Nuestra Cancion

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Se escuchaba la melodía, las notas dulces, una música suave y dulce.

Al abrir las puertas, estaba él sentado enfrente de un piano negro, vestido de blanco y con los ojos cerrados.

Al abrirlos nuestros ojos se encontraron, y mis alegrías habían vuelto.

Nunca me había sentido tan feliz de volverlo a ver sentado en aquel piano.

...Mga kuwentong kahuhumalingan mo. Tumuklas ngayon