-Vamos S, este vestido te hará lucir mejor que esos pantalones- señalo Mel a la vez que agitaba un ultra, mega corto vestido negro con un poco de transparencia en la parte del busto frente a mi cara.-Recuerda que estamos festejando nuestro cumpleaños, no vamos a misa.
Sip, era NUESTRO cumpleaños; nop, no somos mellizas, gemelas, "cuates", simplemente éramos dos mejores amigas que por más random que suene nuestro cumpleaños nos unió, todo fue cuando ambas cumplíamos siete años y sin saber una de la existencia de la otra, por destino su madre y mi tía habían decidieron celebrar ambos cumpleaños en el parque del centro que contaba con pequeños kioscos con mesas de cemento en el centro, y una pequeña parrilla. Coincidencia o destino; como a Mel le gustaba llamarlo, yo lo llamaba más un error del viejo de la entrada (literalmente), y es que el señor pensó que cuando la mama de Mel había ido a preguntar si se podía amarrar una pequeña piñata entre dos árboles, con la promesa de limpiar cualquier tipo de desastre, todo para el cumpleaños de su pequeña de siete años, nuestro hermoso protagonista, imagino o bueno dedujo, que se trataba de la misma fiesta mencionada un día antes por mi tía. Y así fue como termine festejando mi cumpleaños número siete con una berrinchuda que hizo pucheros cuando vio que su piñata era de burbuja en lugar de ser de bellota.
-¡S! muévete, Alex no tarda en venir por nosotras y tú sigues con esos pantalones rotos- fruncí el ceño, y baje la vista al pequeño roto que se le estaba haciendo a mi jean en la parte interna del muslo, Dios odiaba tener mis muslos más grandes que cualquier parte de mi anatomía, ¿Por qué no podía tener los pechos más grandes en lugar de mis muslos?
-¿Regresaste con Alex?- regresando la atención a mi pecosa amiga, y al mini vestido que me veía desde mi cama.
-Sí, lo amo tanto sabes que no puedo estar mucho tiempo enojada con el- Alex, ¿Cómo describirlo? Egocéntrico, peligroso, mujeriego y muy pero muy fastidioso; pero por alguna extraña razón había caído completamente enamorado de mi pecosa, cuando los veías juntos nunca pensarías que esa ternura de hombre que cada dos por tres dejaba besos en la mejillas de su pequeña novia, era jefe de seguridad de OutLaws, el mayor moto club de Luisiana. Eran la pareja perfecta, el con su metro ochenta y con una de las mejores anatomías, el brazo derecho completamente tatuado mientras el izquierdo estaba limpio; era objeto de muchas miradas lascivas pero el siempre parecía tener únicamente ojos para Mel. Era buen chico pero el hecho de permanecer a un club que ante los chismes de nuestra comunidad eran demasiado peligrosos como musculosos, siempre había sido un pequeño obstáculo para que estuviera cien por ciento de acuerdo con su relación; un tanto toxica, pero yo nunca había intervenido en las relaciones de otros, si Mel era feliz yo lo era. –Alex me dijo que irían unos miembros del club, sé que no te agradan pero tienes que conocerlos. De verdad S, si no estuviera tan enamorada de Alex no dudaría en dirigirme a uno de ellos-
-Si,si,si Mel lo sé, nunca dejas de hablar de los dioses griegos con los que Alex está involucrado- grite atreves del baño, mientras me probaba el mini vestido.
-Y tal veeez, te puedas enrollar con alguno- La cabeza de Mel se asomo por la puerta mientras me veía con su gesto que no se podía significar otra cosa que "Si Samantha, vamos a hablar de porque tener 21 y ser virgen es un delito"
-¡Qué emoción!- dirigí completamente toda mi atención a ella, con una muy, muuuy falsa sonrisa- No sabes las ganas que tengo de acostarme con un desconocido ¿Sabes porque?- hizo el amago de querer interrumpirme- ¿No? Ok te diré, estoy emocionada en perder mi virginidad en un baño o tal vez en el asiento trasero de un carro; o, esto se pone cada vez mejor, contraer una enfermedad o la cereza del pastel ¡quedar embarazada! estoy deseando que llegue Alex para irnos Mel- termine mi discurso con un pequeño saltito no muy propio de mi.
-Ja ja ja, eres tan graciosa Samantha- en este punto Mel ya había entrado por completo al baño- No seas tan dramática, yo solo quiero que vivas un poco S, hagamos un trato si te enrollas con alguien-
-No- la interrumpí saliendo del baño con el mini vestido puesto, no me veía tan mal, a decir verdad me sentía guapa.
-No me has dejado terminar S- dijo Mel siguiéndome – si te enrollas con alguien, ósea nivel Samantha y su fobia al pene, que solo consta de unos cuantos besos subidos de tono, te invito a comer por dos semanas y no toco el tema de tu gran V en nuestras siguientes dos salidas ¿Qué opinas?- concluyo al momento que me extendía la mano.
En mi cabeza todas las posibilidades empezaron a aparecer, desde yo besándome con un viejo gordo, a mí pudiendo comprar la Lap que tanto necesita, y es que si las matemáticas no me fallaban (como usualmente lo hacen) ahorrando el dinero de dos semanas de mis comidas obtendría la suma que le hace falta a mis ahorros.
-¿Incluye desayuno?- cruce mis brazos y mostré que esto no le iba a salir nada barato.
-Demonios- mascullo Mel. –Ok, pero tiene que haber un poco de fricción- Mel me vio desafiante con su ceja alzada.
Diablos, de verdad necesitaba esa computadora. –Trato- estire mi mano, y sellamos el negocio.
¿Qué podría salir mal?
T O D O
*작별 인사
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Bienvenida a mi mundo (MC)(PAUSADA)
Novela Juvenil-Te puedo apostar que estas comenzando a mojar tus bragas preciosa- dijo tranquilo aun recargado en su motocicleta, con una mano en mi cintura. -N-o- dije en apenas un murmullo -Sam, no me puedes mentir a mi- susurro en mi oído mientras le daba un p...
