Limpiar.
Era lo que le habían enseñado a hacer, y lo que había hecho desde hacia bastante tiempo.
Había aprendido otras cosas antes de esto, cosas que si le servirían en otro lugar. Pero no aquí.
Aquí solo limpiaba.
Y quizás ya llevaba mucho tiempo haciéndolo.
Un delantal sucio y un carrito de aseo eran sus pertenencias, las que debía cuidar con su vida. O al menos eso le había dicho la Señora Misa.
Cada vez que esa Señora la enviaba a algún trabajo que nadie quería, la recordaba todo el día. A veces la odiaba por como la trataba, pero luego olvidaba ese odio y lo reemplazaba por un sentimiento de agradecimiento. Quizás si esa Señora no la hubiera sacado de ese orfanato estaría en otro lugar, lo mas seguro es que peor que este.
Quizás limpiar el vomito de guardianes borrachos no era tan malo después de todo. Al menos así tenia una cama donde dormir en la noche.
Pero aun así no era una vida.
Mas se había convertido en una esclava que en una persona con vida. Ella nunca rechazo un mandato de la Señora Misa, pero tampoco podía. Por alguna extraña razón la Señora la enviaba a las peores cosas, aunque a veces a ella le gustaba creer que la protegía de cosas peores. Como una historia que le contaron, tiempo después que llego.
Una de las chicas fue encontrada muerta en una habitación. Un guardián se volvió loco luego de que se enterara que había perdido una apuesta. La chica entro a limpiar y el tipo no la dejo, discutieron y él la mato de un golpe. A los dos meses el guardián confeso y le quitaron su licencia de guardián.
Otras historias que aparecen a menudo es la de chicas violadas o golpeadas. No todos los guardianes son tan nobles como cuentan las historias.
Ahí había otro punto interesante: a ella le gustaba leer.
En la basura había encontrado una infinidad de libros, y no tenia idea de como llegaban ahí. A veces se quedaba despierta toda la noche leyendo, aunque al otro día tuviera que despertar temprano.
Así había aprendido sobre los guardianes, las diferentes clases y subclases, el Viajero, la Luz y la Oscuridad, los Caídos, y así un largo etcétera. De esa forma cuando escuchaba las historias de los guardianes sabia si eran ciertas o no.
A ella no la hacían tonta en ese sentido.
Quizás ser guardiana era lo suyo. Viajar, conocer, tener un compañero de vida como un Espectro, hacer misiones y proteger la ciudad. Esbozó una sonrisa mientras estrujaba la esponja para quitar el agua sucia. Ya estaba acostumbrada a olores malos, ya que siempre le tocaba limpiar los pisos mas bajos de la Torre, donde los guardianes de menos recursos pagaban habitaciones.
Terminó de limpiar la habitación y salio cuando justo sonó su reloj. Había terminado su turno. Feliz, arrastro su carrito y lo llevó por el pasillo hasta el ascensor, bajando hasta el primer piso en donde se encontraba la central de limpieza, en una de las alas de la Torre. Camino sonriendo hasta su habitación sin saludar a nadie, todo era muy impersonal ahí.
En ese momento escucho algo que le llamo la atención.
Una de sus compañeras, Catarana, había ido a limpiar los pisos superiores de la Torre, mas específicamente la Vanguardia. Se acerco para escuchar mas, pero el pequeño tumulto no la dejó estar a menos de un par de metros, aun así logro escuchar. Si Catarana había estado en la Vanguardia, eso tenía que escucharlo.
-Me tocaba... ¡Incluso me ofreció lumen!- dijo entre sollozos. La Señora Misa le rodeaba los hombros y la consolaba.
-Siempre hemos tenido problemas con ese tipo- escucho entre el grupo -Por eso nadie quiere trabajar ahí.
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EDNEE: El Destino No Esta Escrito
FanfictionCorsa es la chica de la limpieza. Cayde-6 es el Líder de la Vanguardia de los Cazadores. Solo el Viajero sabia como seria el final de un destino que no estaba escrito.
