuve tomándola de la cintura esta vez - engel, suéltame.

- Mmh, no quiero - hundí mi cabeza en su cuello, ¡por Hades! Sí que olía a jazmines; de la nada siento un vacío en mi cuerpo y la veo parada en la cama con una almohada - no te atreverías... - yo tomé otra almohada.

- Pruebame - lo dijo con un destello de maldad en los ojos, estaba por dar el primer golpe cuando tocaron la puerta - ¿quién es? - preguntó.

- Soy yo hija, ¿podrían venir? -se escuchó la voz de Thanatos.

- Sí, ya bajamos - le respondí yo, se escuchó un <<apúrense>> de su parte y luego sentí un golpe en mi cabeza -¡oye eso es trampa! - me queje con una chispa de gracia.

- En la guerra y el amor todo vale - rió y yo me tiré arriba suyo, cayendo ambos en la gran cama - pesas, bájate.

- Pisis, bijiti - la burlé - vayámonos - me levanté y la ayudé a ella. Al llegar a la sala del trono, nos encontramos con mi padre y Thanatos, no había rastros de Persephone.

- ¿Para qué nos querían? - preguntó seriamente mi acompañante.

- Necesitamos que vayan en busca de un semidiós y se queden en el campamento mestizo - directo al punto, como siempre, Hades pronunció cada palabra sin siquiera mirarnos ya que veía por una de las inmensas ventanas del castillo.

- ¿QUÉ NOSOTROS TENEMOS QUE A UN QUÉ? 

Black & GreyHikayelerin yaşadığı yer. Şimdi keşfedin