Estoy en uno de los pocos espacios de mi casa que siento mío en forma exclusiva: el baño. Jamás hubiera creído que este pequeño cuarto, donde uno acude a higienisarse y a cubrir necesidades básicas, iba a convertirse, a mis 38 años, en mi santuario, pero así es.
Cabe aclarar que siendo mamá de 2 maravillosos e inquietos hijos, de 5 y 8 añitos, éste es el único lugar donde mi persona está sola...
-mami- escucho la melódica palabra proveniente detrás de la puerta- ma, estás ahí?- golpea la puerta con insistencia
- si, Camí, estoy acá
- estás haciendo lo primero o lo segundo?- pregunta mi hija pegada a la puerta
- o lo tercero- agrega su hermano menor uniéndose
- no hay tercero nene! Es uno o dos
- y si lo segundo es con cuetes?-preguntó inquisitivo- eso es lo tercero. No mami que eso es el 3?- siento como ambos están pegados a la puerta y me doy cuenta de que mi descanso terminó
- Camila y Juan... Pueden dejarme hacer pis en paz, por favor?-
- no se escucha q estés haciendo pis ma
-no se escucha nada. Que estás haciendo ma?
Cuando comenzaron a debatir fuera del baño, en forma acalorada, supe que mi paz había terminado y salí para encontrarme a dos peques, totalmente embarrados y peleándose por una caja de cartón. Sí, una humilde caja de cartón, que había logrado destronar a sus decenas de hermosos juguetes sólo por una razón: no sabían porque pelear y disputarse x ese trofeo parecía una buena razón, y para hacerlo como corresponde, debieron ensuciarse en el barro del jardín (que estaba divino, después de 10 días seguidos de lluvia!!)
Yo miraba sus adorables cuerpecitos embarrados, tironeando de la caja de cartón y siguiendo más allá con mis ojitos temerosos, lo más aterrador del asunto: barro por todo el camino desde el jardín hasta la puerta del baño
- que....!?!- grité Ni sabía que preguntar, que decirles... Sólo tenía ganas de llorar al notar que nuevamente tenía que pasar el trapo de piso por toda la cocina y pasillo
-fue ella
-Fue él
Dijeron ambos a coro, mirándose con odio pero sin soltar la caja.
- todo por esa caja?! De verdad?!- con enojó les saqué la caja
- Es mía la caja, dámela- demandó Camila
- nena no mientas, es mía la caja- Juan intentaba sacársela sin éxito
- ya buscan como limpiar éste enchastre, en una hora viene papá a buscarlos y saben que no le gusta esperar
- yo me baño primero- apuró el chiquito y así embarrado se metió al baño
Ambos estaban casi listos cuando sonó el timbre de esa forma tan característica. Camila abrió la puerta
-Es papu- gritó entusiasmada y tomó las llaves para abrirle
- ya casi están listos- comenté desde el piso, juntando los juguetes que iban a llevarse y guardándolos en las mochilas.
- día difícil?- preguntó y a pesar de no verle la cara supe que sonreía
- como cualquier otro día ...-lo miré- te dejaste la barba- comenté sorprendida ante la imagen
- Como me queda?- se veía sexy, pero jamás lo admitiría y solo le mostré mi pulgar para arriba
No esperé respuesta, fui a buscar las camperas, èl me seguía con Juan atrapando su pierna
- gracias Pau. Aunque siento que me hace más viejo, vos qué opinas?
Lo sentía detrás de mí, arrastrando a Juan con fingido esfuerzo mientras q el chiquito se desarmaba de risa.
Respiré profundo.
- ya estoy lista Papu- Camí apareció en el momento justo
- vamos chicos, denle beso a mami y al auto
Los abracé y llené de besos. Supervisé que llevaran todo y los acompañé a la puerta
- te salvó la campana- comentó dándome un beso en la mejilla, divertido
- pórtense bien con papá
-si mami, te amamos- dijeron al unìsono
-yo también, mucho- dije desde la puerta
-yo tambien- agregó él
Segundos después se alejaban de mi vista
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Pausa...
قصص عامةCuando algo falta en nosotros, se acrecienta esa nostalgia y el dolor de no haberlo valorado lo suficiente mientras lo tuvimos...
