Krasnoyarsk

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Krasnoyarsk

"La noche del pasado 28 de diciembre se produjo un incendio en la calle Soveskaya de la ciudad de Krasnoyarsk en el que fue hallado el cuerpo sin vida de Yelena Ivánovna Pávlova, una joven de 17 años que había desaparecido desde hace una semana. El cuerpo, parcialmente quemado, presentaba múltiples heridas e indicios de estrangulamiento, mas no mostraba signos de violación y no tenía ni un rastro de ADN como pista de algún posible agresor; según las autopsias realizadas, el asesinato se habría producido entre el lunes por la tarde, y el martes por la mañana. El cuerpo fue encontrado por un bombero aproximadamente a las 3 am, ya que los vecinos del lugar al ver el fuego proveniente del zanjón y sentir el horrible olor que el cuerpo quemándose emanaba, realizaron el llamado a los bomberos."

Cerré el periódico pensativo, en mis diez años como detective privado nunca imaginé tener en mis manos un caso tan importante como este, me sentía ligeramente abrumado, más sabía que resolvería el rompecabezas sin mucho problema...

Me presento, mi nombre es Iván Vólkov, detective privado. Nací en Kaliningrado, pero me mudé a San Petersburgo con mi madre a los 10 años, tras la muerte de mi padre y su hermano. Sus muertes marcaron toda mi infancia. Normalmente un niño de solo 10 años no comienza a investigar la verdadera causa de muerte de sus familiares, pero para mí siempre hubo un misterio en el caso; ¿Cómo puede ser que dos hermanos que habían sido siempre tan unidos de un día para otro decidan matarse mutuamente por una rivalidad la cual nunca se supo cual fue? Y, me resulta pesado admitirlo, nunca llegue al fondo del misterio.

Volviendo a el caso que frente a mis ojos se encontraba, resulta que era tan trágico como grotesco; cuando fui a el lugar donde el cuerpo había sido hallado, tuve acceso para ver el cuerpo de la joven, y puedo asegurar que la imagen de la inocente chica cortada como si fuera un simple pedazo de carne y con quemaduras que llegaban a desfigurar las pocas partes que el arma letal no había herido, era desgarradora.

Al parecer el padre de la joven es un granjero de las afueras de la ciudad que solo volvía a casa una vez al mes para traer el dinero y volver a su campo; de la madre se sabe que trabaja en una farmacia y nada más. Revolviendo en los expedientes policiales anteriores a la denuncia de desaparición de la niña, encontré otra denuncia realizada hace poco más de tres meses, en la que la madre de la víctima realiza la denuncia del robo de unos fármacos altamente adictivos, no se descubrió quien había sido el ladrón ni por qué quería aquellas drogas. Esto era una clara pista, así que anoté en mi pizarra el primer dato que tenía: "hace aproximadamente un mes, robaron fármacos en la farmacia donde su madre trabaja".

Los datos de la última vez que la chica fue vista son escasos, luego de que salió del colegio se dirigió a la parada de buses donde se despidió de su mejor amigo y espero a que el transporte llegara aproximadamente 10 minutos, no se sabe que paso en el transcurso de esos minutos, pero la chica nunca subió al bus. Así que teníamos el horario de llegada a la parada como posible horario de secuestro. Volví a dirigirme a mi pizarra anotan en esta: "6:40-6:50 posible hora de secuestro"

El testimonio del mejor amigo era clave para la investigación, así que lo llame a declarar, y aunque estaba devastado, conto los hechos de ese día con lujo de detalle. Eh aquí un trozo de la declaración del joven:

"Estábamos en la hora de historia, faltaban solo diez minutos para salir, ella se acercó a mi despacio, estaba pálida y sus manos temblaban, le pregunte que le pasaba, pero ella solo me dijo 'Yura, nunca olvides que te quiero mucho'; algo que me pareció de lo más extraño, luego de esas palabras ella me dio uno de sus collares, su favorito de hecho; me negué a aceptarlo, pero sus ojos se aguaron y tome el regalo. A la salida la acompañe a la parada de siempre, con la diferencia de que quería acompañarla hasta su casa ese día, ella no lo permitió, insistí muchas veces, pero ella seguía firme 'me quiero ir sola, voy a estar bien, te aviso cuando llegue a casa', me arrepentí mucho de haber seguido mi camino, porque su mensaje nunca llegó".

