For You

1.1K 87 12
                                        

Resonantes como el demonio mismo las campanas que dictaban la hora del receso. La pequeña mayoría de damas de esta escuela levantada por estudiantes justo como ellas, se levantan para tomar aire fresco, olvidar toda la lección, o tan solo revisar las redes sociales.

Maki no fue la excepción. Pero a diferencia de ellas, ninguna red social fue observada, ningún mensaje leído, y ningún adictivo pero simple juego podía verse en la pantalla. Tan solo un icono.

Galería.

Fue cuidadosa, una aplicación falsa que permitía ingresar a el icono la resguardaba con una contraseña que estaba segura, sola ella conocía. Desde los sudores fríos en la espalda cuando sus compañeras de clase y amigas cureoseaban por pocos segundos, hasta cuando Nozomi la molestó preguntando burlona que si tenía cosas interesantes ahí. Todas y cada unas de esas razones, todos y cada uno de esos momentos la impulsaron a una decisión que no creyó tomar, gracias a que no tenía cosas secretas o de interés hasta ese mes.

Con un toque carmesí en su cara y la concentración pegada, ingresa la contraseña y ante ella se dejan ver 15 fotos y nada más, pues su tesoro era escaso.
Una muchacha dos años mayor de pelo negro y chaleco rosa se deja ver. Contadas con el dedo de una mano son las fotos que ella misma sacó, más específicamente, tres.

¿Y todas las demás?, resulta que Maki fue una bastarda suertuda, pues su amor platónico no tenía vergüenza en sacarse fotos para ponerlas de fondo de pantalla o solo porque la calidad de la cámara era mejor que la de su teléfono. Desde muecas raras hasta poses lindas, llegando a una atrevida en una posa que Umi definiria como indecente, y que Niko sacó a modo de broma.

Apoya el mentón en el escritorio, es perfecta a sus ojos. Parece tener todo; ternura, sensualidad, pequeñas cosas que hacen a su corazón latir como loco descontrolado por el desborde de emociones desconocidas en las que es primeriza.

Ambas no saben que es esa sensación, por lo que realmente ninguna ha dado el llamado siguiente paso.

Pero no necesita más. Vil mentira la suya seria decir que no perdía al menos treinta segundos de su día pensando como sería tomar su mano, entrelazar los dedos con la tierna diferencia de tamaño, rozar los labios invitando a algo más, poder sostener su cintura y besarla con delicadeza, amar cada pedazito que nadie más podría ver.

El sentimiento de exclusividad, las caricias sin final, los corazones latiendo al ritmo igualitario, tan solo las dos allí, amandose.

La sola idea es para volver su cara del mismo color que el de su cabello, pero es complicado. La honestidad no era una de sus cualidades, y por mucho que quisiera, la mayor tampoco la tenía.

Un sonido la distrae, el canto de un pájaro. Pasa desde la ventana y llama la atención de las estudiantes quienes mencionan a viva voz lo bonito que es, surgiendo así una aburrida conversación sobre los animales que no le interesaba oír.

Lo sigue con la mirada. No es difícil, su asiento esta junto a la ventana y con solo levantarse un poco puede ver como se posa en el suelo pavimentado y es ahuyentado por alguna estudiante que sigue sosteniendo manías de niño pequeño con palomas en el parque.

El pájaro se pierde a la distancia para emprender nuevos rumbos. Ella no lamenta su partida, más bien parece fijarse en dos chicas de ultimo año sentadas en una banca bajo el árbol.

Una rubia, otra de pelo negro.

Eli y Niko, hablando sobre quién sabe qué. A simple vista parecen dos amigas charlando en su hora de descanso, nada fuera de lo común. Pero, de alguna forma que no puede comprender, siente que algo va mal.

Feelings. [NicoMaki]Stories to obsess over. Discover now