Se lo ve relajado, con la mirada perdida, sin interés, sin preocupación, casi sin sentido si tenemos en cuenta el lugar en el que está. Por detrás siente una mano que le toca el hombro y le dice de manera alegre:
-Tomi, vas a salir al receso?
-Emm, sí. -Dice mientras se para-
-Qué te pasa?, te veo un poco perdido -Pregunta Mara, preocupada-
-No, nada, no te preocupes, no desayuné y me duele un poco la cabeza -Se ríe y se toma la cabeza con la mano derecha-
-Trata de desayunar la próxima vez, no vaya a ser cosa que te desma..-
El timbre suena y una ensordecedora tropa de adolescentes charlatanes se dispersan por el salón buscando la salida.
-Como te decía, no vaya a ser cosa que te desmayes -Continúa Mara mientras ambos caminan hacia el patio-
-Bueno, me conoces hace bastante y sabes que me suele pasar, sólo estoy algo distraído -Dice al llegar al patio, viendo de frente la luz del sol, que le ilumina el rostro-
-Estamos en la semana de exámenes para el segundo trimestre, te entiendo -Sonríe mientras se sienta abajo de la sombra de un árbol-
-Nunca te sentiste un fracaso? -Le dice sin mirarla a la cara-
-Si, pero están ustedes para hacerme sentir menos fracasada -Levanta su cabeza y responde en tono burlón-
- Hablando de nosotros, sabes por qué Luca faltó? -Lanza la interrogante, esta vez mirándola-
-Está enfermo, anoche hablé con él, la chica con la que estuvo al parecer tenía gripe -Se ríe, mientras coloca sus manos en el piso para levantarse-
-No quiero imaginarme de qué forma lo contagió -Ríe y hace una mueca de asco-
Mara se para a derecho-
mientras a lo lejos se escucha el timbre.
-Bueno muchachote, dos horas más y a casa -Le afirma, golpeándole el brazo con el puño derecho-
-Gracias al cielo-Responde aliviado, recibiendo el golpe sin mosquearse-
Ambos se alejan del árbol caminando hacia el interior del edificio. Los fríos pasillos de la Secundaría se llenan de ruido cuando todos intentan volver a los salones, chicos de distintas edades subiendo las escaleras preocupados por no llegar tarde a la próxima clase, auxiliares preparándose para cumplir con su tarea cuando se desocupen los pasillos, Tomás y Mara, caminan despreocupados hablando entre sí y una vez que llegan al aula, se les da la noticia que su profesor está ausente.
-Se me hace raro que el profesor Diaz haya faltado -Dice Tomi, entre el barullo de la clase-
-Tal vez la chica con la que estuvo tenía gripe, como le ocurrió a Luca -Responde Mara, riéndose-
-Asquerosa, ya me había olvidado de esa imagen mental
-Replica Tomi con una mueca de asco-
-Ven, ven dame unos besitos con un poco de mocos -Se burla Mara, matándose de la risa-
-Lo peor es que tal vez haya sido así, pobre Luca -Riéndose le responde-
-Y si lo vamos a visitar mañana?. Es sábado, día de flojera
-Mara pregunta y luego afirma-
Sí, mañana no tengo nada para hacer -Le responde haciendo un ligero movimiento de cabeza-
Hablando y hablando sobre temas de adolescentes las horas pasan volando y estas no serían la excepción, llega el momento de salida del colegio. Los viernes son más alegres que cualquier otro día porque se acerca el fin de semana y eso para un jóven es oro puro. Todos se levantan de sus bancos, se colocan su mochila en la espalda y se retiran del establecimiento.
Mara y Tomás viven en la misma cuadra, por lo tanto siguen su camino juntos hasta llegar al casi compartido destino, una vez en la cuadra se despiden y cada quien entra a su respectiva morada. El hogar de Tomás se encuentra vacío, la madre y su hermano menor están practicando natación mientras que su padre está volviendo del trabajo, lo que implica un viaje largo, como sea, la casa se encuentra vacía y tranquila, por lo que decide olvidarse de su teléfono celular y se acuesta a dormir.
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Profundidad
HorrorUn grupo de amigos, al ver que no tienen futuro, deciden comenzar a ganar dinero por internet, pero, no de la forma que todos conocemos.
