Las lluvias escaceaban desde hacía algún tiempo, había rumores de que se debía a algo que se le conocía como cambio climático. En un principio no lo creí, el clima era cambiante pero el agua nunca nos había faltado hasta entonces.
Mi mujer procuraba racionar el agua que nos quedaba pero estábamos conscientes de que no duraría mucho. Ella debía tomar doble ración pues debía alimentar a nuestro hijo de apenas un mes de nacido quien no paraba de llorar por la sed insaciable y el calor quemante de mil infiernos que nos envolvía todo el día.
Era muy difícil concentrarse en cualquier cosa debido al calor incesante y al llanto del niño, en ocasiones buscaba salir de la casa para dejar de escucharlo pero no tardaba mucho en volver pues el calor me obligaba a entrar de nuevo.
—Deberíamos ir a la ciudad—dijo un día mi mujer con desesperación mientras intentaba calmar al niño—dicen que allá hay agua.
La mire con irritación y pase junto a ella para tomar un poco de agua del cantaron de donde la guardábamos, no dije nada y así evadir el tema.
— El agua ya no nos alcanza y ya no puedo escuchar ni siquiera mis pensamientos por culpa del llanto del niño— era cierto, nuestro hijo llevaba días y noches enteros sin parar de llorar, mi mujer tenía que mecerlo en brazos todo el tiempo.
— Y crees que con esta escasez alguien en la ciudad nos va dar agua así como así— levante la voz—. Además tardaríamos mucho para llegar y el agua que tenemos se nos acabaría a mitad del camino ¡Nos moriríamos!
— ¿Y no pasará lo mismo si nos quedamos? —respondió ella. En seguida levante mi mano para golpearla pero se alejó enseguida.
Después de aquella discución no volvimos a hablar en toda la tarde, incluso discutir resultaba ser fatigante debido a las altas temperaturas y la deshidratación que estas nos provocaba.
Al día siguiente desperté al escuchar el llanto incontrolable del niño y llame a mi mujer para que lo atendiera pero ella no respondió. Tuve que levantarme y tomarlo en brazos para luego ir a buscar agua pero el cántaro no estaba, volví a llamar a mi mujer pero ella tampoco estaba, seguramente se había marchado a la ciudad llevando con ella nuestra única reserva de agua. La maldije y llore con mi hijo nuestra desgracia pues sin saberlo ella nos había condenado.
Tuve que darle de beber las escasas lágrimas que salían de mí. No tenía nada más para darle. Salí a las calles para llamar a las puertas del vecindario y rogar para que nos dirán un poco de agua pero estas nunca se abrieron. La desesperación me llevo a buscar agua al rio del pueblo, tenía la esperanza de poder encontrar aunque fuera unas gotas pero frente a mí solo había un desierto.
Desconsolado y aturdido por el calor insoportable volvimos a casa, mi hijo no paraba de llorar y yo no tenía nada más que hacer. Quizá solo esperar la muerte.
Acaricie la carita de mi hijo y toque sus pequeños labios secos, el lo encontró y comenzó a succionarlo creyendo que era el pecho de su madre pero al no encontrar nada en el lloro aun con mayor intensidad. Mire la punta de mi dedo y a lo lejos, sobre la mesa, una destello ilumino mi mente, me acerque al objeto que llamo mi atención. Un cuchillo de hoja muy afilada me pidió deslizarlo sobre mi dedo y así lo hice.
Una gota de sangre color escarlata broto de entre la pequeña hendidura y decidí intentar dársela a beber al niño. Al principio le resultó extraño pero la sed lo obligo a beberla, cuando estuvo satisfecho, se quedó dormido lo que me trajo un poco de paz y descanso.
Al volver a abrir los ojos mi hijo se encontraba nuevamente succionando mi dedo, no sabía cuánto tiempo había estado haciéndolo pues al retirar mi mano esta estaba blanca y la sentía adormecida.
Decidí llevar a mi hijo a su cuna pero en cuanto me alejaba el llanto volvía. Era difícil poder conciliar el sueño, así que me vi obligado a dormir con él todas las noches en mi cama y en cada ocasión al despertar encontraba al niño succionándome la sangre hasta que un día ya ni siquiera tenía la fuerza suficiente para abrir los ojos.
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VAMPIRO
General Fiction¿Hasta qué punto nos puede llevar la escasez de agua? Vampiro es un cuento de ficción que nos lleva a conocer los extremos a los que llegaría el ser humano por la falta de agua.
