No puedo dejar de mirar a estos siete tipos frente a mi.
Cada uno es más bello que el otro, pero todos son hermosos a la vez. Y no de una forma sexual o que fueran chicos lindos. Realmente son perfectos en su totalidad.
Todos son altos, visten con diferentes ropas pero todas negras salvo por sus zapatillas o las gorras de dos de ellos.
Tienen una complexión física increíble, bajo sus camisetas se pueden ver con claridad los músculos de sus brazos. Sus rostros son todos definidos y con piel que parece porcelana, y ni hablar de sus ojos.
Dios, sus ojos, cada uno tiene sus ojos de un color diferente. Hay ojos azules como el agua cristalina, negros como el carbón, mieles y avellanas, ¡uno tiene ojos grises!. También están esos ojos casi amarillos de gato que me deslumbraron y que aún me miran divertidos.
Caigo en la cuenta de que los estoy mirando sin pudor y que aún estoy en el suelo sin haber hablado.
Wow, ahora sabes que hay que hacer para que cierres tu maldito pico de vez en cuando.
Si, deben poner frente a mi a siete hombres perfectos para que cierre mi boca por un rato.
- Y bien, ¿vas a quedarte ahí toda la noche o vas a hablar? - uno de ellos, el de ojos negros para ser exactos, habla. Su voz ya la había oído, es la voz profunda y grave.
Me levanto con rapidez y limpio mis rodillas. Los observo uno por uno y mi vista se fija en ojos de gato.
Si vas a hablar, di algo inteligente por favor.
- No van a violarme, ¿verdad? - Oh Dios, voy a matarte.
Uno de los que estaban parados detrás de todo se atraganta y luego comienza a reír. Si antes me miraban divertidos, ahora parece que no aguantan la risa. Y de hecho no lo hacen porque todos comienzan a reír.
- No era algo que tuviéramos en mente, pero gracias por la idea, niña. - el de ojos azules sigue riendo un poco y los otros se calman.
Eres genial Olivia, realmente genial.
- Oye no sería violación si te dejas, bonita. - todos ríen con el comentario del de ojos miel y mis ojos se abren al tope. No esperaba ese comentario.
- Ya enserio. ¿Qué haces aquí a esta hora, niña? ¿No deberías estar en casa con tus papis mirando dibujitos animados? - el de ojos negros vuelve a hablar y los demás me observan con sorna. Ese comentario me ofende y frunzo el ceño mientras cruzo mis brazos.
- No soy una niña, y no, no miro dibujos animados, sólo miro Disney Channel. - ¿¡Qué!? ¡Serás idiota Olivia!
Nuevamente comienzan a reír y yo quiero morir por la vergüenza.
Eso si no te mato yo primero torpe.
Estúpida conciencia, ¡cállate!
- Tienes razón, no eres una niña. Disney es muy maduro. - ruedo los ojos y los miro mal a todos.
- ¿Saben qué? No tengo tiempo para esto, literalmente. Tengo cosas más importantes que hacer que discutir con siete idiotas. - me giro para volver hacia la tumba de Diana pero oigo hablar al de ojos azules.
- Oh, oh, la niñita se enojó y nos llamó idiotas. Yo creo que no podemos dejarla ir luego de eso, ¿tú que crees Amón? - su tono de voz no me gusta por lo que camino más rápido y me dirijo hacia la zona de lápidas.
- Yo creo que hay que atraparla y llevárnosla, no estuvo bien que nos llame idiotas. - quiero caminar más rápido pero siento que me toman de la cintura y me levantan del suelo.
YOU ARE READING
Pecados Capitales
Short Story¿Y si este golpe de realidad era lo que necesitaba para darme cuenta de que todo el tiempo me mentí a mi misma? Quizá era necesario llegar hasta este punto para entender que no era quién decía ser y que jamás descubriría hasta donde soy capaz de ll...
