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Capítulo 1

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Ya era algo tarde, si mis cálculos no fallaban diría que  era más de media noche. Podía suponerlo por lo solas que estaban las calles. Debía haber llegado a casa hace dos horas, pero para mí mala suerte todo se me complico.

Mi nombre es craig tucker, y vivo en denvel, colorado. La razón por la que voy tan tarde de regreso a casa es porque me encontraba en una reunión fuera de la ciudad, por cuestiones de trabajo. Soy asesor de ventas en una empresa de pólizas, pólizas de seguro, seguros de vida, a causas de incendios y otros seguros más importantes para la vida del ser humano.

En fin, el punto es que mi jefe me envió fuera de la ciudad para poder reunirme con unos empresarios con quien había hecho negocios semanas atrás, así que como su amigo de confianza y buen asesor de ventas, tuve que ir personalmente a explicarles como era la propuesta, y hacerlos firmar de una vez el maldito contrato.

Por desgracia la reunión se alargó más de lo esperado. Y para empeorar las cosas, tuve que hacer este largo viaje en motocicleta, pues mi auto llevaba descompuesto días y al parecer aún no tenía remedio, al menos eso fue lo que me dijeron en el taller. Mi motocicleta era útil y solía usarla para otras pequeñas tareas, pero ahora empezaba a presentar fallas.

—Maldita sea — murmuró molesto. La motocicleta se había detenido a mitad de la carretera — no demonios, no en este lugar.

Craig trataba de hacerla arrancar de nuevo, pero sin obtener ningún resultado.

—Tsk — chasqueo frustrado y mirando a su alrededor — ¿y ahora que se supone que haga? Esto parece la boca de un jodido lobo.

Bueno, al menos no veía a gente rara o peligrosa caminando por el lugar. No es que les tuviera miedo o algo así, no tendría problemas en patearles el culo si intentaban robarme, pero me sentía demasiado cansado y sin energías en ese momento, ni siquiera he podido cenar nada desde que terminó la reunión.

Al ver que mi motocicleta ya no respondería más, me baje de inmediato y la sujete, luego empecé a caminar por la oscura y larga carretera.

—Espero encontrarme un taller no muy lejos de aquí… Aunque a esta hora… — dijo craig, sin muchas esperanzas de conseguir un taller abierto.

A medida que avanzaba, noto un pequeño local con las luces encendidas. Sus ánimos regresaron y adelantó su paso, acercándose lo más rápido posible.

—¡Por fin! — exclamó con alivio. Pero al llegar observo más detenidamente el local y vio que se trataba de una cafetería —¿hay cafeterías en medio de la carretera? — hablo en voz baja y con una cara de confusión — ¿Quien se detendría a beber café en medio de la carretera?
No me parecería tan extraño si hubieran cinco o más locales cerca, pero este era el único en toda la carretera. Como sea, no pensare en eso ahora, necesito ayuda rápido.

Estacionando la motocicleta afuera, antes de entrar, craig abrió la puerta del pequeño negocio, haciendo sonar la campana arriba de su cabeza, la cual indicaba la llegada de un cliente.

—¿Hola? — hablo el azabache, dando lentos pasos hacia delante, observó las mesas vacías y ni un alma parecía estar ahí, no había nadie, y la verdad eso no le sorprendió de sobremanera. Tampoco tenía intenciones de investigar más adentro así que…

—¡Un cliente! — escucho decir a alguien de manera repentina y se sobresalto. En eso noto a un hombre de suéter café saliendo de quien sabe donde, detrás de este venía una mujer con vestido celeste y delantal.

—Buenas noches, joven, imagino que vino por algo de fresco y delicioso café — hablo esta vez la castaña mientras sostenía una escoba en sus manos.

Regresa por mi (creek)Stories to obsess over. Discover now