Después de haber declarado, el joven saco de su bolsillo el pequeño collar que había pertenecido a su amiga, ni bien lo tome en mis manos note que este contenía un pequeño relieve en su parte de atrás, un falso fondo sin dudas, con el permiso del chico y ayudándome de una aguja, arranque este falso fondo, encontrando una nota escondida, tenía pocas palabras, pero sin duda era una pista, más bien, eran coordenadas "55.972793, 92.995069", seguramente en ese lugar había pistas.

Una vez que el chico dejo mi oficina me dispuse a llamar a la policía para que recuperaran todos los mensajes del teléfono de la chica, y, aunque estaban borrados, tras pedir a la aplicación de mensajería que recuperara esos mensajes, y gracias a especialistas en el tema de claves encriptadas, logramos recuperar algunos mensajes y llamadas, los mensajes eran amenazas contra ella y su familia, también solían pedir "pequeños favores". Las llamadas eran realizadas con moduladores de voz, también en las llamadas extorsionaban a la joven. Pero con llamadas y mensajes enviados con teléfonos y números destruidos con distinta ubicación no era fácil encontrar al asesino; Así me decidí por ir al lugar que las coordenadas indicaban, en compañía de algunos amigos policías, y lo que encontramos fue un viejo galpón abandonado, al acercarnos al lugar salieron dos hombres completamente armados y comenzaron una balacera con los policías, finalmente se logró reducir a los hombres y pudimos entrar al lugar. Una vez dentro encontramos a un par de chicas atadas y amordazadas, me atrevo a decir que habían sido torturadas de diversas formas. En una mesa de ese lugar encontramos muchos teléfonos, probablemente robados, con los que realizaban llamadas, según nos dijo una de las mujeres atadas, para extorsionar a sus familias y pedir dinero a cambio de ellas. Seguimos inspeccionando el lugar, encontramos que bajo las baldosas se encontraban fármacos, los mismos que habían sido robados de la farmacia donde trabajaba la madre de Yelena.

Luego de poner detenidos a los hombres del tiroteo y llevar a las mujeres secuestradas con sus familias, les hicimos un par de preguntas a estas mujeres y todas tenían algo en común, la medicina; algunas eran farmacéuticas o hijas de estas, algunas otras eran enfermeras o hijas de doctoras. Por lo que los hombres buscaban era el dinero y los fármacos, probablemente para venderlos ilegalmente.

Luego de un intenso interrogatorio a los dos hombres, ellos soltaron la información sobre la pandilla a la que pertenecían, esta se dedicaba a la venta ilegal de droga, fármacos y calmantes tales como la morfina. También solían realizar secuestros, y si el caso lo requería, asesinatos. Según nos dijeron, operaban a escondidas del mundo desde el año 1978, en el transcurso de esos años asesinaron a médicos , anestesistas o farmacéuticos que sabían más de lo debido, o que habían sido secuestrados e intentaban escapar, como fue el caso de Yelena, muchos de los casos sin resolver de Rusia, estaban conectados con estos hombres; entre estos casos sin resolver se encontraba el caso de mi padre y mi tío, un cirujano y u anestesista que fueron asesinados en el año 1979, encontrados muertos en el patio trasero de la casa de campo del anestesista (mi tío), ambos con tiros en la cabeza, y con armas en la mano, habían hecho parecer la escena del crimen un juego macabro, sin dejar rastro alguno. Otro de los casos que se les adjudicaba era el de un conocido doctor asesinado en 1993, encontrado muerto en su cocina con múltiples cuchillos en su estómago, un caso en donde se arrestó a un inocente. Finalmente, el caso de Yelena Ivánovna Pávlova, torturada con cortes varios, finalmente estrangulada y quemada.

Tres de los casos más importantes en mi carrera como detective habían sido resueltos en una sola noche, y la más grande pandilla de Rusia había sido capturada y apresada, pero no era tiempo para descansar, aún faltaba encontrar al asesino de Yelena, uno de los líderes de aquella pandilla, que al parecer había huido del país, por lo que la policía tuvo que comunicarse con la interpol para que fuera buscado en todas partes, no podía ir muy lejos... Tras unos meses se encontró al líder de la pandilla en Kazajistán, donde fue arrestado y condenado a cadena perpetua.

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⏰ Huling update: Sep 21, 2018 ⏰

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