El tiempo te va demostrando quien vale la pena y quien no, te va demostrando a quien le importas y a quien le dejas de importar el tiempo te va demostrando quien cree en ti y quien nunca lo hizo...no permitas que el tiempo te enseñe a valorar a aquellos que todavía están contigo... Hazlo ya.
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Mis ojos recorrían aquel lugar con impaciencia, era mi primera vez visitando un país extranjero así que todo se volvía completamente nuevo para mi, el estrés laboral me estaba volviendo loca y decidí tomarme un respiro, mis pies se adentraron a aquel hotel de lujo.
— Buenos días —dije cuando me encontraba frente a aquella recepcionista —una habitación por favor...
Mis manos tomaron aquella tarjeta q conllevaba a la habitación, al llegar ahí desempaqué mis pertenecías y las acomodé, luego me acosté en la cama observando aquel techo cubrido por un tono grisáceo.
—Por fin podré descansar... —dije sonriendo —tendré que aprovechar estas vacaciones al máximo.
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Las voces de otras personas provocaron que mis ojos comenzaran a abrirse, los ruidos provenían de la habitación de al lado.
— Parejas... —dije molesta —vienen a un hotel y lo que hacen es pelear... —niego con mi cabeza enfadada— para eso mejor quedense en sus casas
Aunque mi enfado se encontraba presente mis oídos se mantuvieron firmes a aquella conversación.
— Natalia ya no quiero esto...no quiero estar con una persona que no puede estar ni dos horas conmigo.
— ¿Y es mi culpa acaso?. Mi trabajo como modelo no es fácil, cuando terminé lo primero que hice fue venir a verte... por favor Bebé...
— Ahora no, si... hablemos después...
Luego de eso siento como azota la puerta... —pobre —me digo y me dirijo al baño a tomar una relajada ducha, me visto con un vestido rojo bien escotado y bajo para cenar.
Estar cenando sólo se volvía muy aburrido —Cómo quisiera compañía... —me digo frente a aquella mesa solitaria, luego siento que alguien toca mi hombro, elevo mi rostro y observo a un chico que se podría decir que no era de ese país.
—¿Eres coreana? —esa voz... juraría que la he escuchado antes, asiento con mi cabeza —¿Puedo sentarme?, veo que estas sola —sonrió —te puedo hacer compañía—guiño un ojo— ahm...¿si quieres claro?
—Sonreí —si quiero, la verdad comer sola no es muy agradable —pronuncie y observé como se sentaba frente a mi.
—Bueno... primero me presento, soy Park Jimin —me extendió su mano
— Encantada... —acepte su saludo —soy ____ —sonreí.
—Es hermosa tu sonrisa ______ —dijo y mis mejillas comenzaron a tornarse rojizas— aunque... no sólo tu sonrisa, tú eres hermosa.
—Gracias... y —traté de cambiar el tema —vives aquí en Estados Unidos? —pregunté
— Sí —contesto —mis padres son coreanos pero yo me mude a vivir acá a los 17, ya van ocho años viviendo en este país
— Entonces tienes 25?— pregunté y asintió
—Dos años mayor que yo... ehh, me gusta eso
—Entonces tienes 23, no es así? —preguntó y yo quede asombrada— ¿como lo sabía?
— ¿Como sabes eso? —pregunté y visualice sus labios curvándose para formar una sonrisa.
—Pensaste en voz alta—dijo y mis ojos se agrandaron como dos platos en ese momento.
—Lo siento... —me levanté y baje mi rostro hacía mi regazo —ya tengo que irme, gracias por acompañarme —ni siquiera me detengo a mirarlo una vez más y saló rápidamente de allí, camino para tomar el elevador y siento que alguien jala mi mano para girarme.
— ______ espera... no tenias que avergonzarte por eso, me gustó mucho conversar contigo hoy....de verdad —sentí una ligera caricia sobre me mano y me sonroje.
—A-a mi también —se fue acercando más a mi hasta sentir que su respiración se mezclaba con la mía, mis nervios aumentaron de nivel, solo se acercó a mi oído para pronunciarme algo.
—Espero verte de nuevo ____ —luego de eso se acercó a mi mejilla y pozo un dulce beso sobre ella.
Mis ojos se cerraron instantáneamente por aquel contacto, ansiando que se profundizara, me separo un poco de el y observo su rostro, su cabello es de un tono castaño claro, sus ojos son color café y sus labios... gruesos y carnosos, los que cualquier chica desearía probar.
Que estoy pensando, Oh Dios mio, parezco una loca pervertida.
— N-nos vemos —giró mi cuerpo y me adentro al ascensor evitando su mirada.
Continúo mi recorrido hasta mi habitación y suspiro aliviada cuando mis manos cierran la puerta, mis labios se curvan en una sonrisa recordando al provocador de ella.
—Jimin... — pronuncio sonriendo—yo también quiero verte de nuevo...
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Mis ojos miran el azul océano que se encuentra frente a mi y mis pies rozan la arena, ya han pasado dos días desde que me encontré con Jimin y desde ese entonces no lo he vuelto a ver.
—Señorita —alzó la vista y veo a uno de los asistentes del hotel frente a mi — esto es para usted —entre sus manos se encontraba una bebida.
—Yo no he pedido nada..se debe haber confundido —pronunció pero veo como se mantiene estático en el mismo lugar.
—Se que usted no lo ha pedido señorita... lo hizo aquel chico de allá —señalo a lo lejos a alguien —y me mando a decirle que disfrute mucho su bebida.
Me fije bien en quien era esa persona pero no podía visualizarla correctamente, cuando los ojos contrarios se encontraron con los míos mi corazón nuevamente comenzó a latir.
Jimin....
Comienza a acercarse hasta sentarse al lado mío, se sienta y besa mi mejilla.
— Te extrañé —pronuncia y mi sonrojo vuelve a salir a flote.
— Mentiroso —le digo —solo nos hemos visto un día —sonrío.
—Lo sé pero... —se comienza a acercar más a mi volviendo a ponerme los pelos de punta —desde ese momento no he dejado de pensar en ti.
CONTINUARA...
