La mañana ha comenzado, ya estoy arreglado para ir al Instituto. Observo a través de la ventana a las personas caminando muy rápido por la calle. Se ha hecho tarde para ir al colegio.
Mis padres están en el comedor, pero no les importa si como. Solo me esperan para salir rápido, así como las personas que pasan fuera de casa.
Esa calle, que ha visto mi entrar y salir del hogar toda mi adolescencia.
En el colegio... ha pasado todo lo cotidiano: maestros, compañeros de estudio y la sección con el puto ruido de todos en colectivo. Lo bueno de hoy... Mirar a Juan -El chico silencioso que se sienta detrás de mí- Él ha escrito para mí, unos papelitos con unas frases en francés. Siempre llego desesperado a casa a traducir el contenido del recorte en mi ordenador. ¡Qué maravilloso lo que me escribe! Son fragmentos, poemas de amor. Considero que es un buen estudiante y muy atento con el necesitado de aprendizajes, le gusta ayudar en la sección, pero es muy silencioso para hablar sobre su orientación. Mis compañeros de clase, saben lo mío; pero, en mi casa... Mis padres tienen la idea que tendré muchos hijos -lo piensan por que soy un favorito y siempre ganador de concursos de verano, cuando acompaño a una de las señoritas de mi clase- Juan es tímido, pero con espléndido cuerpo griego. Ya me gustaría verlo desnudo como una de esas fotos que me solicitan las chicas que no saben lo de mi orientación. ¡Ah, es que no me han visto mi sexo! Tengo un miembro reproductor que mi madre un día se asustó al verme desnudo por accidente.
El ocaso se hizo próximo y mis padres están en el comedor conmigo... Mi mamá llegó algo rara, la situación es muy tensa. Mi padre se ha levantado y camina hacia mi cuarto. ¿Qué se le habrá perdido en mi habitación? Mamá comienza a llorar... No he sabido el motivo, pero le paso un vaso con agua, toma y me dice: "Carlos, le pido que camine a su cuarto" el estómago se me ha revuelto... No sé que está sucediendo, lo sabré al entrar.
-como padre te pregunto: ¿Qué es esto?
-unos recortes de poemas...
-Los firma un hombre ¿Sos maricón?
Mi madre llora más de lo normal, el jefe de casa con su cara de sargento me observa y yo le respondí: ¡Sí!
-¡No quiero verte! vuelve a la calle... Como en la mañana cuando íbamos caminando y dejaste caer este recorte que lo ha traducido un colega del trabajo, y qué vergüenza me ha dado el saber su contenido y su firma.
¡NO TENGO HIJO MARICÓN... Te me vas de casa!
Mi madre no me mira, observa a través de la venta; misma, donde miraba pasar a las personas en el inicio del día y ahora me verá transitar, para nunca volver.
YOU ARE READING
Abre la Puerta
Teen FictionAdolescente gay sin familia en la ciudad. Ofrece encuentros sexuales. La única forma tan loca, que encuentra a un verdadero amor. Todo gira en circunstancias tan diversas.
