Rebecca POv.
Obviamente mi embarazo no me estaba divirtiendo para nada, pero luego de llorar por casi un día entero me había compuesto mediamente, y he ido a almorzar al restaurante de mi nueva amiga, ella era realmente maravillosa y la había pasado fenomenal siendo el parte del club de las Srtas. Desesperadas, éramos algo así como una versión de Reality de mujeres con problemas, pero estaba bien.
Mis padres, bueno, ellos parecían estar llevando bien la noticia e intentaron quebrarme para saber quiere era el padre de la cosita creciendo en mi interior, pero Nikki me había sacado de esa, desde que volvió a la ciudad las cosas estaban tomando un rumbo más fácil. Obviamente Tom nunca se enteraría de este pequeño niño, um, por lo menos no está que yo estuviera lista.
La culpa realmente se estaba divirtiendo conmigo por mis decisiones, pero no iba a dar marcha atrás ¿Además que podía esperar de Tom? Él seguro que no estaría feliz, quizás me pediría un aborto o algo peor como llevarse al niño lejos de mí. Así aquí me encontraba buscando un trabajo para mantener a esta pequeña cosita, mis papás se ofrecieron a ayudar, pero yo quería mantener a mi familia.
Pequeña cosita tenia ahora exactamente un mes y las náuseas siempre estaban presentes, ir en la parte de atrás de un taxi en el loco tráfico de New York no estaba siendo de ayuda. Estaba segura que en vez de aumentar un par de kilos había bajado uno, pero mi doctor me dijo que no me preocupara ¿Se preguntan porque estoy en un taxi? Sí, conseguí un trabajo bien pagado en una firma de abogados, sería la asistente ejecutiva de unos de los socios.
¿Cómo conseguí el trabajo? A través de una hermosa morena, absolutamente sincera e inteligente llamada Verónica que conocí en una fiesta de mis padres ¿Mi entrevista de trabajo? Bastante alucinante.
Respiré profundamente mientras salía del taxi, alcé la vista hacia la enorme casa en los Hampton. Antes de que pudiera dudar el coche amarillo estaba levantando el polvo en el camino de salida, dejándome en el primer peldaño de la extensa escalera de mármol, sin vuelta atrás u otra opción.
Subí las escaleras lentamente y me acerqué a la puerta, con un ligero mareo. Parecía que esta firma estaba pasando un periodo prospero, toqué el comunicador, aunque ella ya debería saber que estaba aquí, ya que me abrieron el portón de la elegante urbanización.
En cuestión de segundos la puerta fue abierta por una hermosa mujer rubia que dejaba ver un ligera pancita de embarazada, ella por suerte, me sonrió.
-Hola, soy Rebecca Gilmore. Tengo una cita con Verónica.
-Hola, cariño. Mi nombre es Abby soy la cuñada de Verónica. Por favor, sígueme hasta el salón de té, ella estará allí en unos segundos – ofreció ella dulcemente.
Asentí y seguí sus pasos lentos mientras me conducía a través de la elegante casa. No podía dejar de ver a mi alrededor las fotos familiares de la realmente linda familia de Verónica.
La casa estaba llena de los típicos lujos, desde los pulidos pisos de mármol hasta las caras obras de arte contemporánea que colgaban en las paredes. Cuanto más exploraba, más en casa me sentía. Aun no podía entender como me haría cargo del trabajo de asistente empresarial, pero me adaptaba a ellos. Pasamos a través de unas puertas francesas y entramos en una acogedora habitación. Había una gran chimenea que desprendía el olor a cedro, otorgándole calidez a la estancia. La sala estaba bien iluminada, pero las lámparas alojadas tenían un brillo suave, haciendo así el gran salón de té reconfortante.
-¿Quiere algo de tomar mientras esperas? – invitó.
Negué con la cabeza y le di una sonrisa amigable a Abby.
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Serie, La esposa del magnate # 2. Unexpected Heir.
RomanceSinopsis Rebecca Gilmore proviene de una familia con dinero, y ha tenido un par de hombre guapos que se han aprovechado de su posición social. Cuando conoce al homologado soltero y playboy por la revista Remington, Tom Reed, ella desconfía de su di...
