"A los que desearon mi mal, yo les deseo el doble
Por haber hecho pedazos a un corazón noble"
P.
No podía creer que en ese momento, y sólo en ese momento donde su respirar era más pausado, donde sus fuerzas abandonaban paulatinamente su cuerpo al fin se haya dado cuenta...
No quería morir así, no quería ese final para su triste y corta vida.
Al fin comprendió que realmente quería seguir viviendo.
Pero, lamentablemente para él se dio cuenta de forma tardía, ya no se podía regresar el tiempo atrás.
Aunque quisiera, no tendría la suerte o el poder de cambiar esa acción que realizó minutos antes y que lo llevó a encontrarse tendido en ese suelo, ese en el que tanto caminó, que tanto jugó sobre él de niño y que tantas veces se colocó a cuclillas encima para llorar, desahogarse de todo, con su alma justo en esa fina línea entre la vida y la muerte.
Quería levantarse pero ya no podía; su cuerpo no se lo permitía, la poca fuerza que tenía ya no estaba, su ser lo abandonaba más rápido de lo que llegó a imaginar.
Y en ese momento donde se encontraba tumbado en la cama, recordó.
Recordó los tantos malos ratos, todas esas situaciones donde lloró, se desesperó y golpeó su pequeña pero gran almohada.
Sin embargo también recordó los pocos pero gratos buenos momentos. A su mente llegaron esas imágenes de como sonreía y como disfrutaba del viento en su cara en esas anaranjadas tardes de otoño, jugando inocentemente con las muertas hojas de los árboles que se encontraban en ya casi, una completa desnudez.
Entonces, en ese preciso y mísero momento, una única y sin duda última lágrima se deslizó por su mejilla; la cual, al encontrarse tumbado llegó hasta su cabello y se desparramó, perdiéndose en él.
En medio de todos esos recuerdos se quedó mirando un cuadro en la pared. Justo ese cuadro de borde dorado y entreverados laberintos que se desparramaban sin un desenlace en concreto, ese que eligió perezosamente por lo elegante que se mostraba a través de la vitrina de la tienda y que catalogó como "el único digno de nuestra grandeza", ese cuadro que contenía una foto con el retrato de cuatro personas; seguramente y sin mucha duda, protagonistas de sus propias historias.
En el retrato se veían dos adultos y dos adolescentes; a simple vista, una familia.
Una de esas personas era él, pero años atrás, cuando la edad no había dejado surcos en su piel y las frescas hebras de nieve blanca aún no comenzaban a asomarse. A su lado, otro chico aparentemente mayor con facciones muy similares a él, unos dientes blancos perla relucían en una sonrisa encantadora y sincera; unos ojos miel que sólo dejaban ver felicidad, felicidad real.
El chico tendido en el suelo observó ese cuadro en la triste y solitaria pared obscura, recordando exactamente el día en que se tomó esa agradable foto.
Por más que no quiso, que lo evitó; también recordó la tragedia que posteriormente sucedió y le arrebató a ese ser tan importante para él... Su hermano.
Su mente divagó y a él llegaron todas esas imágenes, esas situaciones donde se encontraba llorando, en un abismo a punto de caer, en lejanía de todos y sobre todo sin ser apoyado por su familia restante.
Pues todo lo contrario, había sido culpado por ese señor que se auto-denomina padre debido a un motivo que no merecía... porque sí, recién se daba cuenta pero no tenía la culpa; todo fue una sucia obra del destino que llevó a su familia a la desgracia, al dolor infinito y que ninguno de sus protagonistas pudo sobrellevar, salir de ese hoyo de angustia para encontrar la luz cálida de un nuevo amanecer.
Sin más, con esa última lágrima en su mejilla y en medio de todas esas imágenes repletas de recuerdos, de todos esos sentimientos que lo angustiaban y que al mismo tiempo lograron forjar una sonrisa en su triste y demacrado rostro, su respiración que hace pocos minutos era bastante errática pasó poco a poco a volverse más irregular e inconsistente, hasta que por fin cesó por completo.
Dejando un cuerpo inerte, tendido en el suelo de una habitación frente a un retrato de su antigua familia, cuyo ser alguna vez estuvo lleno de vida, pero que el tiempo y las malas pasadas logró cambiar.
Que la vida misma, se encargó de vaciar.
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Pensamientos
RandomEstos capitulos son simplemente pensamientos que se me pasen por la mente, ideas que se crean. Se admite cualquier crítica mientras sea constructiva :3
