Eran las 6 de la mañana. Me desperté con el sonido del móvil estampándose contra el suelo, muy propio de mí dejarlo en la cama por la noche al quedarme dormida mientras veía vídeos. Aproveché para despertarme del todo, ya que los primeros días de universidad me producían cierta ansiedad. Además, así no tendría que cruzarme con mis padres y evitaría la primera discusión del día. Me dio tiempo a elegir la ropa (unos shorts vaqueros y una camiseta que se me ajustaba a la cintura, algo normalito), cogí una bandolera y metí unos folios en blanco y un bolígrafo. No creía que fuera a necesitar mucho más. Me lavé y me maquillé sutilmente. Intenté desayunar pero no me entraba nada, ya comería algo más tarde en la facultad. Cogí las cosas y salí de casa. Cuando estaba llegando a la parada escuché una voz a lo lejos llamándome, me giré y le vi.
-AAAAAAAAAASTRID, ESPÉRAMEEEEE.
Mi compañero de clase, David, venía corriendo hacía mí calle abajo. David era mayor que yo 5 años, moreno, ojos oscuros y atractivo a decir verdad. El año pasado en una noche de fiesta nos habíamos emborrachado y nos liamos, pero la cosa no fue a más. Aunque en verano solía hablarme, desde que tenía novia nuestra relación se había vuelto más fría. Algún día tendríamos que hablarlo, pero hoy no iba a ser ese día. Me paré y le esperé. Al llegar a mi altura, paró a coger aire, estaba en forma pero supongo que ya no tendría tiempo de hacer ejercicio como a él le gustaba.
-Joder, si que vas pronto, ni que tuvieras ganas de empezar...-me miró perplejo, exagerando los gestos.
-Sabes que no, pero los primeros días me pongo nerviosa y lo hago todo más rápido.
-Ya veo, ¿qué tal te ha ido el verano?
-Bueno...nada interesante. He ido a la piscina y poco más. Mis padres no han querido ir a ningún sitio de vacaciones. ¿Y el tuyo?- noté como eso me afectaba e hice todo lo posible por que no se notara, me sentía rara por no salir ningún año de vacaciones.
Creo que él se fijó en que le estaba quitando importancia y no insistió en ello. Mientras llegaba el autobús me contó que estuvo al norte de España visitando Galicia y Asturias y que este último mes lo había pasado en Málaga porque tenía familia allí. Adoraba escuchar a la gente, sus historias, sus problemas, su vida en general. Eso me relajaba, así que me gustaba mucho hablar con David porque no me obligada a tener que participar demasiado en la conversación y la llevaba él.
"Facultad de Psicología". Se oyó la chirriante voz en off del autobús.
-¡Esa es la nuestra!- exclamó David y le dio al pulsador.
-Me alegra que te lo hayas pasado tan bien en las vacaciones, luego me tendrás que enseñar las fotos, ¿vale?
-Bueno...Quizás omito algunas... -dijo entre avergonzado y risueño.
-¡¡¿¿Otra vez con tus desnudos "artísticos"??!!- exclamé intentado parecer indignada.
-Vamos...no te pongas así. Sabes que me lo paso bien haciéndolos.
-Pfff, está bien, ya eres mayorcito. Haz lo que quieras.
Sonó el timbre. David tenía que irse a la sección de Psicología y yo me quedaría aquí. Se despidió con un toque en el hombro. Miré el papel de mi horario de este año, ahí ponía "AULA 2". Un sentimiento de vagueza extrema recorrió todo mi cuerpo. No me había encontrado con nadie conocido. Seguro que estaban todos en las putas novatadas y no habían venido a clase. Odiaba las novatadas por el simple hecho de que era un acto de dominación, repulsivo y usualmente misógino, así que yo no participaba en semejante mierda.
Llegué al aula y efectivamente, no había nadie. Así que, sin esperar al profesor, me di media vuelta y me fui a la cafetería. Los pasillos también estaban desiertos, se notaba que eran las 8 de la mañana y además novatadas. En la cafetería me pedí un café con leche y una tostada de jamón. La chica se acordaba de mí de tantas visitas que le había hecho y estuvimos conversando acerca del verano, de la rutina y del tiempo. Le expliqué lo que me había pasado y que no tenía ninguna prisa.
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Te encontré en la facultad.
RomanceAstrid es una chica delicada pero muy borde. Tiene los ojos miel y un pasado doloroso que le hace vivir acomplejada, aislándose de su entorno por miedo a que se vuelva a repetir. Astrid es veterana de Ainar, quien por su forma de vestir y actuar si...
