Prólogo

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¡Hola! ¿Qué tal?

Antes que nada quería advertir que puede que esta novela tenga un mal vocabulario, trate temas ofensivos para algunos (como drogas y demás). Espero que comprendáis que es parte de ella y aún así la leáis, pero si os molesta demasiado solo avisadme que trataré de no incluir demasiadas cosas de estos temas.

Gracias por leer ;)

Aquí os dejo el prólogo de la historia, espero que os guste y, si es así, os agradecería que comentárais y votárais. En verdad valoro vuestra opinión :))

***

—¡NO! ¡Por favor Jeff no sigas... por favor... detente por favor!

Me levanto rápidamente de la cama al oír los gritos asustados de mi mamá. Otra vez mi padre, Jeff, la está golpeando... pero no lo permitiré, se acabó.

Agarro con fuerza un bate de béisbol y bajo rápidamente las escaleras hacia el comedor, donde me encuentro a Jeff junto a un pequeño bulto que se mueve levemente.

—¡Esto es para que aprendas a obedecerme! —grita mi progenitor dando otra patada a mamá.

—¡Déjala en paz monstruo! —exclamo, dándole un golpe seco en la espalda.

Mi padre se vuelve con una expresión de enfado y dolor. Me golpea tan fuerte el rostro que caigo de espaldas contra la mesita de cristal, la cual se rompe en mil pequeños trocitos que se clavan en mi piel atravesando el fino pijama de algodón.

—¡No debiste hacer eso Skyler! —devuelve Jeff volviéndose hacia mi mamá de nuevo.

Me incorporo con dificultad, sintiendo como mis pies descalzos son dañados por los cristales rotos. Hago una mueca de dolor y avanzo hacia mi padre, que ha vuelto a golpear a lo que ahora es mamá, un bulto sangrante acurrucado en el suelo.

Me abalanzo sobre la espalda de Jeff, derribándolo. Él me golpea con furia el abdomen, haciendo que suelte todo el aire de mi interior.

Una nueva agresión es lanzada hacia mí, esta vez hacia mi frente, provocando que el mundo empieze a girar a mi alrededor al tiempo que siento como una sustancia húmeda se desliza por mi rostro.

—¡Estoy harto de vosotras! ¡Sólo sois unas malditas zorras que van por ahí tirándose al primero que pillan! ¡No seguiré soportando más humillaciones! —grita con ira, Jeff.

Observo petrificada como aquel que se hace llamar "mi padre" saca una pistola de su pantalón y apunta a mamá...

¡PUM!

Un grito desgarrador sale de entre mis labios, al momento las lágrimas caen como una cascada de mis ojos, y un oscuro y profundo vacío se instala en mi interior.

Mi mamá, la única persona en el mundo que ha estado ahí para mí, que me ha curado cuando estaba enferma, que ha velado por mí, aquella que trató con todas sus fuerzas de darme todo el cariño posible, de recompensar el gran daño que Jeff nos hace cada día... esa mujer, mi mamá... está muerta... y mi propio padre la mató.

Y ya no pienso más, no pierdo una sola decíma de segundo más, reacciono, cogiendo un gran trozo de cristal roto del suelo, tirándome sobre Jeff y hundienđolo en su pecho.

Mi camiseta blanca se llena de roja y espesa sangre, un olor metálico llegando a mis fosas nasales.

Miro el cuerpo inerte de mi padre y doy un grito ahogado, yo no quería matarlo, no quería, pero él... él mató mamá e iba a hacer lo mismo conmigo... yo...

«Se lo merecía» —dice una vocecilla en mi cabeza—, «Se lo merecía»

Trago saliva y paso mis manos manchadas de sangre por mi rostro, enbadurnándolo con esta aún más.

Apreso mi labio inferior entre mis dientes, mi cabeza funcionando a todo lo que da, pensando qué hacer, viendo la macabra escena ante mis ojos y sin tener idea del siguiente paso que debo tomar.

En ese momento, lo único que se me ocurre es eliminar las pruebas de lo sucedido... ¿y qué mejor para hacerlo que el fuego?

Voy a la cocina y con manos temblorosas agarro de la despensa dos botellas de gasolina, cubriendo
todo el suelo de arriba con una y el de abajo con otra, así como los cuerpos sin vida de mi mamá y de Jeff.

Me agacho sobre mamá y le doy un suave beso en la mejilla, quedándome con el sabor a sangre y gasolina en los labios.

Camino hacia la puerta de salida, tomando una caja de cerillas de la cómoda y sacando una.
—Adiós mami —prendo la cerilla, hechando un último vistazo a la casa que hasta el momento fue pasto de miles de agresiones, tanto físicas como psicológicas-, adiós pasado -dejo caer la cerilla al suelo y salgo de la casa, caminando directa al callejón contiguo, el olor a quemado inundando el aire, impidiéndome respirar apenas.

Pero no miro atrás, sé que si lo hago me hecharé a llorar y, como mi mamá siempre decía: "El pasado, pasado está y no se debe sufrir por él, no más"
—No más —susurro para mí misma, perdiéndome en la oscuridad del callejón.

Sí, lo sé, no debería haber matado a Jeff, no debería haber quedamo la casa con sus cuerpos, no debería irme así, sin dar parte a las autoridades... debería contar lo que he hecho, lo que ha pasado, debería dejar de nadar contracorriente y poner mi destino en manos de alguien que sepa qué hacer con él... pero no quiero eso; yo trazo mi propio camino, yo asumo las consecuencias de mis actos... Yo soy una Chica Mala e hice lo que tenía que hacer para sobrevivir.

***
¿Qué os pareció?
Espero que os haya gustado y os animéis a continuar.

Editado ✔✔

Angie Al❤nso

Chica mala [Finalizada]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora