Inexplicable

5.8K 183 13
                                        

Un carro rojo viajaba a toda velocidad en la autopista, dentro de él había una mujer muy hermosa de cabello negro lacio y a su lado un hombre con el cabello café, en la parte trasera la pequeña niña de 12 años miraba asustada lo que ocurría en ese momento, sus padres discutían a todo pulmón, gritandose groserías e incoherencias, el hombre pisó el acelerador con todas sus fuerzas por el enfado que lo consumía cada vez que la mujer abría la boca, la mujer lloraba asustada y continuaba gritándole que se detuviera y la niña observaba por la ventana como el entorno de la autopista pasaba rápidamente frente a sus ojos, miró al frente con horror y se llevó las manos a la cabeza cuando un grito ahogado se escuchó luego del impacto. ¿El resultado? El vehículo había volcado en una vuelta muy pronunciada, cayó del acantilado y voló 7 metros hacia abajo, el impacto fue tal que los adultos murieron al instante, de alguna misteriosa manera la niña había logrado sobrevivir, pero sus golpes y quemaduras luego de la explosión habían sido muy graves, fue llevada al hospital donde fue atendida de inmediato.

Seis años después.

Un hombre alto de cabellera plateada caminaba por los pasillos del hospital, estaba harto de la incompetencia de sus enfermeras, se dirigió hasta él cúbico principal a buscar aquellos papeles que ninguna de esas inútiles había podido encontrar, abrió la carpeta y rebuscó aquel nombre.

Sesshomaru: Inuyasha Taisho… Ja, eres un estúpido.

Su mirada era fría y estaba más que harto del comportamiento de su hermano, tenía 3 fracturas, una en cada pierna y la otra en su mano izquierda; rechinó los dientes agregando otra hoja al expediente, esta vez había sido un golpe en la cabeza, las malditas carreras callejeras era todo lo que el incompetente de su hermano tenía en la cabeza desde que salió del colegio y cada vez que sufría un accidente, acudía a su hospital para que lo cubriera ante sus padres.

Tiró la carpeta a un costado del cubículo con furia e iba a emprender su camino hasta la habitación para insultarlo una vez más por sus idioteces, pero justo en ese momento una mujer de labios carmesí y una coleta salió del área de los niños enfermos con una bata blanca de doctora y una enfermera que estaba haciendo sus prácticas, aún le faltaba su título, él las observó de reojo, sabía perfectamente quién era y una sonrisa se dibujó en su rostro, habían sido compañeros no solamente de trabajo, si no también en la universidad, se habían graduado increíblemente jóvenes ya que eran inteligentes y aplicados, cuando tenían 25 y aunque su relación parecía estar a punto de convertirse en algo más, algo había detenido a aquella mujer y ahora solo parecía que serían amigos.

Kagura: Alguien debe hacerle entender a esa chiquilla que ya no debe estar aquí, sé que eres la nueva Sango, pero te lo encomiendo, yo saldré de viaje por unos días y no sé cuándo volveré.

Sango: Pero doctora… según lo que me han contado las demás enfermeras ella aún no recupera la memoria… *Angustiada*

Kagura: Lo se, pero ella ya es prácticamente una mujer, mañana cumple 18 y el hospital no puede seguirse haciendo cargo de ella.

Kagura suspiró angustiada, no quería verse en la penosa necesidad de echar a la muchachita pero no tenía otra opción, ella había estado a cargo de ella durante los últimos meses pero no podía hacer más por ella.

Sango: Intentaré contactarme con alguno de sus conocidos...

Kagura: No tiene ninguno *Secamente* Créeme, he intentado de todo pero parece que a toda su familia se la hubiera tragado la tierra.

El platinado se atrevió a hablar por fin, se acercó a ellas tomando un vaso de agua y las miró seriamente.

Sesshomaru: ¿Qué ocurre?

Exclusivamente míaStories to obsess over. Discover now