Hoy es mi primer día en la universidad, es un sitio totalmente desconocido para mi.
Entré por esa puerta de grandes dimensiones, que me adentraban en un lugar extraño. Al ser el primer día no tenia contacto con nadie. Comencé a recorrer los largo y altos pasillos, en los que colgaban obras de los estudiantes. Con la cabeza alta y asimilando dónde me encontraba, llegué a la sala de noticias, ¡dios! Fue la única palabra que articulo mi boca, era una habitación llena de graffitis y con grandes sillones;parecen cómodos.
Me acerqué al tablón de anuncios y localice el numero de mi habitación y el bloque en el que se encontraba. 2Bloque.4-45. Estaba desorientada e iba mirando todos los carteles que veía. Caminé hasta los alojamientos y me detuve en el Arellano del bloque 2. Había algo que me resultaba raro, y es que las plantas eran mixtas.
El ascensor tardaba mucho así que tomé la opción de las escaleras, solo llegué a la primera planta, y entonces escuché el pitido del ascensor. Monté en él y pulse la cuarta planta,cuando iba por la tercera, se paró. Las puertas se abrieron y tras ellas se encontraba un chico de pelo castaño y unos ojos verdes grisáceos que me hipnotizaron. Cruzamos las miradas y los dos sonreímos al instante.
-Por lo que veo eres nueva,-dijo momentáneamente.
~Si, tanto se me nota- solté irónicamente.
-¿cómo te llamas?
~Uxe, ¿y tú ?
-Víctor.
Llegamos a la cuarta y los pasillos eran inmersos y a saber donde esta mi habitación.
~Víctor, podrías ayudarme a encontrar mi habitación, por favor.~
-Claro ven, te ayudo-.
Llegué ya e introduje las cajas. Víctor se marchó y solo me dijo adiós. Sin pensar mucho en él, coloqué las cosas en la habitación. Han pasado ya 30 minutos. Miré el móvil y vi que iba a empezar la primera clase. Metí lo necesario en la mochila, aún que hoy en día con un dispositivo electrónico podemos hacer maravillas
