Desperté como cualquier otro día en mi cama. Veo el reloj y son las 13:00 pm... vaya, es tarde para el compromiso que tengo hoy. Y como no levantarme a esa hora si anoche me fui de parranda y llegue a casa cuando el sol salía. Bueno, mientras me arreglo para salir, hago un recuento por lo que he pasado estos días.
Mi nombre es Kim JongWoon, soy un hombre como cualquier otro... bueno la verdad es que no, soy compositor y cantante, trabajo en un bar muy popular de la ciudad. La verdad es que no necesito trabajar porque gracias a trabajos extras, tengo una pequeña fortuna, otro punto es que mi madre es muy rica, pero ella es una bruja arruina vidas, pero eso es aparte.
Tengo una casa espectacular en Gannam, mi vida es buena pero hay una cosa que me atormenta todos los días, bueno, existe alguien que me atormenta y ese es mi mantenido hermano HyukJae. Él vive conmigo desde que su ex pareja Donghae lo corrió de casa tras su divorcio; mi hermano es un tacaño como no tengan idea, hace unos meses conoció a un chico llamado Sungmin, mi hermano era tan avaro con su anterior pareja, pero a ese nuevo chico lo complacía en todo. Y digo "complacía" porque su naturaleza tacaña salió a flote y se separaron, actualmente llevan una relación algo extraña, anda como loco vendiendo un departamento que compró en un impulso de idiotez, por tonto le pasan esas cosas. Bueno el punto no es ese, si no yo.
Antes de llegar HyukJae a mi casa, esta parecía un prostíbulo -¿que puedo decir? soy popular- chicas iban y venían ¿y por qué no? también chicos, (en lo personal, los chicos me atraían más); como mi madre es una bruja que solo me visita cuando quiere algún favor, tengo mi mejor amiga llamada Yoona que llega a mi casa a ayudarme con las labores domésticas, en realidad es un mero pretexto porque ella es una loca de la limpieza. Ella se preocupa por mí, parece mi mamá, pero en serio a veces exagera, a pesar de todo eso la quiero, porque es como un hermana para mí. Yoona dice que HyuJae sólo llegó para chuparme la sangre, pues no hace nada.
Semanas atrás conocí a una chica llamada Jessica, es tan increíble, con un cuerpo extraordinario, muy hermosa (parece una muñeca) y en la cama se lleva todas las calificaciones perfectas. El detalle, es que cuando llegaba a mi casa tenía sus encuentros con Yoona, pues Jessica se sentía con el derecho de mandarla hasta de lavar su ropa interior. Cuando esas dos se encontraban era mejor mantenerse alejado. Recuerdo que un día por poco y se arma en la sala de mi casa.
FLASHBACK
- Yoona, necesito que subas enseguida a lavar el baño, esta sucio y no me quiero meter ahí – dijo Jessica muy tajante pero con una sonrisa cínica.
- ¿Qué estas diciendo? – Yoona la miro con odio.
- Si anda sube rapidito por que necesito bañarme – y en eso Jessica le trono los dedos.
- Estas mal de la cabeza si piensas que voy a ir, hazlo tu... para eso tienes manos.
- Woonie – dijo con voz molesta - ¿así permites que me hable la servidumbre? – yo solo me hice chiquito por que esas dos se miraban con mucho odio.
- Si Woonie – dijo con burla - ¿soy la servidumbre? – me pregunto Yoona.
- Pues... este, no... bueno yo – estaba muy nervioso.
- JongWoon ¿no le vas a decir algo? – me miraba Jessica.
- Por favor Yoona – le dije con una mirada de cachorrito que sé que con eso no se negaría.
- Ya - suspiro – está bien, pero tú y yo vamos hablar después – me dijo - Y tu - alzo la voz para dirigirse a ella – me vuelves a tronar los dedos y te los corto con un cuchillo mientras duermes.
