Parte 1

3 0 0
                                        

Desperté con dolor en la cabeza y en el estómago, intenté tocarme la cabeza pero tenía las manos atadas, no podía ver nada, intente mover mis pies pero también los tenía atados. Todo estaba silencioso y eso me estremecía.

-Veo que despertaste- dice una voz femenina, por un momento se escuchan dos metales rozarse. Era un ruido estremecedor, se podría decir que era el sonido de la misma muerte. - Deberíamos divertirnos- otra vez ese sonido cada vez más cerca. El sonido desaparece dandole la bienvenida a unas manos heladas en mis hombros, unos mechones de cabello rosan mi espalda- Vamos a quitarte esto te parece- dice en mi oreja con un susurro. Yo no me muevo, tengo miedo de que debajo de mi rostro haya un cuchillo o algo parecido. Bastante historias he visto y no terminan nada bien. La chica me quita la banda y llega una luz secadora color blanca. En un intento por protegerme los ojos bajo la vista y para mi suerte no había un cuchillo esperando mi muerte. -¿Cuál es tu nombre, chico?- intento ver de dónde viene la voz pero solo hay oscuridad.

-Raphiel- respondo con voz temblorosa.

-Dime Raphiel, ¿Te gustan las torturas?- no sabía que responder, me encantaba leer historias pero no verlo en persona.

-No lo sé

-¿Quieres descubrirlo?- no respondo- Muy bien lo tomaré como un si- y con eso las luces se apagan.

-No, no ,no ,no ,no ,no ,no- maldigo mi vida de psicópata encubierto.

De repente una música de circo aparece "Damas y caballeros bienvenidos al circo Sangre Locurasti!!!" sé escuchan aplausos, "En el día de hoy veremos muchas cosas interesantes". Una chica se acerca a mí y me quita las sogas, llevaba una máscara que le cubría toda la cara.

-No hables y ven conmigo- ella solo me arrastró hacia las afueras del circo o lo que parecía algo asi. -Soy Lucianela. Debes morderme.

La mire atómico, ella en parte solo se alzó la manga y me mostró su palido brazo. Por alguna razón solo veía su vena palpitando bajo su blanca bien.

-Muerdeme rápido!!- exigía ella, yo solo sentí una sed y un descontrol, sin pensarlo tome su brazo y la mordí. Su sabor era glorioso y perfecto me separé solo para verla. Detrás de esas pupilas azules podía ver mis ojos color rojos desde nacimiento.

-¿Que me hiciste?

-Somos lo mismo- sonrió y por alguna razón tomo mi cuello, lo viro y me mato.

Volví a despertar, esta vez en una mesa metálica sin sogas. Me senté y me fijé que estaba en una jaula de metal. Escuche un sollozo y ví a una chica con el cabello rubio y con poca ropa. Ví sus venas palpitar a gran velocidad eso significa que está asustada. Quise acercarme pero cuando intenté bajarme de la mesa ella se cerró más en si misma y sus venas palpitaban con más velocidad. Me senté en la mesa y sus venas bajaron la intensidad.

- ¿Que esperas acércate?- le gritó un hombre con un palo de metal, ella lo ignoro pero el hombre la tomo por el cuello y la golpeó con la baranda de la jaula. - Te dije que te acercarse a el- sin darme cuenta estaba sosteniendo el cuello del hombre y asfixiandolo. Sentí sus venas palpitar bajo mis manos. Tome su muñeca y la mordi, absorbiendo toda la sangre que pude. Aprovechando cada gota y dolor que el hombre sentía. Ya en hombre estaba muerto pero no lo solte hasta que estuviera satisfecho. La chica se quedó atónica y volvió a su refugio. Cuando termine solte el cuerpo y caminé hasta donde ella estaba. Su cuerpo se encogió y su corazón se aceleró. Me quite el jacket y se lo di.

- Yo no siento nada, pero sé que tienes frio- ella no lo acepto así que me doble y se lo puse por encima cubriendo casi todo su cuerpo. - No te pido que duermas porque eso sería decirle a un ratón que se haga amigo de una piton. Así que te pido que te relajes y prometo que mañana te sacaré de aquí.- ella me miró atónica.

You've reached the end of published parts.

⏰ Last updated: Oct 07, 2018 ⏰

Add this story to your Library to get notified about new parts!

save meStories to obsess over. Discover now